La amnistía urbanística llega al rural

Nave de la empresa Disgándara S.L., en el lugar de A Ferreira, en la parroquia de Lérez. (Foto: Javier Cervera-Mercadillo)
photo_camera Nave de la empresa Disgándara S.L., en el lugar de A Ferreira, en la parroquia de Lérez. (Foto: Javier Cervera-Mercadillo)

PONTEVEDRA. Una nave de martillos hidráulicos construida de forma ilegal en el lugar de A Ferreira, en la parroquia de Lérez, es la primera empresa en lograr la amnistía urbanística en Pontevedra. Así lo anunció ayer el concejal de Urbanismo, Antón Louro, que informó de que la factoría se ha salvado de la piqueta tras haberse acogido con éxito a la disposición transitoria tercera de la Lei do Solo de Galicia, que se aprobó en 2010 para edificaciones sin licencia (viviendas incluidas).

La regularización de su situación permitirá a la firma Disgándara S.L., que quedará fuera de ordenación, inscribirse en el Registro de la Propiedad e incluso hacer obras en sus instalaciones en las que, según el último Informe Ardán, emplea a cinco personas y facturó algo más de 436.000 euros en 2011. «Terá plena seguridade xurídica para facelo», recordó Louro, que reconoce que la amnistía supone un «agravio comparativo» con respecto a las empresas que en su día sí cumplieron la ley.

La compañía de reparación de maquinaria no es el único negocio que ha solicitado el indulto, que tramitan los servicios técnicos municipales. Una treintena de naves industriales y viviendas del rural pontevedrés esperan el visto bueno del Concello para evitar un posible cierre. Y otros tantos solicitantes no podrán acogerse a la normativa autonómica al no haber cumplido los requisitos exigidos. Entre ellos figura el demostrar que sus empresas siguen teniendo actividad o que no se hayan realizado cambios en la estructura de las naves.

Louro hizo una lectura positiva de esta amnistía urbanística, que se ha ampliado a todo el rural gallego. «Permitirá manter en activo naves industriais. E iso sempre é beneficioso para o emprego», explicó el concejal del PSOE, que recordó que uno de los principales problemas de Pontevedra sigue siendo la paralización de la revisión del PXOM, en vigor desde 1989. «Falta solo industrial e comercial. Precisamos un plan acorde ós tempos nos que estamos a vivir», manifestó.

Más negocios

Además del indulto a la empresa Disgándara S.L., la comisión de Urbanismo de ayer aprobó prorrogar la licencia de obra de un edificio de 28 viviendas en la unidad de actuación número 18, en A Eiriña, solicitado por Meteo Investiment S.L. El grupo tendrá otros cinco meses de plazo para rematar los trabajos en el centro de la ciudad. «O noso obxectivo é dar facilidades para a execución dos proxectos, aínda que haxa que estender a man», recalcó Louro.

La crisis financiera y la recesión del sector del ladrillo han frustrado varios planes de crecimiento urbanístico en la capital provincial y puesto en entredicho otros muchos en los últimos años. En este último grupo se incluiría la promoción de unas 200 viviendas que el grupo Lar prevé construir en los terrenos donde se situaba la antigua fábrica de Tafisa. En la actualidad las obras se encuentran suspendidas.

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