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Viaje a la Pontevedra Old School

Pontevedra ha recibido con los brazos abiertos a una gran cantidad de comercios nuevos, que se caracterizan por tener un estilo retro, además de una estética muy cuidada y un servicio que los diferencia de la competencia. La oferta va desde tiendas de ropa y de decoración hasta barberías y bares, cuyos dueños aseguran que los pontevedreses son siempre muy receptivos con lo nuevo y diferente

Para entender el porqué del éxito que está teniendo la nueva oleada de negocios retro que se pueden ver por la ciudad, hace falta comprender lo que motiva un estilo tan marcado, más allá de la iconografía que lo influye y lo conforma.

Estos establecimientos, que van desde tiendas de ropa y complementos hasta barberías y bares, tienen entre ellos un común denominador; todas ellas poseen una estética muy influenciada por la música, la forma de vestir y, en especial, por aquellos personajes que hicieron memorable a los 50, los 60 y los 70.

En el casco histórico de la ciudad de Pontevedra, existe lo que se podría llamar la ‘ruta retro’, un conjunto de establecimientos que se ubican entre la plaza de la Herrería y el Teucro, cuyos ambientes y servicios entrarían en estas dos categorías, que tanto furor causan entre sus clientes. Por un lado tenemos lo vintage, artículos de otra época que no son lo suficientemente viejos como para ser considerados antigüedades. Puede tratarse de un bolso de mano de los años setenta o de una petaca de hace 50 años.

El concepto retro abarca una gran cantidad de negocios que buscan una identidad que los diferencie de las grandes cadenas

Por otro lado está lo retro, que se refiere a todos aquellos artículos nuevos que toman la estética y el diseño característicos de otra época.


Entre los locales de la zona vieja más representativos de estas dos tendencias están las ya veteranas Carnaby, una tienda tan variada como atractiva, y Lagasca Vintage, que se especializa en ropa y accesorios antiguos. También existen dos establecimientos nuevos, que ya se han hecho un hueco entre los pontevedreses; Carballo Estrela, una tienda centrada en artículos de acampada de estilo retro, y la Crazy Barber, con la estética típica de una barbería americana.

Los beatles, Elvis, Audrey Hepburn o Grizzly Adams son algunos de los nombres que vienen a la mente al entrar en cualquiera de estos cuatro sitio de imagen tan cuidada, pero ¿qué lleva a un joven emprendedor a elegir la personalidad de su negocio? El público suele pensar que es alguna moda pasajera la que lleva a abrir estos negocios, pero la realidad no podría estar más alejada. La respuesta unánime a la pregunta anterior es la de que estos espacios son una extensión del carácter de quién los crea.

Los cuatro sitios visitados comenzaron como pequeñas aventuras que reflejaban los gustos de quien las emprendía, y que sorprendieron por su gran acogida.

CLIENTELA. Cualquiera podría pensar que el cliente ideal de uno de estos pintorescos comercios sería uno que se pareciese a su dueño o que al menos siguiera el estilo propio del local. Pero si algo han aprendido estos cuatro negocios es que Pontevedra es muy receptiva a las cosas nuevas y que la clientela es como poco variada, por no decir que ninguno tiene un estereotipo de cliente.

Un ejemplo perfecto de esa variedad lo cuenta David, dueño de la Crazy Barber: «Yo esperaba que viniese solo tíos con barba y tatuados y mi primer cliente fue un hombre de unos 80 años». El barbero también asegura que no solo el octogenario le sorprendió, sino que incluso atiende habitualmente a algún que otro niño. Lo mismo comentan Mercedes Escauriaza, dueña de Lagasca Vintage, a cuya tienda no sólo acuden personas mayores, sino también chicas jóvenes en busca de algún tesoro a buen precio.

"Yo esperaba que solo viniesen tíos con barba y tatuados, y mi primer cliente fue un hombre de unos 80 años"

LONDON CALLING. Ubicada recientemente en el número 13 de la calle Manuel Quiroga, Carnaby Retro Store fue abierta en el 2002 por una joven de 29 años, Inma González, por su amor por la moda, pero como explica, «la moda que dice algo, no la que se deja llevar».


Inma asegura que su gusto por los años sesenta viene del espíritu de cambio que definió a esa década, «todas esas cosas establecidas que se te imponen y de repente llega alguien y dice pues no». Esa es su personalidad y Carnaby lo refleja, colores psicodélicos, portadas de discos decorando los probadores, percheros rescatados de tiendas antiguas de la ciudad y una selección de artículos que, en palabras de su dueña, «han ido cambiando con el paso de los años, según lo que la gente pide».

CONCEPT STORE. También en Manuel Quiroga, frente al Liceo Casino, y regentado por Mercedes Escauriaza y su hija, Mercedes Garcia-Nieto, Lagasca Vintage es un espacio que definen como una ‘concept store’, en referencia a la amalgama de conceptos que confluyen en ella para formar un ambiente único.

Lagasca comenzó como un puesto en la zona vieja que luego se convirtió en una pequeña tienda, para acabar siendo el amplio espacio que es actualmente. El local donde se ubica desde hace siete meses ofrece una gran variedad de artículos de firma de hace unas décadas, mobiliario de decoración y ropa nueva que sigue ese estilo retro del que sus dueñas se declaran admiradoras. Hasta ahí podría tratarse de otra de las tiendas vintage de la zona, lo que realmente diferencia a Lagasca es el amplio abanico de servicios que ofrece a sus clientes y el cuidado que madre e hija ponen en los detalles. Cualquiera que entre puede personalizar los artículos que compra, gracias a la gran cantidad de modistas, carpinteros, herreros y artesanos con los que trabajan, o bien disfrutar de los servicios de estética que ofrece de la mano de Iria Piris.

ROCK Y BARBAS. Bajar por la calle Real es encontrarse con el ‘caramelo’ de la Crazy Barber, una de esas señales giratorias de barbería típica de los años 50, y entrar en ella es quedar enganchado, tanto por una decoración salpicada de lo que su dueño David define como «una mezcla de todo, los tatuajes, el rockabilly, todo enfocado al mundo de la barbería antigua».

Se declara fan de Elvis, en especial de Blue Hawaii y del mundo Old School y explica que busca que al entrar en la barbería «la gente se sintiese como en el salón de su casa». Eso sin duda lo consigue, tanto por un ambiente acogedor como por un trato y un servicio excelentes, que cree que es el verdadero atractivo del establecimiento.

AL CAMPO. En la calle Conde de San Román, justo frente a la Casa da Luz se encuentra Carballo Estrela, una pequeña tienda dedicada a todo tipo de artículos relacionados con la acampada. Es casi imposible no fijarse en ella al pasar, su exterior con detalles en madera evoca al porche de la típica cabaña de película.

Su dueño, Luis Portabales, comenzó con el proyecto en el año 2012. Después de trabajar en la enseñanza, y tras un periodo desempleado, empezó a construir casas para pájaros y a venderlas en un puesto en el mercadillo de los domingos de la Plaza de la Verdura, y tras un éxito que califica de inesperado, decidió abrir su tienda en el mismo sitio que tan bien le había acogido. La filosofía de la tienda está dirigida hacia lo natural, a esa costumbre ya perdida de crear algo con tus propias manos, del disfrutar del monte sin necesitar nada más que lo indispensable. Esto es lo que Luis ha plasmado en su tienda, de la que incluso ha construido el mobiliario. No hay forma de hacer más acogedor un espacio que crearlo desde cero.

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