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Un año desde el retorno de Telmo

Telmo Martín. ALBA SOTELO
Telmo Martín. ALBA SOTELO

Doce meses después de su pacto con SAL, el Gobierno local apura el mandato para sacar adelante varios proyectos del pacto

El mes de junio de 2017 empezó con un hecho histórico en Sanxenxo. Si la villa ya era conocida a nivel nacional por sus excelencias turísticas, el año pasado también pasó a convertirse en el primer ayuntamiento en el que un alcalde cede su puesto al líder de la oposición sin que medie una moción de censura. El 20 de mayo, Gonzalo Pita y Telmo Martín comparecían juntos para confirmar lo que entonces ya era un secreto a voces: la ruptura del tripartito, en favor de un nuevo pacto entre los tres ediles de SAL (el propio Pita, Daniel Fernández y Jesús Sueiro) y el PP.

Este acuerdo sirvió para que Martín retomase el bastón de mando más de una década después de haber dejado la Alcaldía para convertirse en candidato popular en Pontevedra. Doce meses después, el regidor lidera un bipartito que ha hecho valer su aplastante mayoría (once concejales de 17 posibles) para sacar adelante varios proyectos. Desde el primer momento, Telmo Martín dejó claro que sus prioridades pasarían por hacer realidad los 19 proyectos que liberales y populares establecieron como innegociables a la hora de configurar su hoja de ruta hasta junio de 2019.

A día de hoy, muchas de estas actuaciones ya están en marcha, en mayor o en menor medida, gracias a la gestión del Concello y también a la implicación de la Xunta de Galicia. Es el caso, por ejemplo, del buen ritmo al que avanza la mejora de la seguridad viaria de la PO-308 entre A Lanzada y Portonovo o la puesta a punto del proyecto para reformar la calle Progreso, actuación que podría comenzar este mismo año. Lo mismo sucede con la construcción del futuro colegio de Vilalonga, en O Revel, la regeneración de la playa de A Carabuxeira o la tan demandada recuperación del emblemático Pazo de Quintáns, situado en Noalla.

Los roces con los propietarios del polígono de Nantes fueron uno de los grandes problemas con los que Martín ha tenido que lidiar

Malos tragos. Pero no todo ha sido una balsa de aceite para Telmo Martín en su regreso a la Alcaldía. Uno de los temas más delicados con los que le ha tocado lidiar ha sido la puesta a punto del polígono empresarial. A día de hoy, las obras para completar la urbanización de las instalaciones ya están en marcha, pero, para lograrlo, el camino recorrido no ha sido sencillo. El regidor nunca ha escondido la decepción que le produjo el rechazo que parte de los propietarios del Suelo Urbanizable número 15 y de la junta de compensación mostraron contra el plan diseñado por el Concello para agilizar la recepción del polígono.

El punto de la discordia son los 600.000 euros que los dueños deben asumir para que los trabajos pendientes se hagan realidad. Aunque, al final, el convenio fue aprobado en asamblea, las tensiones fueron patentes. La renuncia a continuar en el cargo por parte del hoy todavía presidente en funciones, Manuel Barbeito, avivó más el fuego.

En el plano urbanístico, destaca la última sentencia del Tribunal Supremo, en la que se insta al Concello a ampliar la expropiación de la finca de As Cunchas, cerca de Silgar. Aunque Martín confía en que la cuantía no pase de los tres millones de euros, la sangría económica podría ser mayor. De momento, el líneas generales, Telmo Martín va cumpliendo con su hoja de ruta.

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