"La vuelta ha sido muy buena, ya lo veis"

Juan Carlos I valoró este sábado su regreso a España, ajeno a la tormenta política generada al respecto ▶ Pudo patronear el Bribon, en una jornada que se desarrolló íntegramente en el mar, si bien la regata se canceló por la falta de viento
El rey emérito saluda desde el Bribón. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera El rey emérito saluda desde el Bribón. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

En su tercer día en suelo español tras casi dos años, y totalmente al margen de la tormenta política surgida en los últimos días en torno a su presencia en España, Juan Carlos I valoró este sábado en primera persona su vuelta, que "ha sido muy buena, ya lo veis", aseguró dirigiéndose a los medios, tras haber pasado toda la jornada en el mar patroneando el Bribon.

Su retorno a los mandos de la embarcación fue, precisamente, uno de los momentos álgidos del día y se produjo temprano, alrededor de las 10.45 horas, después de abandonar el inmueble del presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo, Pedro Campos, en Nanín, donde pasó la noche del viernes disfrutando de una cena "con amigos", tal y como aseguró el propio Campos, y con la tripulación de la embarcación, y en la que aprovecharon para preparar el Campeonato del Mundo que tendrá lugar en junio. Durante la cena, manifestó Campos, don Juan Carlos se mostró "muy contento".

El rey emérito, a su llegada al Náutico. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
El rey emérito saluda a la prensa a su llegada al Náutico,. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

Este sábado , a pesar de la suspensión inicial de la segunda jornada de la regata a causa de la falta de viento, y que alrededor de las 17.00 horas se cancelaba definitivamente, el rey emérito pudo disfrutar de unas cuatro horas y media de entrenamiento como patrón del Bribon, en el que zarpó sobre las 12.30 horas, cuando ya llevaba hora y media subido a bordo, totalmente ajeno a la manifestación que se desarrolló en la Plaza de Portugal a las 12.00 horas, en rechazo a la monarquía y a su presencia en Galicia. Precisamente, durante estas horas de la mañana, algunas persona lidades como el excomisario de la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, o el exconselleiro de la Xunta, Ignacio Landín, se personaron en las inmediaciones del puerto deportivo.

El rey emérito, que en todo momento tuvo la voluntad de querer mostrarse ante los medios de comunicación, realizó un pequeño paseo en barco ante el espigón del puerto, desde el que le observaban varias decenas de personas de forma intermitente, a las que dedicó varios saludos durante la partida. Una vez en el mar, se pudo ver como el emérito dirigía la embarcación a través de algunas publicaciones de Instagram que le dedicó la esposa de Pedro Campos, la astróloga Cristina Franze, en las que elogió a "nuestro invitado de honor, la persona más maravillosa y buena del mundo", tal y como escribió mientras seguía la travesía desde la embarcación auxiliar.

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Cientos de personas expectantes en el Náutico. J. CERVERA 

La duda de la salida de la regata permaneció en el aire durante varias horas, hasta que los allí presentes pudieron observar el regreso de los barcos, que se tradujo en el momento de máxima expectación mediática del día, especialmente en el momento en que el coche a bordo del cual el emérito regresaba al domicilio de Pedro Campos, conducido por el mismo Campos, efectuó una breve parada ante los medios, algo que volvió a repetirse a la llegada a casa de Campos, donde el ex jefe del Estado volvió a dirigirse a los medios para asegurar que lo pasó "muy bien" en el Bribon, algo que, desde el servicio de la casa de Campos confirmaron después a la prensa: "Está muy contento después de navegar. La fiesta llegó hace varios días, es una alegría tener al rey en casa", aseguraron. 

Aunque después de la navegación se preveía una barbacoa en el domicilio de Campos, para que el ex jefe del Estado pudiera reunirse nuevamente con miembros de la tripulación y amistades, el emérito optó por acudir primero a Pontevedra, para ver el partido del Cisne-Barça B en el que jugó este sábado su nieto, Pablo Urdangarin.

Juan Carlos I y su nieto Pablo Urdangarin. ALBA GARCÍA
Juan Carlos I y su nieto Pablo Urdangarin. ALBA GARCÍA

DESEO EXPRESO. Tal y como explicaron desde el Náutico de Sanxenxo, Juan Carlos I manifestó este sábado su deseo expreso de realizar la entrega de trofeos, que tendrá lugar durante la tarde de este domino en el pantalán, situando a la prensa en primera fila. En este sentido, está previsto que se refuercen las labores de seguridad para permitir el acceso al lugar, en un dispositivo que, por el momento, ha sido discreto, y con numerosos agentes ‘de paisano’.

El ex jefe del Estado, que en esta tercera jornada se ha mostrado más cercano con la prensa, a la que también ha agradecido su labor, ha reiterado a lo largo del día el buen estado de salud del que goza, al ser preguntado por ello, a pesar de que desde su llegada ha tenido que valerse de ayuda para desplazarse. Se espera que hoy participe también en la regata, en su último día en el municipio.