Juan Carlos I se queda sin regata pero disfruta del balonmano en Pontevedra

El rey emérito acudió al Pavillón Municipal y vio en directo el ascenso del Cisne a Asobal ►Las condiciones climatológicas imposibilitaron la disputa de la prueba deportiva en la que iba a participar ►Tras desembarcar del Bribón, y antes de acudir a una barbacoa en casa de Pedro Campos, el monarca afirmó que su estancia en Sanxenxo está siendo "muy buena, ya lo veis"

Juan Carlos I, este sábado en el Pavillón Municipal dos Deportes de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Juan Carlos I, este sábado en el Pavillón Municipal dos Deportes de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Juan Carlos I no patroneará el Bribón este sábado en Sanxenxo. Las condiciones meteorológicas por la mañana no fueron buenas y la regata tuvo que ser aplazada, especulándose con la posibilidad de que la competición se disputase por la tarde si había viento. Sin embargo, la situación no mejoró y la prueba se ha suspendido finalmente hasta las 12.30 del domingo, cuando se retome si las condiciones de viento son favorables.

El rey emérito, eso sí, no dudó en salir a navegar un rato por la mañana a bordo del Bribón. Nada más desembarcar alrededor de las 18.15 horas de este sábado, don Juan Carlos ha dedicado unas palabras a los periodistas en el puerto deportivo de Sanxenxo, contento por su vuelta a España.

El rey emérito iba de copiloto en el coche de su amigo y presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo, Pedro Campos, quien pretendía pasar de largo ante los medios. Sin embargo, don Juan Carlos expresó su deseo de saludar a los periodistas y resto de asistentes que se encontraban en el puerto sanxenxino, excusándose en tono de broma sobre que era Campos el que no quería detenerse.

Preguntado por los medios sobre su estancia en Sanxenxo, el rey emérito dijo que estaba siendo "muy buena, ya lo veis".

Minutos mas tarde regresó a casa de Pedro Campos para disfrutar de una barbacoa con amigos y miembros del equipo. Aparte de reconocer que está "muy bien" a pesar de la suspensión de la regata, ha bromeado con subir la ventanilla y quedarse con el micrófono de una de las periodistas que intentaba hacerle una pregunta.

El rey Juan Carlos I, en el pabellón de Pontevedra

Pablo Urdangarin, en primer plano, y su abuelo Juan Carlos I. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Pablo Urdangarin, en primer plano, y su abuelo Juan Carlos I. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Después de pasar por la casa de Pedro Campos, Juan Carlos I volvió a salir de la vivienda, esta vez para acudir a Pontevedra. El plan, del que informaron en la misma tarde de este sábado, es que el monarca emérito acuda al Pavillón Municipal dos Deportes para disfrutar del partido entre el Club Cisne Balonmano y el FC Barcelona B.

Aunque el equipo pontevedrés se juega el ascenso, lo que de verdad interesa a don Juan Carlos es la participación de su nieto Pablo Urdangarin, juagador del filial azulgrana.

Desde primera hora de la tarde las especulaciones se dispararon sobre este nuevo plan del emérito, ya que el dispositivo de seguridad desplegado en los alrededores del pabellón de Pontevedra levantó las alarmas de las personas que pasaron por el lugar.

Finalmente, poco después de las 18.00 el Cisne recibió el aviso de estará presente Juan Carlos I, al que se le ha reservado un lugar debajo del palco de autoridades accesible para él.

En el descanso del partido, Juan Carlos I permaneció sentado junto a su amigo, Pedro Campos, y Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, duque de Calabria. Alrededor del rey emérito se desplegó un amplio despliegue de seguridad que impide acercarse a él. A pesar de ello, numerosos aficionados aprovecharon para sacarle fotografías e incluso selfies con él desde la distancia.

Al saltar a la pista para jugar la segunda parte, Pablo Urdangarín saludó a su abuelo con el pulgar hacia arriba.

Al acabar el partido (36-29), con el que el Cisne selló su ascenso a liga Asobal, Pablo acudió al encuentro de su abuelo para intercambiar gestos de cariño y algunas palabras.

La mañana

Juan Carlos I salió a navegar este sábado por la mañana en aguas de Sanxenxo a bordo del Bribon, tras soltar amarres alrededor de las 12.20 horas. A pesar de que las condiciones meteorológicas no son favorables para la regata, el rey emérito ha salido a navegar, pasando a saludar a las alrededor de 100 personas y medios de comunicación presentes en el puerto deportivo.

Juan Carlos I, desde la embarcación, ha tenido gestos de cariño con los vecinos, visitantes y la prensa que siguió el itinerario del barco desde el paseo del puerto.

PREMIOS. A pesar de la previsión de lluvia, este domingo se celebrará la entrega de trofeos en el mismo pantalán del puerto deportivo, y el propio rey emérito ha solicitado que se realice con prensa en primera línea.

Suspensión de la regata

El rey emérito saluda desde el Bribón. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
El rey emérito saluda desde el Bribón. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

El Náutico de Sanxenxo izó este sábado por la mañana la bandera blanca y roja que señala el aplazamiento de la segunda jornada del Trofeo InterRías hasta nuevo aviso. Juan Carlos I llegó temprano al pantalán, alrededor de las 10.30 horas, para subirse al Bribón, en donde permanece con la tripulación hasta nuevo aviso, esperando que cambie el viento para poder zarpar.

Tal y como preveía la tripulación, el rey emérito patronearía este sábado la embarcación si las condiciones fuesen favorables, algo que no ocurrió en toda la jornada.

El rey emérito ha asegurado que se encuentra "muy bien" a la salida de la casa de su amigo Pedro Campos, de la que ha salido en torno a las 10.40 horas de la mañana de este sábado para dirigirse al Club Náutico.

A la salida de la vivienda, el vehículo se ha parado en el cruce donde se encuentran los medios de comunicación y el emérito les ha agradecido su trabajo: "Muchas gracias por lo que hacéis".

Ambiente en el puerto de Sanxenxo por la visita de Juan Carlos I. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Ambiente en el puerto de Sanxenxo por la visita de Juan Carlos I. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Ambiente en el puerto de Sanxenxo por la visita de Juan Carlos I. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Ambiente en el puerto de Sanxenxo por la visita de Juan Carlos I. JOSÉ LUIZ OUBIÑA