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Un septiembre sin Danza de Espadas

Una tradición centenaria se cancela por primera vez en medio siglo: Marín no podrá este año honrar a su patrón ►El Concello conmemora su fiesta con un vídeo

El covid-19 se ha cobrado la gran mayoría de festejos de verano en todo el país, pero en Marín una de las que más se notará este mes de septiembre es la tradicional Danza de Espadas. El evento, considerado como el más antiguo de la villa, se celebra cada año alrededor de los festejos del Día de San Miguel, impulsados por el Ateneo Santa Cecilia y el Padroado de Mareantes de San Miguel, y atrae a decenas de personas.

Las cintas con los colores tradicionales, las fotografías conmemorativas y los carteles informativos que ya lucen varios espacios de la villa, serán este mes de septiembre el único recuerdo que los vecinos de la localidad podrán disfrutar del tradicional evento.

Esta será la primera vez en medio siglo que los danzantes no salgan a honrar a su patrón haciendo honor a su promesa de celebrar su danza sin importar el tiempo que haga. Una afirmación que el año pasado cumplieron con rigor cuando los cuatro grupos habituales danzaron bajo la lluvia en un día en el que no faltó algún que otro resbalón.

Ante esta cancelación, el Concello de Marín ha publicado un vídeo para conmemorar la festividad. "Este ano a situación sanitaria impídenos celebrar este día como ben merece. A danza, a nosa Danza de Espadas, non poderá saír e teremos que actuar con responsabilidade e sentidiño, pero non desfalecemos... E por iso seguimos honrando as nosas tradicións, aínda que sexa de xeito online", informó el Concello a través de una publicación.

HISTORIA. Nombrada como Festa de Interés Turístico de Galicia en el 2002 y con vistas a alcanzar el título anivel nacional, la Danza de Espadas registra sus primeras referencias en la villa alrededor del siglo XVII, cuando el libro de cuentas de la Confraría de Mareantes de San Miguel hablaba ya de una danza en el municipio en el año 1639. Conocida como una danza blanca por el tradicional color de la vestimenta empleada por los danzantes, recibió su primera mención bajo el nombre de Danza de Espadas en el 1842.

La Guerra Civil fue la causante del primer parón de esta tradición, reservada en sus orígenes para los hombres de la mar, y fue retomada alrededor de los años 40 por las mujeres de la Sección Femenina, que la popularizaron con festivales y concursos que llevaron de municipio en municipio más allá del día de San Miguel, explica el presidente del Ateneo, Lois Dopazo.

La Danza de Espadas del año pasado se celebró con gran expectación a pesar de las fuertes lluvias. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
La danza del año pasado se celebró con gran expectación a pesar de las fuertes lluvias. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
 

Sería sin embargo en los años 70 cuando comenzase a florecer como el gran evento que se conoce hoy en día. En esta década, las mujeres obtienen el mayor protagonismo, señala Dopazo. La crisis que durante esos años azotó a la sociedad obligó a muchos de esos hombres que participaban en la danza a emigrar en busca de trabajo. En su lugar, las mujeres comenzaron a tomar el mando y su presencia comenzó a cobrar peso en la tradición.

Desde entonces, la danza se ha celebrado de forma ininterrumpida y en los años 90 pasó a formar parte del recién creado Padroado de Mareantes de San Miguel, en el que se integraron diversas figuras y autoridades públicas con el único objetivo de hacerla perseverar a lo largo del tiempo.

Y así se ha mantenido hasta que la pandemia ha obligado a sus organizadores a cancelarla ante la imposibilidad de mantener la seguridad en un entorno en el que participan más de 30 danzantes y decenas de personas como público y que en los últimos años ha notado un gran aumento del interés entre el público joven.

Sin embargo, la Danza no quedará olvidada este 2020. El altar de San Miguel, que acoge el Templo Antiguo durante todo el año, fue trasladado al Templo Nuevo para la celebración de la novena el próximo lunes y las calles de Marín lucen los adornos como cada año para mantener su esencia.

La Danza de Espadas es el evento con más tradición de la villa marinense y se ha celebrado de forma ininterrumpida desde los años 70. ADP
La Danza de Espadas es el evento con más tradición de la villa marinense y se ha celebrado de forma ininterrumpida desde los años 70. ADP
 

UNA MELODÍA CENTENARIA. Los actos religiosos se celebrarán siguiendo las nuevas normativas, por lo que el Templo Nuevo contará con aforo limitado y las medidas de seguridad pertinentes para la celebración de la misa en honor de San Miguel este martes a las 20.15 horas.

En honor al evento, el artista José Gil, del grupo Picuiña, interpretará al finalizar el servicio religioso la melodía de la Danza de Espadas con una gaita restaurada con más de 200 años de antigüedad originalmente empleada con ese fin en el siglo XIX.

Además, el Ateneo Santa Cecilia acogerá hasta este miércoles de septiembre un conjunto de fotografías en una exposición dedicada a las ediciones hasta ahora celebradas de la Danza marinense y llevará a cabo la tradicional ofrenda floral en la figura de los danzantes de la Rúa do Sol.

Un septiembre sin Danza de Espadas
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