Julio Diz Arén: "En 2040 las superbacterias pueden ser la primera causa de muerte"

La sobreexposición a los antibióticos ha hecho que las bacterias sean cada vez más resistentes a estos tratamientos. De momento la mayoría de los casos tienen alternativa terapéutica, pero el doctor Diz advierte: las muertes por estas infecciones triplican a las de tráfico y la tendencia es al alza
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photo_camera Julio Diz Arén, en el Hospital Provincial. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El mundo entero lleva más de dos años con el foco puesto en la covid, pero expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) auguran que las infecciones por bacterias multirresistentes avanzan peligrosamente con mucho más sigilo y amenazan con convertirse en 2050 en la primera causa de muerte. El doctor Julio Diz Arén (Pontevedra, 1958), integrante de la Unidad de Patología Infecciosa del CHUP y coordinador del Programa de Optimización de Uso de los Antibióticos, lidia con estas superbacterias a diario y, aunque afirma que la situación todavía no es de alarma, sí confirma la preocupación del gremio sanitario por este frente hostil.

¿Cómo es la situación en Pontevedra? ¿Las bacterias multirresistentes están generando muchos quebraderos de cabeza?
Algunas sí. La OMS lleva advirtiendo varios años de que hay algunas bacterias emergentes, clasificadas de prioridad absoluta, que están generando resistencias a los antibióticos más modernos. Durante algunos años fuimos tirando con los antibióticos betalactámicos, que son los derivados de la penicilina, y luego se amplió el arsenal con los carbapenémicos, que tienen un espectro mucho mayor. Sin embargo, desde hace un tiempo nos estamos encontrando con que hay bacterias que ya son resistentes a estos últimos. En nuestro medio las superbacterias que nos generan a día de hoy la mayor preocupación son algunos bacilos gramnegativos, como la Pseudomona Aeruginosa, las enterobacterias Escherichia Coli y Klebsiella Pneumoniae, y ciertos cocos, como el Estafilococo dorado y los Estafilococos Coagulasa Negativos. En comparación a la media del Sergas, nuestra Área tiene unas tasas de resistencia razonables pero, aunque la situación no es alarmante, sí es preocupante, porque ya tenemos algunos casos, afortunadamente esporádicos, con escasas posibilidades de tratamiento.

¿Cómo suele ser el perfil de esos casos con multirresistencia?
Suelen ser pacientes que están sobreexpuestos a antibióticos. Fundamentalmente, aquellos que tienen largas estancias en las unidades de críticos con problemas de difícil resolución y que van desarrollando resistencia por sobreexposición a dosis mantenidas de antibióticos. En todo caso, de momento lo que estamos viendo son las orejas al lobo, porque la OMS hablaba de 2050, pero los últimos informes dicen que a lo mejor de aquí a 2040 la mortalidad por infecciones por superbacterias no resolubles con los antibióticos que tenemos a día de hoy pueden ser la primera causa de muerte. Se estima que en 2021 este tipo de bacterias resistentes causaron unas 700.000 muertes a nivel mundial, de las que unas 35.000 corresponden a Europa y unas 7.500 en España, el triple de las que provocan los accidentes de tráfico. Y efectivamente se especula que en 2050 podrían provocar diez millones de fallecimientos, convirtiéndose en la primera causa de muerte.

Dice que es similar a la del Sergas, pero ¿cuál es la tasa actual de bacterias multirresistentes en el Área Sanitaria?
En infecciones ambulatorias, como las urinarias en mujeres, la tasa de resistencia es muy evidente y llega al 30% frente a algunos antibióticos que se utilizan como primera opción, como la fosfomicina o las quinolonas. Sin embargo, las tasas más preocupantes corresponden a infecciones nosocomiales, que se adquieren en el hospital. Sobre todo, en pacientes que están severamente inmunocomprometidos, como personas trasplantadas, en hemodiálisis o con enfermedades neoplásicas con cirugías complejas, así como pacientes pluripatológicos frágiles con ingresos hospitalarios recurrente. En estos casos el 15% de los bacilos gramnegativos son resistentes a los antibióticos betalactámicos y un 30% de los estafilococos son resistentes a la meticilina (antibiótico derivado de la penicilina).

¿Qué herramientas se están utilizando para reducir este tipo de infecciones?
Desde 2017 tenemos el programa PROA, que se encarga de optimizar los tratamientos antibióticos. Hay un equipo (coordinado por el doctor Diz) que supervisa cada día las infecciones más complejas, las bacteriemias (presencia de bacterias en la sangre), las infecciones por gérmenes resistentes... Este comité se encarga de dar una serie de recomendaciones para que el tratamiento antibiótico sea el más adecuado. Y luego hay una serie de medidas preventivas que son de sentido común, como la higienización o el lavado de manos.

La situación no es alarmante, pero sí preocupante porque ya tenemos casos con escasas posibilidades de tratamiento"

¿Y qué debería hacer la población?
Utilizar el antibiótico solo cuando es necesario. Muchos médicos de cabecera se ven a veces presionados por pacientes que reclaman antibióticos en circunstancias que no son necesarias. Por ejemplo, una gripe u otras infecciones víricas como la que causa el virus sincitial, en las que el antibiótico no solamente no aporta nada, sino que causa una serie de alteraciones en la microbiota que pueden generar complicaciones a medio plazo. Además, es importante usarlos durante el tiempo adecuado, porque uno de los problemas que tenemos es que tan pronto se produce una cierta mejoría en el cuadro clínico el paciente suspende el antibiótico y eso es un gran error. De hecho, es una de las causas que genera resistencias en el medio extrahospitalario.

¿Cuándo se debe entonces tomar antibiótico?
Cuando hay síntomas de alarma que indican que podemos estar ante una infección bacteriana, como un proceso respiratorio o una infección urinaria que van acompañados de fiebre alta o de otros síntomas importantes (...), pero no en cuadros banales.

Es importante respetar el tiempo de tratamiento, pero últimamente se aboga por recortarlo, ¿no es así?
Se ha recortado mucho. Afortunadamente, los antibióticos que manejamos tienen un espectro cada vez más amplio y, de hecho, las recomendaciones que hacemos desde el grupo PROA van en esta dirección, hacia tratamientos de siete días, cinco o incluso menos para infecciones de curso clínico favorable.

"Aunque no sea muy rentable, debe ser un motivo de preocupación para la humanidad"

¿Cómo se generó esta resistencia a los antibióticos?
El origen de la multirresistencia bacteriana a los antibióticos es multifactorial, desde el uso indiscriminado de antibióticos en sanidad veterinaria para reforzar el crecimiento de los animales hasta su uso abusivo e inadecuado en infecciones humanas.

En las infecciones víricas el antibiótico no solamente no aporta nada, sino que causa alteraciones en la microbiota que pueden generar complicaciones"

Teniendo en cuenta el impacto de estas infecciones, ¿cree que se le presta la atención que merece?
eberíamos prestarle más atención, pero sobre todo creo que se debería hacer un gran esfuerzo en el desarrollo de nuevos tratamientos. La investigación farmacéutica sobre antibióticos no es muy abundante, porque exigen medios de control muy caros y cuando salen al mercado están muy controlados. Pero desde 2015 EE UU tiene microorganismos que ya son multi-multirresistentes (...) y aunque no resulte una cuestión muy rentable sí que debe ser un motivo de preocupación para la humanidad. Esto no solo tiene un impacto enorme en la mortalidad, sino también en las economías de los países, porque crea muchísimas estancias hospitalarias y muchos costes de intervención. Aún con todo, conviene tener presente que no importará que los antibióticos sean cada vez más sofisticados, ya que los microorganismos seguirán perfeccionando sus mutaciones para sobrevivir a las agresiones de los antibióticos. Es un fenómeno que no puede evitarse, solo ralentizarse, por eso es importante elaborar programas de prevención, evitar la automedicación y completar el tratamiento.

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