"Te acostumbras, pero hay servicios que te quedan marcados"

La médica Luisa Chayan cree que las muertes infantiles son las más difíciles de digerir, aunque asegura también que es un oficio lleno de momentos gratificantes
Luisa Chayan y Pablo Campos. DAVID FREIRE
photo_camera Luisa Chayan y Pablo Campos. DAVID FREIRE

Luisa Chayan, una de las médicas del 061 que trabaja en la base de Pontevedra, asegura que con el paso de los años "vas haciendo callo" y que las situaciones extremas se van normalizando. No obstante, afirma también que hay caras que no se olvidan y salidas que siguen rompiendo el sueño: "Te acostumbras a todo, pero hay servicios que te quedan marcados. Yo tengo casos que no olvidaré en mi vida, sobre todo cuando se muere un niño; tanto por el servicio como por el momento de informar a la familia, porque son situaciones muy duras".

La especialista cuenta que la forma de encarar la actividad ha cambiado con el tiempo y que, además, es habitual que los profesionales que operan en este campo se vistan "una coraza"  frente a situaciones que cortan la respiración. Sin embargo, confiesa que hasta hace no tanto tiempo tuvo épocas de "ir llorando a casa" y que, en su trayectoria, tampoco han faltado los episodios de tensión. La médica se ha enfrentado en más de una ocasión a "personas que han quitado cuchillos" o que le han brindado "amenazas", aunque por suerte sin que ningún caso haya ido a más. Las fuerzas de seguridad trabajan codo con codo con estos equipos de sanitarios, que tienen su propio botón de alarma para pedir respaldo policial.

EQUIPO. Chayan dice que cuando acabó la residencia ni siquiera testó la posibilidad del 061, pero que cuando puso un pie en este campo ya no quiso quitarlo. Las emergencias le han "enganchado" porque, pese a la ferocidad de muchas situaciones, también abundan los momentos reconfortantes: "Hay servicios muy gratificantes. Por ejemplo, los partos, que suceden bastante a menudo y que, aunque son estresantes, suelen ir bien. O un caso infarto que trasladas casi sin secuelas. Para mí, no hay dinero que pague esto".

La especialista destaca, además, el sentimiento de equipo que reina en la base y la coordinación con la que actúan por complejo que sea el escenario. "En algunas patologías ni nos hablamos. Por ejemplo, en una parada cardíaca, que parece tan dura, lo tenemos todo tan rodado y protocolizado que cada uno actúa sin tener que decir nada, Todo fluye muchísimo y esto te permite trabajar con seguridad", subraya.

Pablo Campos, enfermero, lleva menos recorrido en la esfera del 061, "menos de un año", pero sabe exactamente a qué se refiere su compañera de oficio cuando habla de "enganche". "Cada día es una experiencia nueva. Supongo que con el tiempo cambia, pero todos los días sientes la sensación de adrenalina por ver qué pasa detrás de cada llamada. Además, es un aprendizaje constante".

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