Una víctima de violencia machista, en la Audiencia: "Me cogió por el cuello y me dejó sin respiración. Vi la muerte"

El acusado es un trabajador de ayuda al domicilio del Concello de Vilagarcía
El empleado de ayuda al hogar, en el juicio en la Audiencia de Pontevedra por agredir a su expareja en Vilagarcía. GONZALO GARCÍA
photo_camera El empleado de ayuda al hogar, en el juicio en la Audiencia de Pontevedra por agredir a su expareja en Vilagarcía. GONZALO GARCÍA

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra acoge en la mañana de este jueves el juicio contra un trabajador de ayuda a domicilio del Concello de Vilagarcía acusado de agredir, secuestrar e intentar matar a su expareja, y golpear a la madre de ella, de casi 80 años, en un episodio violento que tuvo lugar en la capital de O Salnés.

La víctima detalló los tres episodios graves que le tocó sufrir, en especial el último. "Me dijo que me iba a matar y cortar en trocitos, y llevarme al monte", destacó la denunciante, que explicó que el acusado la ató con cinta aislante de pies y manos y la mantuvo retenida durante horas en presencia de su madre, paciente de párkinson.

Precisamente la madre fue la que, según el relato de la víctima, salvó la vida de la mujer, abalanzándose sobre él cuando la estaba asfixiando. "Me cogió por el cuello y me dejó sin respiración. Vi la muerte". La anciana, explicó la denunciante, fue empujada en el momento en el que intentó mediar, comenzando a sangrar.

En las horas siguientes, el procesado tomó un gran cuchillo y siguió amenazando a su pareja, según el testimonio de la víctima, "a la espera de que mi madre se durmiese para llevarme al monte a matarme".

La secuencia concluyó cuando la mujer consiguió escapar a la carrera en un despiste del captor, llegando a un bar a pedir auxilio.

El acusado, por su parte, se limitó a contestar a su propio letrado para señalar que recuerda poco de lo sucedido y remitirse a su declaración en la fase de Instrucción. Pidió perdón, eso sí, tanto a su expareja como a la madre de ella por lo sucedido.

El juicio prosigue durante toda la mañana con el relato de testigos y peritos. La Fiscalía de Pontevedra pide inicialmente una pena de 10 años de cárcel para el investigado.