La timadora de ancianas suma su detención número 54 y engorda su expediente policial

delincuente.JPG
photo_camera delincuente.JPG

Los analistas lo llaman delincuencia de baja intensidad. Los policías, a quienes la practican, "moscas cojoneras". ¿Por qué? Pues porque se los encuentran cada dos por tres y siempre por los mismos motivos: hurtos y robos con fuerza. Entran en el Juzgado de Guardia y a las pocas horas están de nuevo en la calle.

Este es el caso de la vilagarciana S.F.S., de 38 años de edad, a quien han detenido hasta en 54 ocasiones en los últimos meses entre intervenciones de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. La última, en compañía de su pareja (L.L.V., de 33 años) el pasado miércoles en las proximidades del poblado de O Vao como responsables del robo con fuerza cometido en una clínica veterinaria de Moaña el 5 de noviembre.

Los antecedentes policiales de esta mujer son de auténtico récord. Conocida como la ‘timadora de Combarro’ -localidad en la que se dio a conocer al gran público- o la ‘engaña ancianas’ -por su particular facilidad para colarse mediante engaños en viviendas de mujeres de edad avanzada para vaciarles la cartera-, S.F.S. pasó ayer por la mañana a disposición judicial, y a primera hora de la tarde ya se encontraba de nuevo en libertad.

Sus ingresos en prisión son inversamente proporcionales al número de delitos cometidos que constan en su expediente policial. Los primeros se cuentan con los dedos de una mano, y para enumerar los segundos harían falta los de diez manos y aún así faltarían dedos. Esta circunstancia desespera a las víctimas y crispa a los investigadores.

Los intentos realizados hasta la fecha para que S.F.S. responda ante la justicia por la multitud de hurtos, engaños y robos que se le imputan han caído en saco roto. El último intento de sentarla en el banquillo, en julio de 2008, fue inútil. Ella no apareció y la vista oral se celebró en su ausencia. Los hechos que deberían haberse enjuicidado entonces hacían referencia al primero de sus muchos delitos en Pontevedra, en diciembre de 2006. Dos años después, sigue engordando su expediente policial y compaginando los engaños a ancianas con diferentes robos con fuerza cometidos en distintos puntos de la provincia.

Comentarios