97 días: el tiempo medio que tardan las empresas en cobrar una factura

La gran mayoría de las empresas exceden el tope de 60 días que establece la ley ► El 47% de las firmas gallegas respetan los límites impuestos por el proveedor, pero más de la mitad los incumplen ► En Pontevedra las cuentas se saldan con un retraso de 11,45 días, tres menos que la media nacional ► La hostelería es el sector que salda sus recibos más tarde. Las micropymes son las más puntuales
undefined
photo_camera Un repartidor de mercancía en el centro de la ciudad. J. CERVERA

96,99 días. Es el tiempo medio que tardan las empresas del territorio estatal en hacer efectivas sus facturas, un promedio del que también son partícipes las sociedades de Pontevedra.

La media se corresponde al primer trimestre de 2022 y es resultado de seis subidas consecutivas en la liquidación de recibos durante el último año y medio. Así lo pone de relieve el último Estudio sobre Comportamiento de Pago de las Empresas publicado por Informa D&B, una empresa especializada en el suministro de información financiera que advierte de que no había constancia de un plazo de pago tan dilatado desde el tercer trimestre de 2013.

El promedio excede los límites de la Ley de Morosidad, que tiene fijado un tope de 60 días para saldar cuentas el sector privado y otro de 30 días para el caso de las administraciones públicas, aunque en la mayoría de los casos es un exceso consentido y acordado entre cliente y el proveedor. De hecho, ambas partes han ido elevando la fecha tope de vencimiento de forma ininterrumpida en los últimos meses hasta llegar en marzo de este año a los 82,34 días, el límite más alto desde 2012 que sobrepasa en un 37% la cima fijada por ley.

Nathalie Gianese, directora de Estudios de Informa D&B, vincula este fenómeno a "la situación de incertidumbre" que detonó la pandemia y que se vio agudizada por la crisis de materiales o la invasión rusa a Ucrania, pues es la que provocó que "las empresas estén acordando unos periodos de pago cada vez más amplios".

¿Consecuencias? Muchas. Los retrasos en los pagos suponen (según esta compañía) un coste directo para el conjunto del tejido empresarial español de "casi 2.000 millones de euros", además de poner en jaque la viabilidad de las compañías más débiles.

El 53% de las empresas pagan sus facturas fuera de plazo


El 47% de las empresas gallegas pagan dentro del intervalo acordado, pero el gran problema es que el 53% sigue cayendo en la morosidad, incumpliendo los límites pactados aun siendo generosos.

En el caso de la provincia de Pontevedra, Informa D&B señala que el retraso medio en los pagos (la diferencia entre el pago real y el pactado) se situó en el primer trimestre en los 11,45 días, un intervalo que pasa factura a muchas empresas pero que, según el informe, representa la cifra más baja desde finales de 2019. La media nacional la supera en tres puntos (14,66) y la autonómica en 75 décimas (12,20).

Las estadísticas no entran a desglosar el nivel de incumplimiento por provincias, pero sí ponen de relieve que en Galicia el 46,4% de las facturas se pagan con un retraso de hasta 30 días y que un 2% se liquidan por encima de los cuatro meses.

A nivel nacional Informa D&B ha analizado los hábitos de pago de más de 400.000 empresas y ha concluido dibujando un panorama más desalentador: "de la suma de los importes de las facturas computadas, el 27 % del total se paga dentro del plazo y cerca del 70 % con un retraso de hasta 30 días".

La hostelería, la que paga más tarde a sus proveedores


La hostelería continúa como el sector que tarda más en hacer efectivas sus facturas con un retraso de 26,51 días respecto al plazo acordado (aunque el promedio ha bajado en 7,54 puntos respecto a hace un año).

La clasificación sigue con la Administración, con 26,30 días de demora media (tres menos), la patronal de la energía (17,97), las intermediarias financieras (17,41), la agricultura (17,18), la construcción y actividades inmobiliarias (16,41) , el transporte (16,59), los servicios empresariales (16,07) y la sanidad (15,91).

Por debajo de la media nacional solo se sitúan cinco sectores: comunicaciones (14,52 días), educación (14,43), comercio (12,73) industria (11,30) e industrias extractivas (10,73).

Las pequeñas empresas son más puntuales que las grandes


Según el informe referido, las empresas de menor tamaño son las más cumplidoras en cuanto a pago de facturas. Concretamente, el 50 % de las microempresas y el 43% de las pequeñas empresas saldan sus recibos en el tiempo estipulado, mientras que en el caso de las medianas ese porcentaje baja al 27 % y en el caso de las grandes compañías al 13 %.

Aun así, dentro de las que exceden los plazos, las pequeñas empresas son las que tienen una media de retraso más baja: 12,47 días, frente a los 15,64 días de las grandes empresas y los 16,43 días de las microempresas y autónomos.

El Concello tarda una media de 37,10 días en pagar las facturas
El Concello de Pontevedra cerró el primer trimestre de 2022 con un plazo medio de pago de facturas de 37,10 días, un intervalo que se mueve entre los 7,03 de Lugo y los 68,11 de Ourense. Según los datos oficiales publicados por el Ministerio de Hacienda, la media del municipio capitalino supera el tope de 30 días que marca la Ley de Morosidad, pero se queda un 23% por debajo del promedio que alcanzaron los municipios españoles el pasado mes de marzo: 48,74 días (lo que supone una mejora de siete días respecto al dato del año anterior).

11,2 días en Galicia

El Ministerio de Hacienda señala en su último balance que el Período Medio de Pago a Proveedores (PMP) de las comunidades autónomas se situó en marzo de este año en los 21,39 días, un 6,43% menos que el anterior registro. De las 17 regiones, Galicia es la tercera que arroja el promedio más bajo: 11,22 días, siendo el importe pendiente de pago de 77,10 millones. Las únicas comunidades más ágiles son Murcia (3,30 días) y Extremadura (9,23).

27,5 a nivel Estado

A nivel de la Administración central, el plazo de pago medio se situó en los 27,5 días, lo que supone un aumento de 2,53 días en relación con febrero de este año.

"El problema es que no tenemos un régimen sancionador"

La plataforma Multisectorial Contra la Morosidad (PMCM) es una confederación de asociaciones patronales creada en 2008 para combatir la morosidad e impulsar el cumplimiento de los plazos de pago. Su presidente, Antoni Cañete (Barcelona, 1963), también portavoz de las pymes catalanas, urge poner coto a las demoras con un régimen sancionador y otros incentivos. El tiempo apremia. La espiral inflacionista amenaza con dilatar aún más la liquidación de las facturas y derribar la economía "como un castillo de naipes".

Antoni Cañete, presidente de la plataforma contra la morosidad. DP
Antoni Cañete, presidente de la plataforma contra la morosidad. DP

Las estadísticas dicen que al menos la mitad de las empresas cobran fuera de plazo, pero ¿qué porcentaje calcula la plataforma?

Más del 80% o el 90%, porque casi todo el mundo cobra fuera de los plazos que establece la ley. Las únicas que no lo hacen son las empresas muy grandes, que por su posición pueden tener más exigencias y no permiten que no se les pague conforme a la ley. Las pymes, que representan el 99,8% del tejido empresarial, son las que tradicionalmente han pagado mejor, aunque probablemente esto cambiará.

¿Por qué?

Porque el coste de la materia prima y de la luz ha subido, los préstamos ICO se acaban, la inflación sube... Esto provocará que haya menos liquidez y, por tanto, las facturas se pagarán más tarde. ¿Qué puede provocar esto? Que la economía entre en una cadena de impagos y retrasos y que caiga como un castillo de naipes. Se calcula que uno de cada tres empleos que se perdieron en la crisis de 2008 fue a causa de la morosidad.

Si cerca del 90% cobra fuera de plazo es que algo falla. ¿Dónde está el problema?

El problema es que no tenemos un régimen sancionador que penalice a las empresas que pagan tarde. Tenemos una ley estatal y otra europea que establece un tope de 60 días para pagar en el sector privado, pero se sigue pagando tarde porque no pasa nada. La media supera los 90 días, pero es un promedio injusto porque cuando ves los datos te das cuenta de que las empresas cotizadas cobran en una media de 61 días, pero pagan en un promedio de 200. Este tipo de sociedades tienen 82.000 millones de euros pendientes de pagar por encima del plazo de 60 días, por lo que si les obligamos a pagar conforme a la ley supondría una importante inyección económica. Recientemente le escribí a Christine Lagarde (presidenta del Banco Central Europea) porque el BCE había estado haciendo compra masiva de deudas de grandes empresas y le solicité que hiciera lo mismo con las pymes del turismo. Me contestó que esto que se estaba haciendo ayudaba a las pymes, porque al tener más liquidez las grandes empresas harían de tractoras de las medianas y pequeñas. Entonces vi cómo estaba la Bolsa y demostramos que ese dinero no se estaba utilizando para pagar las facturas pendientes.

¿La Administración es mejor pagadora?

La Administración va por barrios. Desde 2010 la ley le obliga a pagar en 30 días y esto provocó un cambio importante. En 2008 pagaba en una media de 168 días. Ahora ha bajado a 62, pero aun así duplica el plazo. Los que pagan peor son los ayuntamientos, aunque hay oscilaciones. Hay municipios como Barcelona que pagan muy bien y otros como Jaén que superan los 500 días. Incluso hay ayuntamientos que tardan más de un año en pagar.

¿Qué efectos ha tenido la irrupción de la pandemia? ¿Ha mejorado o empeorado los plazos de pago?

En 2021 el plazo medio de pago mejoró, pero porque las ayudas que concedió el Gobierno obligaban a estar al día en los pagos a proveedores. ¿Qué va a pasar ahora? Que probablemente este año volveremos