'Ofeitoamán' lleva a Baltar los productos más exóticos

Los artesanos gallegos muestran sus trabajos y proyectos en la XXXVIII edición de la feria, en la que la bisutería y la cerámica son las protagonistas
Stands de la feria de artesanía. ANXO LORENZO
photo_camera Stands de la feria de artesanía. ANXO LORENZO

La XXXVIII edición de ‘Ofeitoamán’ congrega en Baltar a artistas de todos los rincones de Galicia para vender y compartir sus obras con el público asistente, que podrá disfrutar de la artesanía más variada hasta el 31 de agosto.

Durante el tiempo que permanecerá activa la feria artesanal, que se encuentra ubicada en el paseo marítimo, los puestos estarán disponibles desde las 18.00 horas hasta la 1.00 horas todos los días y el horario se amplía a las mañanas cada fin de semana, con el objetivo de adaptarse al hábito de paseo de los vecinos y visitantes, que se acercan a los puestos en busca de curiosidades y regalos. ''Todo lo que hacemos en esta exposiciones completamente artesanal, sin procesos industriales de por medio'', asegura Iria Casal, gerente del puesto ‘Aire Jewel’, quien incide, precisamente en la calidad de las piezas.

Final madera
Carlos Graña en el puesto artesanal Verde Cima. ANXO LORENZO

MATERIALES EXÓTICOS. Desde semillas de frutos que crecen en otros continentes, hasta las vetas de la madera más extraña, son muchos los materiales que se emplean en los procesos de fabricación utilizados por estos artistas. Bisutería y cerámica cocida a altas temperaturas son también protagonistas de esta edición, junto con algún caso de profesionales que trabajan la madera. ''Es complicado a día de hoy encontrar productos que no estén intervenidos por algún proceso automatizado'', asegura el gerente del puesto ‘Verde Cima’, Carlos Graña. Precisamente, la gran mayoría de artesanos coinciden en criticar el consumo masivo de productos que se fabrican en cadena ''sin personalidad ni alma''. ''Aquí no hay dos piezas iguales, cada una es especial y diferente'', aseguraron los vendedores del puesto de cerámica de Otero Regal. Eso lo saben bien vecinos y visitantes, a quienes la singularidad de las creaciones no les está pasando inadvertida.