"Segundo o patrón, o meu pai axudou a baixar a balsa. Onde está o seu corpo?"

Las familias piden "respeto" a Juan Padín y critican que hiciese pública su versión "justo en el día que se cumple un mes" del naufragio y sin "habernos dado explicaciones antes a nosotros"
Algunas de las familias de los fallecidos del Villa de Pitanxo durante la concentración celebrada en febrero en la Alameda de Marín. RAFA FARIÑA
photo_camera Algunas de las familias de los fallecidos del Villa de Pitanxo durante la concentración celebrada en febrero en la Alameda de Marín. RAFA FARIÑA

Justo el día en el que se cumplió un mes del peor naufragio español del siglo XXI, el del arrastrero marinense Villa de Pitanxo, que dejó 21 muertos –con 12 cuerpos aún desaparecidos– y tan solo tres supervivientes, las familias de los fallecidos se despertaron con la publicación de una entrevista al patrón del buque, Juan Padín, en un medio de comunicación. En la misma, Padín relataba lo sucedido aquel 15 de febrero en aguas de Terranova, un hecho que enfadó a los familiares y que Samuel Kwesi, acusado de mentir en esa misma entrevista, encajó "con mucho disgusto".

Julio Torres, pastor de la iglesia Evangélica de Marín y amigo de Samuel Kwesi, relató que el ghanés "encajó con un disgusto enorme lo sucedido hoy (por este martes)". Torres explicó que Kwesi "está muy triste y se pregunta cómo se puede manipular tanto". Con todo, el ghanés esperará a la vía judicial para aportar su versión.

"Esta aclaración por parte do patrón e este sentimento de respeto e de pena polas familias chega un mes tarde", expresa con rabia Kevin González, hijo de uno de los engrasadores del barco, Fernando González, ante unas declaraciones de Padín que llegaban porque "lo que están publicando algunos medios está haciendo daño a las familias", apuntaba el patrón en este medio.

González expresó que "entendemos que durante un tempo prudencial el non quixese falar ou non puidese", pero indicó que hay una serie de factores dentro de las declaraciones que "a nós non nos cadran". Entre ellos se encuentran los relacionados con el brote de covid-19. Según cuenta Padín, él siguió los consejos del Centro Radio Médico de Madrid de "hacer vida normal" ante el brote.

"É un pouco raro isto. Non entendemos como no resto de barcos se dan algún positivo teñen que volver a terra e eles non, tendo seis contaxiados a bordo como mínimo", manifestó Kevin.

Además, incidió en lo dicho por el patrón en esta entrevista de que, en el momento del suceso, "todos estábamos arriba, preparándonos con los trajes medio puestos". Ante esto, el hijo del engrasador del Villa de Pitanxo se preguntó cómo "se estaban todos na ponte do barco co traxe a medio vestir ou practicamente vestidos , só apareceron el e máis o sobriño e creo que algún mariñeiro máis, con el posto". También Julio Torres explicó que Kwesi le dijo que "tarda más o menos un minuto en ponerse el traje, por lo que esa declaración no tiene sentido".

Padín también hace referencia a que los dos engrasadores del barco, entre ellos Fernando González, padre de Kevin, ayudaron a bajar la balsa salvavidas. "Non podemos entender o que el di de que a última balsa bótana ao mar con dous engraxadores. Un deles é o meu pai. Non di claramente que montan con el, pero si están axudando e botando a balsa salvavidas ao mar e subiron sete, é de supoñer que algún sería o meu pai. Pois eu non sei onde está o seu corpo".

Con respecto a lo contradictoria que resulta su versión con la de Samuel, Kevin González manifestó que "nós cremos a Samuel" y la única forma de justificar esto "é baixar e comprobar se están os corpos ou non e a traer toda a información que poidamos para esclarecer o sucedido".

También el hijo del engrasador expresó que Juan Padín "non se puxo en contacto coa miña familia en ningún momento. A única chamada que recibimos da armadora foi para a reunión aquel luns en Marín. Desde ese día non sabemos nada da armadora. Do patrón, dende nunca".

En esta misma línea, Carolina Alcántara, mujer de Jonathan Calderón, cuyo cuerpo continúa desaparecido, contó que el patrón "no se ha puesto en contacto ni conmigo ni con otras muchas familias". Por eso criticó el modus operandi de Padín, ya que cree que "por respeto a las familias tendría que haber hablado antes con nosotros en privado. Después podría haber hecho lo que quisiese".

Carolina, además, relató que "he pedido hablar con el patrón y él no quiere o la empresa al menos no nos dice nada. Nunca responde. Por eso creo que las explicaciones nos las tenía que haber dado a nosotros primero". Alcántara, llena de dolor, expresó que "cuando vi la entrevista sentí una tristeza enorme" y recordó que su marido y Padín se conocían desde hacía mínimo unos seis años.

Por su parte, María José de Pazo, hija del jefe de máquinas del Villa de Pitanxo, no quiso "entrar a valorar" las palabras del patrón, aunque indicó que quizá llega algo "tarde" la preocupación de Padín por las familias "y de una forma inadecuada", ya que habló a través de un medio de comunicación.

"Considero que las declaraciones hay que hacerlas en vía judicial", añadió, pidiendo al patrón que si quiere esclarecer la verdad, se implique y pida "de forma encarecida" que se busque a los desaparecidos. De hecho, De Pazo cree que la prioridad sigue siendo buscar los cuerpos tras un mes del naufragio y destaca que llevan 19 días sin recibir noticias de "las gestiones que se están llevando a cabo" para buscar alternativas para bajar al pecio.