Los técnicos del Concello dicen que Ence y Monte Carrasco deben estar en el PXOM

PONTEVEDRA. Al margen del posicionamiento político y de las pujas internas que está arrojando el nuevo PXOM, el equipo técnico de la Dirección Xeral de Urbanismo e Servizos Xerais del Concello no tiene dudas: si el verdadero propósito es desbloquear el planeamiento, la Corporación debe pasar por el aro e incluir en el documento los tres grandes ejes de la discordia, es decir, introducir los terrenos de Ence como industriales, el proyecto del hospital de Monte Carrasco y reducir el margen de edificabilidad previsto de 30.000 viviendas.

Así lo acaba de reflejar en un documento encargado por el propio Gobierno local, en el que los funcionarios aconsejan incluir "todos os instrumentos de ordenación territorial e os proxectos sectoriais aprobados", y redactar el PXOM "en coherencia con estes".

En su opinión no hay vuelta de hoja que dar, por lo que no solo instan al aparato político a introducir "imperativamente" el proyecto de Monte Carrasco, sino que reclaman una nueva cualificación para los terrenos en los que estaba proyectada la ampliación de Montecelo. "O proxecto sectorial foi anulado polo Consello da Xunta de Galicia o 16 de decembro de 2012", señalan.

Respecto al proyecto sectorial de Ence, los técnicos mantienen su criterio y abogan por incluirlo en el documento, pese a las dos sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de 2012 que declaran nulo el acuerdo de aprobación del mismo. Según alegan, el POL, "de rango superior al PXOM", apuesta por la recuperación del espacio que ocupa la pastera, transformándolo en una zona abierta, natural, restaurada, de uso público y de disfrute social a partir de 2018, el año en el que finaliza la concesión de la fábrica. Dichas previsiones concuerdan, según el informe, con las reclamaciones municipales, de ahí que recomiende "modificar o documento para recoller expresamente o proxecto sectorial aprobado para o asentamento industrial de Lourizán".

Otro tanto de lo mismo ocurre con la disputa sobre la edificabilidad. Los técnicos municipales constatan que la Xunta solo aceptará el Plan si se acomete una "drástica redución" en el margen de 30.000 viviendas que solicita el Concello, pero lejos de dar la batalla por liquidada. Los funcionarios son partidarios de determinar "canto e onde procede recortar", ya sea a través de una comunicación oficial de la Xunta que permita conocer la capacidad residencial admitida, o a través del Concello, "e que este decida en que ámbitos se incide".

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