La Xunta comienza a calcular el coste de las expropiaciones para el nuevo hospital

Comuneros de Marcón en la asamblea del pasado 7 de enero (Foto: Javier Cervera-Mercadillo)
photo_camera Comuneros de Marcón en la asamblea del pasado 7 de enero (Foto: Javier Cervera-Mercadillo)

PONTEVEDRA. Aunque a un ritmo muy lento, la Xunta de Galicia continúa dando pasos para la construcción del nuevo hospital de Monte Carrasco. La Consellería de Sanidade ya tiene en su poder el informe que le solicitó al Concello a finales de 2012 sobre la calificación urbanística de los terrenos en los que se asentará el centro hospitalario y que le permitirá efectuar el cálculo de las expropiaciones.

Esta información resulta imprescindible para llevar a cabo la ocupación urgente de los terrenos porque, según explica el grupo municipal del PP, no es lo mismo expropiar un suelo rústico que un suelo de protección forestal, por ejemplo, y tampoco se paga al mismo precio.

El concejal del área de Urbanismo, Antón Louro, desgranó ayer el informe realizado por los técnicos municipales, que recoge las múltiples trabas que la Administración local observa en el proyecto. "Trátase de 200 parcelas repartidas en catro polígonos correspondentes ás parroquias de Marcón e Tomeza, calificadas como solo de núcleo rural, de equipamento rural rústico ordinario, de protección forestal e de interese paisaxístico pola capela e o miradoiro de San Cibrán", señaló en referencia a la ermita situada en la cima del Monte Lusquiños, donde el Lunes de Pascua se celebra la tradicional romería a la que acuden los devotos a espantar el 'meigallo'.

Los informes técnicos también advierten de la inexistencia de abastecimiento de agua potable al lugar en el que está prevista la edificación de la nueva infraestructura sanitaria y llaman la atención sobre el riesgo de que se registre en el futuro la contaminación del agua de la traída por la proximidad de la red de alcantarillado municipal.

"Ademais -añadió Louro-, descoñécese a capacidade da actual rede de saneamento". En este sentido, cabe recordar que la propia Administración gallega paralizó la obra del colector de Os Gafos porque observó que su capacidad resultaba insuficiente (el Concello sospecha que la Xunta tomó ese acuerdo con la intención de garantizar el abastecimiento al nuevo hospital).

En todo caso, en ninguna de las calificaciones comentadas por Antón Louro estaría autorizada la construcción del hospital de O Carrasco, pero las observaciones del Concello no afectan al desarrollo del proyecto porque se trata de una actuación calificada como de incidencia supramunicipal.

Por su parte, el grupo municipal del PP criticó ayer la demora con la que, según dijo, el Concello remitió la información urbanística que le solicitó el Servizo Galego de Saúde (Sergas) sobre los terrenos de Marcón y de Tomeza que acogerán el futuro hospital. "Tardou sete meses en ter lista a información e levoulle oito meses resolver unha petición similar sobre as áreas a expropiar para a mellora da estrada O Pino-Bora", denunció ayer el concejal Ricardo Aguilar.

El portavoz 'popular' también reprochó al Gobierno local que haya tardado 20 meses en responder a un vecino sobre cuestiones urbanísticas relacionadas la ampliación de un inmueble de la calle Arzobispo Malvar. "Neste caso houbo que solicitar polo medio a opinión do Servizo de Patrimonio Cultural e da Comisión Territorial de Patrimonio que, curiosamente, só tardou un mes en responder".

Aguilar tildó de injustificables "os atrasos que sofren administracións, a oposición municipal e os particulares á hora de tramitar calquera documento na área de Urbanismo do Concello".

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