El nuevo capitán de Tráfico anuncia la puesta en marcha de los narcotest

Continuar la persecución de los conductores que conducen bajo los efectos del alcohol es uno de los objetivos que se marca Leovigildo Villares Núñez, el nuevo capitán del subsector de Tráfico de la Guardia Civil en Pontevedra, pues el número de conductores pontevedreses que cogen el coche tras haber bebido es superior a la media nacional. ''Es un problema que hay que abordar. Se le ha dedicado, se le dedica y se le seguirá dedicando mucho tiempo'', indicó en su primera aparición ante los medios.

Además Villares anunció que los agentes de tráfico están finalizando su preparación para la realización de narcotests y a finales de este mes estarán preparados para llevar a cabo los controles a las personas que conduzcan bajo los efectos de las drogas. Con todo, el nuevo jefe del subsector de Pontevedra avanzó que no serán controles aleatorios como lo son los de alcoholemia sino que se realizarán de forma selectiva porque ''es una prueba bastante cara y sería un malgasto de dinero''.

El nuevo jefe del subsector de Tráfico acudió a la Subdelegación del Gobierno para presentarse ante el subdelegado, Delfín Fernández. Villares era teniente del destacamento de Tráfico de O Porriño y, tras ascender a capitán, fue trasladado a Pontevedra una vez que el anterior capitán del subsector pasó a la reserva.

Delfín Fernández destacó la apuesta del Gobierno por la seguridad vial que se hace visible con el aumento de la plantilla (ahora hay 282 efectivos) y la mejora de los medios materiales. En este sentido, el subdelegado indicó que el límite de velocidad a 110 km/h sirvió para que los conductores circulasen a menor velocidad y, aunque esta limitación ya caducó, los conductores mantienen la tendencia de conducir a menor velocidad.

El subsector de Pontevedra realizó 1.797.207 controles en los que se tramitaron 21.043 denuncias.

Un dato significativo es el importante descenso de heridos en accidentes de circulación, que se redujo en un 80,1% de enero a septiembre respecto a 2010. Así, de los 274 heridos graves que se produjeron en 2010 se pasó a 44 en este año. Lo mismo sucede con los heridos leves, de 1.938 de 2010 a 460 este año.

El número de accidentes mortales también se redujo y, con ellos, el número de fallecidos. La cifra de peatones, conductores de motocicletas y otras víctimas en carreteras descendió un 34,15%, y se sitúa en 27 víctimas en lo que llevamos de año.

Leovigildo Villares destacó la necesidad de concienciar a los peatones que caminan por vías interurbanas para que lo hagan con chalecos reflectantes. Una recomendación que se hace más necesaria en esta época del año en la que oscurece antes, aumentando la peligrosidad de los caminantes, ya que son vías con poca iluminación que se suma a la ropa oscura de los peatones. Un aspecto sobre el que ''siempre se han hecho controles'', indica.


Comentarios