"Son a filla da hora do bocadillo"

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Asuntos Sociales, Yolanda Díaz, compartió la faena con las mariscadoras de Carril y recurrió a un poema de Luisa Castro en la intervención para clausurar ForoMar
Yolanda Díaz, tirando de la gancha en Carril. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Yolanda Díaz, tirando de la gancha en Carril. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

Teniendo en cuenta que trabajó de asesora jurídica de la Confraría de Mugardos y que buena parte de su tiempo lo dedica a la negociación para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres que viven del mar, poco debió sorprenderle este viernes a Yolanda Díaz durante su visita a Vilagarcía.

A pie de playa le esperaba María Porto, la presidenta de AmarCarril, para regalarle dos pulseras: con una almeja una y con un berberecho la otra, para ella y su hija.

Tampoco debió de sorprenderle a la vicepresidenta que el presidente de la agrupación de mariscadores de Carril sea un hombre, Rolando Vidal, cuando la aplastante mayoría del colectivo lo forman mujeres, ni que le hubiese entregado un escrito solicitándole que intervenga para tratar de resolver la situación de una mariscadora de 39 años a la que esta actividad le impide seguir trabajando y el Instituto Social de la Marina le negó la pensión por discapacidad.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Asuntos Sociales ya había calzado las katiuskas y se encontraba en el agua cuando recibió el dossier.

Antes de bajar a la playa Compostela, la vicepresidenta recibió dos pulseras, para ella y su hija, entregadas por la asociación AmarCarril

Rodeada de mariscadoras y de varios representantes institucionales, entre los que se encontraba el alcalde, Alberto Varela, y el delegado del Gobierno, José Miñones, comprobó la fuerza que es necesario realizar para tirar de la gancha después de arrastrarla por el suelo en busca de las almejas.

Concluida la experiencia, a pie de playa afirmó que el día del viernes fue "especial" para ella por estar en Galicia, aunque "lo relevante" fue haber estado acompañada por un colectivo de mujeres "ben descoñecido fóra", cuando su aportación es fundamental un sector productivo "clave" en la economía y sufre numerosa carencias.

Resaltó la cadena de la enseñanza, que se prolonga de abuelas a madres e hijas, de "un traballo profundamente feminizado" y, por esta circunstancia, "teñen limitados os seus dereitos".

Agregó Yolanda Díaz que "está condicionado polos sesgos de xénero", lo que da lugar a que no están reconocidas enfermedades profesionales que sí lo están en los colectivos masculinos.

Díaz lamentó que el trabajo que realizan las mujeres del mar siga "invisibilizado" y que no haya estadísticas que lo refleje

"Como país, e para facernos mellores", afirmó que deberán eliminar esta discriminación, al igual que la que se deriva de las situaciones de desempleo, y elaborar una valoración de los puestos de trabajo. "Polo feito de estar desenvolvidos por mulleres" se penalizan, denunció la ministra de Trabajo. El derecho a la formación y la modernización también les corresponde, añadió, para garantizar el relevo generacional.

De la playa se desplazó hasta el Auditorio, y en su intervención de clausura del ForoMar Yolanda Díaz afirmó que la política debe ser útil para mejorar la vida de la gente, y frente al modelo fiscal del Partido Popular, reivindicó las rebajas aprobadas por el Gobierno para quienes ganan entre 15.000 y 21.000 euros al año y la reducción de impuestos a los autónomos y las pymes.

Peso específico. Centrándose de nuevo en el colectivo de mujeres, recordó su abrumador peso específico en toda la cadena, desde la extracción hasta la comercialización, y calificó de "desprezo" que no existan una estadísticas fiables de su papel.

Para cerrar su intervención, leyó un poema de Luisa Castro: "Miña nai traballa nunha fábrica de conservas/Un día miña nai díxome/o amor é unha sardiña en lata/ ¿Ti sabes como se preparan as conservas en lata?/Un día miña nai díxome: o amor é unha obra de arte en lata/Filla/ Sabes de onde vés/ Vés dun viveiro de mexillóns en lata/ Detrás da fábrica, onde podrecen/ as cunchas e as caixas de peixe/Un fedor imposible, un azul que non vale/ De alí vés/Ah! dixen eu, entón son a filla do mar/ Non/Eres a filla de un día de descanso. Ah! Dixen eu, son a filla da hora do bocadillo".

Rita Míguez "No hay relevo generacional y necesitamos una enseñanza reglada"

"Hacemos el menor daño posible al medio porque realizamos con nuestras manos el 90% del trabajo", afirmó la presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca (Anmupesca), Rita Míguez, además de apuntar dos datos: el 23,4% de los trabajadoras en Galicia son mujeres, frente al 15,9% en España, y solo el 5,44% están enroladas en barcos.

"No hay expectativas de mejora profesional", advirtió, y la media de edad es de 55 años, por lo que el relevo generacional está muy cuestionado y es precisa una enseñanza reglada y profesional.

INTRUSISMO. Los ingresos no alcanzan en muchas ocasiones el Salario Mínimo Interprofesional y no pocas veces están al frente de familias monoparentales y con padres a su cargo, expuso. También llamó la atención sobre la "amenaza" que suponen el intrusismo y el furtivismo.

Eduardo Abad, presidente de la Unión de Trabajadores y Profesionales Autónomos de España, apuntó que el de las cofradías "es un mundo de mandatos masculinizados", y el alcalde, Alberto Varela, subrayó la "sensibilidade" del Gobierno, al haber creado "un escudo social fronte a crise".

El ForoMar, convocado en su segunda edición bajo el lema Taller de negociadores, reunió en Vilagarcía a 150 profesionales procedentes de varias comunidades del litoral. Upta, Anmupesca y UGT se encargaron de su organización.