El Petrel se dirige a las Rías Baixas con un detenido y un alijo de cocaína

Una operación conjunta de la Policía, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera se saldó con la interceptación de un velero en altamar
Otra descarga de cocaína del buque Petrel en el puerto de Vigo. DP
photo_camera Otra descarga de cocaína del buque Petrel en el puerto de Vigo. DP

El buque Petrel, santo y seña del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, navegaba al cierre de esta edición en dirección a las Rías Baixas y, en concreto, al puerto de Vigo, tras completar una nueva operación contra el tráfico internacional de cocaína saldada con la incautación de un nuevo alijo en el interior de un velero.

La investigación se desarrolló en el marco del trabajo conjunto de los tres cuerpos, la Policía Nacional, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera, que, con apoyo del MAOC-N (Centro de Análisis y Operaciones Marítimas de Narcotráfico) con sede en Lisboa, supo de la presencia de una embarcación sospechosa en un punto del Atlántico ubicado a unas 400 millas al Este de las Islas Canarias y con probable destino hacia costas portuguesas o gallegas.

El barco sospechoso, de bandera venezolana, llevaba varios meses con los obligatorios sistemas de geolocalización inactivos, siendo su último punto conocido en aguas americanas. Tras el abordaje y en vista de su mal estado, y después de poner a salvo a su único tripulante, de nacionalidad portuguesa, y de recuperar la droga, la embarcación se fue a pique. Los intentos de remolcarlo por parte del Petrel resultaron infructuosos.

Las principales hipótesis apuntan a que la droga intervenida, ocho fardos con un peso aproximado de 200 kilos, sería la comisión recibida por la organización transportista tras conseguir la introducción de un gran alijo que llegó a su destino lejos de los ojos y los oídos de las autoridades.

La Guardia Civil de Pontevedra ha vuelto a participar en la operación marítima al lado de la Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera.