El 'verano azul' sigue en Pontevedra

Pedalada inaugural del servicio de Pillabici en diciembre de 2008. javier cervera-mercadillo
photo_camera Pedalada inaugural del servicio de Pillabici en diciembre de 2008. javier cervera-mercadillo

PONTEVEDRA.El 19 de diciembre de 2008 se organizó en Pontevedra una gran ‘pedalada’ encabezada, entre otros, por el alcalde Miguel Anxo Fernández Lores, el entonces concelleiro Guillerme Vázquez y el empresario Ricardo Mirón. Fue la puesta en escena de la bici pública, el servicio de Pillabici que pondría en enero en marcha Pontevedra como puesta en valor, casi consecuencia natural, del afamado ‘modelo de cidade’: el tráfico pausado y las grandes calles peatonales. Antes de que arrancase el Pillabici había ya 160 personadas dadas de alta en el servicio de préstamos de bicicletas, y en su primer día todo fue una fiesta.

«Voy a usar la bicicleta de manera habitual, ya que, de ese modo no tengo que ir andando a los sitios y evito tener que meterme con el coche en el centro de la ciudad», decía Enrique García el primer día del Pillabici. «Un follón para pillarla con el sistema informática, un follón para aprovechar con ella para ir a la playa o dejarla en cualquier sitio, porque no hay paradas, y una carga. Por sesenta euros compras una, ¿no?», dijo Eladio Fernández el pasado jueves, cuando se anunció la supresión.

¿Qué pasó en los dos años y medio que van de una declaración a otra? Para saberlo basta con buscar en el archivo de Diario de Pontevedra. Los ocho primeros meses se sucedieron noticias y artículos que daban cuenta de la actualidad que transmitía el Concello. Sólo tras una semana de funcionamiento, el Gobierno local informaba de 400 altas y el periódico titulaba que «Gutiérrez Mellado causa furor entre as bases de recollida de pillabici». La empresa concesionaria decía un mes después estar muy satisfecha y sorprendida, y casi al cumplirse un año, Bará anunciaba la creación de una Mesa de la Bici y estudiar cambios en el servicio, sobre todo respecto a las bases de aparcamiento y los horarios.

Después de ésa, el 12 de octubre de 2009, la siguiente noticia fue el 30 de junio: Pillabici echaba el cierre. Justificación: caída en picado de los usuarios. Hubo más de 5.000 pontevedreses con tarjeta del servicio, y de ellos, 2.000 no la llegaron a usar nunca. Pillabici no daba más de sí, y así lo entendió el Gobierno local, que considera que la pretensión de Pontevedra de convertirse en una capital de las dos ruedas no se ve mermada. «O eixo non era o Pillabici nin moito menos. A bicicleta pública é importante, e estudiaranse métodos mellores para volver a tratar de recuperala, pero o eixo da mobilidade en Pontevedra é o modelo de cidade», destaca el concelleiro Luis Bará, concelleiro responsable del área de la movilidad.


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