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Aceite, velas y mucha devoción en honor al santo "milagreiro"

Una mujer deposita una ofrenda a San Benito. RAFA FARIÑA
Una mujer deposita una ofrenda a San Benito. RAFA FARIÑA
El San Benito de Lérez reunió a cientos de personas de todas las edades alrededor del Monasterio de San Salvador en una celebración marcada aún por la pandemia
El domingo fue una jornada especial para Lérez. La parroquia pontevedresa celebró el San Benitiño. Beneficiándose de unos cielos despejados pero con una temperatura en ciertos momentos sofocante, cientos de personas se acercaron al Monasterio de San Salvador para mostrar su devoción y disfrutar del ambiente festivo que se daba en los alrededores.

A medida que los feligreses se iban acercando al lugar, se podía observar una curiosa estampa, pues a pesar de que este año, con motivo de la pandemia, no pudo realizarse la tradicional procesión del santo, las bolsas con rosquillas adquiridas en los puestos de la fiesta parecían desfilar casi en una fila por Lérez. "Es casi una tradición más de estas fiestas, y supongo de muchas otras, ir a rezarle al santiño y luego llevar unas rosquillas al resto de la familia", señalaba una de las asistentes.

Romería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑA

El hecho de que este año San Benito tampoco pudiera desfilar por la parroquia de Lérez explica que la misa de las 12.00 del mediodía, pese no ser la litugia solemne, contara con un público más numeroso que la misa de las 13.00 horas. Al no realizarse posteriormente la procesión, muchos de los feligreses optaron por asistir a una hora con algo menos de calor y que les permitiera tener más margen temporal de cara a la hora de la comida.

El aforo de 60 personas establecido en el interior del monasterio hizo que un gran numero de personas se agolpara en el exterior del edificio para poder escuchar las misas que se iban sucediendo a lo largo de la mañana, respetando de forma mayoritariamente la distancia de seguridad.

Romería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑA

Bajo el sol del mediodía, estos feligreses de exterior lidiaban con el calor y el olor de la pulpeira levantada al lado del monasterio. No es de extrañar que tras la liturgia, la gran mayoría se pasase a calmar un poco el apetito.

Romería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑA
Romería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑA

Pero sin duda el gran protagonista de este día era el santo, San Benitiño, al que tras cada una de las misas se iban acercando los devotos a depositar sus ofrendas, gestionadas este año por personas de la comisión, que iban organizando alrededor del santo las diferentes velas que hasta allí llegaban. Había en los alrededores puestos que vendían velas de todos las formas y tamaños: la imagen de San Benito, el Corazón de Jesús, la figura de la Virgen, etc.

"El año pasado no pude venir, pero en este sí que pude acercarme y traigo a San Benitiño unas velas para ver si me hace poder volver el año que viene", explica una de las devotas. Precisamente la romería gira también alrededor de los favores que se van pidiendo al santo. No solo se le solicita ayuda para problemas dermatológicos, sino que la mayoría son plegarias más vinculadas a la salud. "Se le pide sobre todo, mucha salud, más para la familia que para una misma, aunque si también nos protege a nosotras pues mucho mejor", cuenta un grupo de feligresas.

Romería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑARomería de San Benitiño de Lérez 2021. RAFA FARIÑA

Para los que simplemente paseaban por allí y querían ver a San Benitiño también estaba habilitada una puerta dentro del monasterio a través de la cual se podía divisar el desfile de devotos acercándose al santo, entregando sus ofrendas y pidiendo sus favores.

En las celebraciones se podía ver gente de casi todas las edades. Un señor acompañado con su hijo explica que siempre venía con su padre hasta que falleció, por eso él viene ahora con su hijo para "continuar la tradición familiar". Tradición casi por antonomasia de estas fiestas es recoger el aceite quemado y bendecido. La organización para la entrega del óleo milagroso estaba perfectamente gestionada y cada persona pudo adquirir su aceite sin ningún tipo de problema. Todos coincidían en elogiar la eficacia de este aceite, definiéndolo como "un milagro embotellado capaz de sanar muchos problemas de la piel".

Aceite, velas y mucha devoción en honor al santo "milagreiro"
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