La nueva senda entre Bagüín y Seixo podría estar lista a principios de 2022

Durante el verano, las obras evitarán los puntos conflictivos y las horas de máxima afluencia
Uno de los tramos más difíciles se encuentra a la altura del Pozo da Revolta, donde se creará un voladizo. B.B.
photo_camera Uno de los tramos más difíciles se encuentra a la altura del Pozo da Revolta, donde se creará un voladizo. B.B.

La localidad marinense está un paso más cerca de unir Marín con Bueu de forma peatonal en el trayecto completo de la PO-551. Tras la finalización de las sendas de Vilaseca-Lapamán y de Bagüín, este mes de mayo dio comienzo la actuación para unir este último lugar con Seixo, con el objetivo de tenerla finalizada a principios del próximo año.

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Luis López, visitó este jueves junto a la regidora de Marín, María Ramallo, el tramo más complicado de la actuación, a la altura de la zona conocida como Pozo da Revolta, donde se deberá construir una pasarela voladiza de 45 metros de longitud para continuar la senda.

El resto del trayecto peatonal y ciclista, con una inversión de cerca de 700.000 euros, discurrirá a tres centímetros por encima de la calzada, en el margen derecho de la carretera PO-551 y se construirá en hormigón coloreado con al menos 1,8 metros de anchura. La actuación se completará además con la instalación de un paso de peatones en las inmediaciones de la parada de autobús, así como con el acondicionamiento de la zona de aparcamiento y su delimitación con zonas de paso. Se reubicarán también los contenedores de basura y se mejorará el acceso a la playa de Aguete.

"É unha senda que dende logo vai a reportar a esta zona unha importante seguridad, principalmente para os peóns, pero tamén para os ciclistas", destacó el delegado territorial.

"Para nosotros es importante esta senda porque es el último tramo que queda por hacer para que toda la conexión de la PO-551, desde Marín hasta Bueu, quede prácticamente unida por sendas o aceras", destacó por su parte María Ramallo, que pidió "tranquilidad" para el desarrollo de la actuación, que se prolongará durante al menos nueve meses.

TRÁFICO EN VERANO. Este plazo implica que la carretera se encontrará en obras durante los meses de verano, cuando el flujo de tráfico y de personas aumenta considerablemente en el vial, que sirve de conexión entre las principales playas del municipio.

En esta línea, Ramallo explicó que en el tramo más complicado (en el punto kilométrico 3+000), actualmente delimitado a un único carril controlado por semáforo, "se posibilite en las horas más puntas que pueda estar la circulación de los dos carriles" y "se trabajará a lo largo de la senda en otras zonas que no dificulten tanto el tráfico, dejando a posteriori este tramo" para finales de agosto, cuando el tráfico sea menos denso.