"Con 14 años me di cuenta de que yo podía aprobar la Eso e iba a hacerlo"

Ángeles Jiménez, premio al esfuerzo en Secundaria, estudia un ciclo de Auxiliar de Enfermería y sueña con ser cirujana
Angie Jiménez, este martes, en un aula de su antiguo instituto. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Angie Jiménez, este martes, en un aula de su antiguo instituto. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Cuando Ángeles Jiménez Jiménez (Vigo, 2004) cursaba 2º de Eso en el IES A Xunqueira I de Pontevedra estuvo a punto de tirar la toalla. "Yo tenía 14 años y mis amigas, de 16, me convencieron de irme a FP con ellas. Y yo también dije que no quería seguir. Se lo comenté a mi madre toda convencida, a mis profesores, a mi orientadora,.. Pero me dijeron que no, que era muy joven todavía, que no había suspendido ningún curso y que podía salir de aquí con el título de la Eso. Y me di cuenta de que sí, que yo podía y lo iba a sacar".

Tres años después, con el título en la mano logrado con un siete de media y cursando un ciclo medio de Auxiliar de Enfermería en el IES Frei Martín Sarmiento, Angie –como le gusta que la llamen– volvió este martes a su antiguo instituto, donde fue recibida con gran cariño por antiguos docentes, como Luisa Vilanova (Matemáticas), Carlos Novo, que imparte Educación Física y es jefe de estudios, y la propia orientadora, Ana González.

Discriminación
"Nunca tuve ningún problema en mi etapa educativa por ser gitana, nunca me vieron como alguien diferente"

También por su director, Enrique Rey, quien fue su tutor en 3º y subraya que la joven es "un referente" para los actuales alumnos. En el instituto hay quien "ten dificultades" o a veces "non o ve claro", y que ahora, gracias a ella, "verá que podes continuar cando estudas algo que che gusta e ves outras posibilidades. Isto é unha carreira de fondo". ¿Por qué? Porque Ángeles acaba de lograr uno de los 20 premios de Secundaria al esfuerzo y la superación personal, con los que la Consellería de Educación reconoce a aquellos estudiantes que "conseguiron superar as súas dificultades de tipo persoal, educativas ou do contorno familiar e sociocultural". Los 800 euros que supone el galardón le gustaría "ahorrarlos o comprarme material para el instituto y ayudar a mis padres y a mis hermanos".

Jiménez es de etnia gitana. Nació en Vigo pero "con tres o cuatro años" llegó a Lérez, donde reside con sus padres, Marco Antonio y Rosa, su hermana de 14 años (también alumna en el IES A Xunqueira I) y el pequeño de la casa, de once. Tiene una hermana mayor, Jessica, de 24 años, casada y con dos hijos. Fue ella, precisamente, la que más le insistió en que continuase con sus estudios cuando quiso dejar el instituto. Ahora se lo agradece, pues evitó que se repitiera una historia de la que ella acabó arrepintiéndose. "Mi hermana mayor no pudo acabar la Eso. Estaba en 3º y tuvo un problema con el instituto, se desilusionó muchísimo y lo dejó porque no quería repetir".

Referente
Gracias a ella, "alumnos con dificultades verán que se pode continuar estudando cando algo che gusta", destaca el director del IES A Xunqueira I

SUPERÓ EL COVID. "Estoy muy contenta y motivada para seguir adelante", confiesa tras recibir el premio, al que se postuló mediante una carta de presentación contando sus vicisitudes. "Cuando Maite, del Secretariado Gitano, me habló de esta beca yo estaba muy ilusionada porque me dijo que si ganaba sería una entre muchísimas personas. Dije: hay que intentarlo. Cuando me llamaron diciendo que había ganado estaba súper emocionada, no me lo creía. Ha sido un gran honor".

Porque en su trayectoria no solo influye su situación sociocultural –son pocas las personas de etnia gitana que logran terminar Secundaria–, sino también que logró el título tras superar el covid, algo que tuvo "muchísimo que ver" en la elección de la rama sanitaria para continuar sus estudios.

Angie con los docentes Ana González, Luisa Vilanova y Carlos Novo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
[Angie con los docentes Ana González, Luisa Vilanova y Carlos Novo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO]

Se contagió nada más empezar el segundo trimestre de 4º y estuvo un mes fuera de juego, por lo que temió perder el curso. "Hice algunos ejercicios por correo, pero no era lo mismo, en casa no te explican ni nada". Al volver a clase se le cayó el alma a los pies. Sus compañeros "ya habían hecho exámenes y todo y me sentí desilusionada, echá pa' atrás. Estaba hasta incómoda en clase, no sabía nada...". Les pidió ayuda y le correspondieron. También los profesores. "Y remonté. Dije: no me quiero echar atrás, necesito aprobar, que ya me queda poco para seguir adelante, y al final lo conseguí".

Ella pasó la enfermedad asintómatica, al igual que sus hermanos pequeños, "gracias a Dios", pero su madre tuvo fiebre y tos y su padre llegó a estar hospitalizado –todavía arrastra secuelas–, por lo que la preocupación por su salud se sumó a las inquietudes académicas. Esta experiencia influyó en que descartase ser azafata de vuelo y optase por ser Auxiliar de Enfermería. "Querría irme por la rama de Medicina y ser cirujana", por lo que antes de llegar a la universidad deberá superar un ciclo superior. "Ahora estoy dándolo todo en este, a ver si me sale bien para conseguir muy buena nota para entrar en el siguiente". Y si no pudiera cumplir ese sueño, pues optaría por ser "enfermera en un hospital".

Familia
"Mi padre tiene estudios y siempre me decía: a ver si me superas"

MUY QUERIDA. En su nuevo instituto le va "muy bien, aprobando todo", con notas que, en algún caso, rozan el sobresaliente, aunque "al principio, al ser un instituto nuevo, con nuevas situaciones..., me costó muchísimo adaptarme, pero quise intentarlo" y, además, subraya, "tengo buenos compañeros y profesores". Entre ellos, "una amiga de mi clase del año pasado", en A Xunqueira, un centro que, confiesa, echa de menos hasta el punto de emocionarse en la visita de este martes. "Aquí me ayudaron muchísimo y fui muy querida por los profesores".

Ángeles afirma que "nunca tuve ningún problema en mi etapa educativa por ser gitana, nunca me vieron como alguien diferente". Uno de sus principales apoyos es su propio padre. "Me ayudó muchísimo. Él tiene estudios y siempre me decía: a ver si me superas, tienes todo mi apoyo. Él es el que me trae y me lleva. Fue una gran motivación" y siente que no puede defraudarlo. Por eso siente "una presión, pero buena".

Aficiones. "Me gusta muchísimo leer y viajar"
"Me gusta muchísimo leer", responde sobre sus aficiones. "Si no estoy estudiando estoy leyendo" y en Reyes espera ampliar su biblioteca. "Me gusta el drama, romance, de miedo...". También le gustaría viajar, pues "solo fui a Madrid una vez, pero me gustaría ir a muchísimos países". De hecho, quiere destinar parte de otra beca para matricularse en una academia de inglés. No es de salir ("mis padres no me dejan..., ahora menos con lo del covid"), por lo que "estoy en casa leyendo, estudiando y jugando con mis hermanos pequeños".