Condenado a 15 años por agredir y violar a la hija de su pareja en Pontevedra

El acusado cometía los hechos en ausencia de su compañera sentimental en su domicilio de una barriada de la ciudad ►"Cuando ella se resistía le daba golpes en la cabeza hasta conseguirlo"
Exterior de la Audiencia el día del juicio, que se celebró el 31 de marzo a puerta cerrada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Exterior de la Audiencia el día del juicio, que se celebró el 31 de marzo a puerta cerrada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Tuvo que huir de la ciudad del Lérez cuando los tíos de la víctima se percataron de lo que había sucedido e iban a lincharle. Ahora, años después de lo ocurrido, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra condena a un individuo a una pena de 15 años de prisión por abusar sexualmente y de forma continuada de una de las hijas de su pareja con la que convivió en una barriada de la Boa Vila desde que la pequeña tenía doce años y hasta que cumplió los 16.

Los hechos, según declara probado la sentencia, se produjeron entre 2012 y 2016, cuando el acusado convivía con su pareja, los dos hijos de ella (uno de ellos la víctima), y una hija que tenía en común con su compañera sentimental. "Desde 2012 –la víctima tenía doce años–, sobre todo por las noches, pero también durante el día en ausencia de su pareja, (el acusado) se introducía en la habitación que ocupaba la víctima, en la que también dormía su hermano y, tras meterse en la cama de la niña, con el ánimo de atentar contra su integridad sexual, le quitaba la parte de abajo de la ropa", explica el tribunal, y la violaba.

Cuando la pequeña se resistía a mantener las relaciones pretendidas por el ahora condenado, él "le daba golpes en la cabeza hasta que conseguía su objetivo". En otras ocasiones, cuando ella se duchaba, "entraba para mirarla y manosearla".

El procesado, para evitar ser descubierto, mantenía atemorizada a su hijastra, diciéndole que "si contaba algo las iba a matar a ella y a toda la familia". Además, le decía que "no podía tener novio, porque era solo de él".

Esta situación se mantuvo durante esos cinco años, e incluso después, cuando se trasladó a vivir a una localidad de la provincia de A Coruña, si bien tres meses más tarde cesó la relación con la madre de la víctima.

La menor tuvo muchas dificultades para expresar lo que había ocurrido, y no lo hizo hasta que en 2019 una amiga suya refirió hechos similares. Una vez que lo contó mantuvo un relato coherente desde la Comisaría de Pontevedra hasta la Audiencia.

Penas accesorias Libertad vigilada e indemnización
El tribunal de la Sección Segunda de Pontevedra celebró el juicio oral a puerta cerrada el último día de marzo de este año. En el mismo escuchó varios testimonios importantes, entre ellos el del hermano de la víctima, presente durante lo ocurrido, y los de las personas que escucharon el relato de la menor en distintos ambientes, coincidente en lo fundamental en todos los casos.

Por lo ocurrido, la Audiencia siguió a pies juntillas las recomendaciones del fiscal del caso, imponiendo 15 años de cárcel (la misma pena que solicitó el Ministerio Público), así como una orden de alejamiento por espacio de 20 años en favor de la víctima y una pena de libertad vigilada de diez años más, una vez que cumpla la estancia en un centro penitenciario.

Junto a ello, se le imponen 45.000 euros de indemnización por los graves daños morales causados a la pequeña.