Seis empresas optan a ejecutar la humanización del entorno de A Peixeira

Uno de los objetivos del proyecto, valorado en más de 990.000 euros, es la eliminación de barreras arquitectónicas
Simulación de una de las vistas al mar. DP
photo_camera Una de las vistas al mar, según el proyecto planteado. DP

Hasta seis empresas compiten por ejecutar la obra de humanización del entorno del mirador de A Peixeira, en Portonovo. Se trata de Citanias Obras y Servicios, Civis Global, Construcciones Castro Figueiro, Construcciones E.C. Casas, Construcciones Obras y Viles y Misturas. El proyecto se licitó por un total de 990.537 euros y cuenta con un plazo de ejecución de cinco meses.

Según recordaron desde el Concello, la actuación supondrá un cambio significativo en el espacio, que abarca una superficie total de 3.100 metros cuadrados y que está incluida en el Programa Provincial de Infraestruturas e Dotacións Singulares para a Execución da Axenda 2030 (Pon2030), a través del cual la Deputación aportará el 80% del coste total, mientras que el Concello de Sanxenxo asumirá el 20% restante.

Con la ejecución de la obra, los principales objetivos son, en primer lugar, recuperar la fachada marítima del emblemático mirador portonovés de A Peixeira y humanizar la conexión con el campo de San Roque, con la intención de que la plaza y el frente marítimo reconecten con su origen. Para esto, el proyecto contempla una serie de plataformas enlazadas mediante rampas accesibles y escaleras, que conectarán de forma directa la Praza de San Roque y la Avenida de Pontevedra. Tanto las viviendas como la parte alta del núcleo antiguo de Portonovo se verán beneficiadas por una accesibilidad universal e inclusiva.

Dentro de los objetivos del proyecto se encuentra la eliminación, en la medida de lo posible, de las barreras arquitectónicas, visuales y ambientales, por lo que se opta por desmantelar parte del gran muro de contención actual con el fin de renaturalizar y descontaminar el frente costero y, en consecuencia, mejorar paisajísticamente y funcionalmente la conexión del núcleo con el mar.

Para hacer esto realidad, además de demoler el muro y tratar de recuperar el territorio y paisaje previo, se incluirán especies arbóreas autóctonas (pino atlántico) y se reutilizarán los materiales de demolición para distintos elementos del mobiliario. En cuanto a la iluminación actual, se reemplazará por otra con una proyección más baja, más contenida y totalmente integrada en los muros y barandillas de bloque de hormigón generados.

El protagonismo del espacio será para el peatón, por lo que el tráfico rodado quedará relegado a un segundo plano mediante estrategias de calmado del mismo. Para esto, se colocarán badenes en la entrada y salida de la zona, mientras que en el vial de la Avenida de Pontevedra, el único con acceso rodado, se limita el paso del vehículo a un carril de una sola dirección.

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