La polémica del origen y el porqué de Sanxenxo

La playa sanxenxina de Silgar, abarrotada el pasado domingo. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera La playa sanxenxina de Silgar, abarrotada el pasado domingo. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

La controversia que existe en cuanto al nombre de Sanxenxo es una polémica que parece nunca desaparecer. No es tanto por su origen —porque eso hace tiempo ya que se encuentra esclarecido (viene del santo francés Sanctum Genesium)— sino por la infinidad de designaciones que el castellano ha implementado en la cultura popular, pese a que la única verdaderamente oficial es la gallega.

Entre los defensores de la versión castellana figuran referencias a la existencia de textos antiguos donde podía leerse Sangenjo y es cierto, pero con matices, ya que la oficialización del uso de Sanxenxo data de 1877. De todas formas, la lengua ha evolucionado y al mismo tiempo lo han hecho los nombres de los lugares.

No es hasta el siglo XVII cuando se empieza a consolidar el correcto uso de la j, g y x, por lo que es normal la confusión y que en cada lugar se le llame de distinta manera al municipio, pero no es Sanjenjo ni Sansenxo ni mucho menos San Ginés. Tanto en Galicia como en el resto del mundo es Sanxenxo.