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Los más pequeños dejan los llantos en casa

Algunos de los niños que comenzaron hoy el curso en el centro de Monte Porreiro (Foto: Gonzalo García)
Algunos de los niños que comenzaron hoy el curso en el centro de Monte Porreiro (Foto: Gonzalo García)

PONTEVEDRA. Las seis escuelas infantiles públicas con las que cuenta la ciudad abrieron esta mañana sus puertas para recibir a los niños en un nuevo curso escolar. Acompañados de sus padres, los pequeños de entre 0 y 3 años se dirigieron por la mañana a alguno de los seis centros de este tipo abiertos en Pontevedra: el de Campolongo, O Toxo, A Parda, Monte Porreiro, la escuela infantil situada en el campus universitario y la que se encuentra en el edificio administrativo de la Xunta.

Los directores de los centros y los educadores ponen especial empeño en hacer que la vuelta al cole sea gradual, para facilitar la adaptación de los niños. Si se trata de la primera vez que acuden a la escuela infantil, los cuidados se acentúan. "De 10 a 12 horas tivemos xornada de portas abertas: estiveron aquí os pais dos nenos e nenas novos que empezan o curso, ensinándolles as aulas, os talleres que van facer, os xoguetes... Fixemos tamén algunha actividade individualizada en cada aula para que as familias participaran de forma activa", cuenta Marta Rodríguez, la directora del centro de Monte Porreiro.

Esta escuela infantil dispone de 60 de las 487 plazas ofertadas en la ciudad, y el cupo está casi lleno. Ahora solo falta completar el período de adaptación, ampliando progresivamente el horario y reduciendo el tiempo dedicado a que los padres se despidan de sus hijos antes de marcharse.

En todo caso, la participación de los padres es clave en centros como el de Monte Porreiro. "Este é un 'cole' de portas abertas, cunha continuación entre o contorno escolar e o familiar", señala Marta Rodríguez.

La inauguración del curso escolar para los más pequeños contó incluso con 'extraterrestres' en el centro infantil del campus, que cuenta con 52 alumnos y hoy estaba decorado con planetas y estrellas. Además de alguna lágrima y enfados momentáneos, la jornada trascurrió con normalidad, al igual que en las otras escuelas.

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