Investigan si la lancha de competición de Sanxenxo invadió la zona de baño

Varios testigos y el propio Concello aseguran que navegaba a menos de 200 metros de la playa, donde no podría rebasar los 5 km/h
La embarcación implicada en el accidente en Sanxenxo. AGN
photo_camera La lancha permanece custodiada en el puerto deportivo de Sanxenxo. A.V.
La Guardia Civil trata de despejar la principal incógnita en torno al fatal accidente marítimo del Viernes Santo en Sanxenxo: si la víctima, el reputado oftalmólogo coruñés Juan Manuel Tábara, nadaba fuera de la zona de baño de la playa de Silgar o si, por el contrario, y como ya dan por hecho fuentes del concello salnesiano, fue la lancha de competición la que lo arrolló tras aproximarse demasiado a la orilla. Y en este segundo supuesto, al no existir balización por boyas, las reglas de navegación, consultables en la web del Ministerio de Transportes, permiten "aproximarse a menos de 200 metros de zonas reservadas a bañistas siempre que no se excedan los 3 nudos", 5 km/h, una velocidad que según varios testigos rebasaría ampliamente.

Para concluir que ocurrió, especialistas del Servicio Marítimo de la Guardia Civil prosiguen con la toma de mediciones topográficas, así como de testimonios que puedan arrojar luz sobre lo sucedido, especialmente entre otros tripulantes de las numerosas embarcaciones que esa tarde, marcada por una meteorología veraniega, fondeaban en una de las playas más concurrridas de la comunidad.

En este sentido, el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, llamó este lunes a la cautela ante una investigación que "segue aberta" y en la que están inmersas las fuerzas de seguridad.

Asimismo, a medida que pasan las horas, van transcendiendo más detalles sobre el suceso. Y una circunstancia nada baladí es que la embarcación que segó la vida del doctor Tábara, de 59 años y que esta Semana Santa estrenaba un inmueble recién adquirido en Sanxenxo, era en realidad una lancha de competición que podría estar realizando entrenamientos de velocidad para la Endurance World Cup –mundial de resistencia– que arranca en Benalmádena este próximo fin de semana.

Esta es una posibilidad que se investiga y que habrían respaldado varios testigos que aseguran que la planeadora iba a una velocidad excesiva y –lo más grave e inexplicable– cerca de la playa.

¿POR QUÉ NO HABÍA BOYAS? Entretanto, sigue coleando la polémica por que Sanxenxo –al igual que otros municipios– solo balice sus zonas de baño en verano. El Concello sostiene que la fuerza de las mareas invernales hace inviable mantener las boyas todo el año.

Una planeadora de 250 caballos cuya inclinación dificulta la visibilidad frontal
La Graunner Stilette Series 26 que arrolló al facultativo es una planeadora que cuenta con un motor fueraborda Mercury Racing OptiMax 250XS, un propulsor destinado a la competición que, como su referencia indica, cuenta con 250 caballos y que permite alcanzar los de 65 nudos, el equivalente a 120 km/h.

Está por determinar a qué velocidad se desplazaba por las proximidades de Silgar cuando arrolló al médico provocándole un letal traumatismo cranoencefálico, pero a partir de unos 70 km/h la embarcación planea, es decir, se eleva de proa y solo la popa sigue en contacto con el agua, por lo que la visibilidad delantera se minimiza. De ahí que el piloto de este tipo de embarcaciones deba asegurarse de que el itinerario está despejado.

La lancha pertenece al equipo Tuentichu, patrocinado por el Real Club Náutico de Sanxenxo.

La playa no se enteró
Contrariamente a algunas informaciones, el grueso de usuarios de Silgar no se percató de lo ocurrido, ya que la víctima fue evacuada en otro barco y solo el vuelo de un helicóptero y alguna sirena aislada denotó que algún percance podía haber sucedido.