"Marín es mi paraíso y con la novela quería invitar a la gente a conocerlo"

Una historia de la infancia fue el detonante para que Lola Fernández Pazos, con raíces en Marín, escribiese ‘El Pazo de Lourizán’, su primera novela, ambientada entre la localidad marinense y Lourizán y que narra la historia de una poderosa familia industrial que fue real
Lola Fernández junto a la iglesia de San Martín de Porto. ADP
photo_camera Lola Fernández junto a la iglesia de San Martín de Porto. ADP

Tres años después la primera novela de la periodista y escritora Lola Fernández, ‘El Pazo de Lourizán’, ya es una realidad. El próximo miércoles, la autora la presentará en el Museo Manuel Torres (19.00 horas) de la mano de la escritora Arantza Portabales.

¿En que momento nace ‘El Pazo de Lourizán?

La novela surge cuando yo era pequeña. Alguien me cuenta una historia magnífica, preciosa. A los 18 años, cuando iba a empezar a estudiar Periodismo, me dijeron que quizás, algún día, iba a poder contarla en una novela. Intentaba escribir y recrear la historia, pero no sabía a quien ponerle la voz narrativa. Parece que el periodismo es muy parecido a ser escritor, pero es muy diferente. Dudaba entre un personaje y otro y no me salía. Al cabo de mucho tiempo, cuando mi madre fallece y después lo hizo mi padre, surgió una voz y en ella yo voy diciéndome a mí misma recuerda lo que pasó y lo que te contaron, plásmalo. Ahí surge la voz narrativa. Por eso el libro comienza en segunda persona, como si fuese mi conciencia hablando conmigo misma. No es una voz narrativa muy usada entre los escritores, pero que a mí me sirvió para alejarme de aquella historia.

¿Cuánta realidad y cuánta ficción tiene la historia?

 Está inspirada en hechos reales, no es una biografía, sino no sería una novela. La misma palabra, novelar, significa fabular, imaginar. Por eso el libro tiene mucho de imaginación, pero sí está inspirada en hechos reales. Lúa es mi alter ego; la niña que ve a su madre guardar las cartas que le llegan desde algún sitio, pues me identifico con ella, pero sabiendo que no soy yo. En la novela hay cosas que son reales y parecen fantásticas y hay cosas que son fantásticas y son reales.

¿Tuvo que controlar sus emociones a la hora de escribir?

No me puse control a la hora de escribirla. Di todo de mí misma en esta novela, porque yo también necesitaba darlo; se quedaría en el legado de mis sobrinos, porque yo no tengo hijos. Quería que ellos entendiesen a sus abuelos y en ese sentido no me puse límites. Cuando me resultaba difícil contar alguna cosa, me emocionaba, lloraba y seguía.

¿Cómo se presenta al Pazo de Lourizán en la novela?

Lo imagino como la residencia de una poderosa familia industrial de Marín, que realmente existió. El Pazo lo cierra todo. El libro está estructurado en tres partes y cada una termina con el Pazo de Lourizán en sus diferentes usos, como vivienda de esa familia poderosa, pero también como escuela de forestales. Es lo más importante de la historia, porque realmente es el final.

"Mis padres se conocieron aquí, y por eso siempre digo que nací gracias al Pazo de Lourizán"

Más allá de la propia vinculación de esa familia con Marín, ¿qué otros guiños a la localidad aparecen reflejados en la novela? 

Aparecen muchos lugares emblemáticos de la localidad como pueden ser La Farola, el Umia, la Escuela Naval Militar o la playa de Portocelo, entre otros. Yo quería que la novela invitase al que no conociera Marín a hacerlo; es mi paraíso y a todo el mundo se lo digo. Es por eso que quería que todo el mundo que leyera la novela tuviese la curiosidad de venir a ver Marín y al Pazo de Lourizán, que entre los propios gallegos no se conoce en muchos casos. He estado en Londres y he visto como tienen allí los palacios y veo este, que es precioso, y me doy cuenta de que no lo cuidan como debería.

¿Su novela es una manera de ponerlo en valor tanto Marín como el propio Pazo?

Quería que la gente hablase de Marín y viniese aquí. Pensaba en que si hiciese un libro en el que reivindicase la preciosidad y magestuosidad del Pazo, de la ría de Pontevedra, pues lo mismo el turismo crecería en la zona y también serviría para revitalizar toda esta costa. Es aportar mi granito de arena a la revitalización turística de Marín y Pontevedra.

¿Cuando visitó por primera vez el Pazo de Lourizán?

Fue cuando falleció mi padre en 2019. Quería rememorar como hubiese sido ver allí a mi padre de joven, porque vino desde Huelva al Pazo de Lourizán para estudiar forestales. Aquí conoció a mi madre y por eso siempre digo que yo nací gracias al Pazo de Lourizán. Quería que él fuese el principal protagonista y solo quien llegue al final del libro va a saber por qué.

¿Qué cree que se va a encontrar el lector con esta novela?

Se va a encontrar una historia real y narrada con mucho cariño. También es una historia dura de postguerra, de como vivía la gente en Galicia que no tenía dinero, ni medios. De como los gallegos vivieron esa época. En una guerra a veces no solo se queda en quien la vive, sino que va más allá. Por eso también quería que con la historia aprendiésemos a apreciar a la gente mayor que lo vivió.