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Una agresión de un hijo a sus padres cada tres días en Pontevedra

Un grupo de menores en un programa de reeducación. DAVID FREIRE (Policía Local)
Un grupo de menores en un programa de reeducación. DAVID FREIRE (Policía Local)

La Memoria de la Fiscalía de Menores refleja un incremento en un 20% de los delitos de violencia doméstica cometidos por adolescentes en la provincia ▶ Las autoridades también se muestran preocupadas por el incremento de los delitos contra el patrimonio, que se producen todos los días 

La estadística de menores que delinquen no ha parado de crecer en los últimos años en Pontevedra. Sin embargo, pocas veces había experimentado un aumento como el que refleja la última Memoria de la Fiscalía de Menores, correspondiente a la actividad delictiva del año 2017. Los datos, que indican un aumento cercano al 40 por ciento respecto al ejercicio precedente, configuran un panorama "preocupante", según la fiscal provincial de Menores, Encarnación Bullón, con dos actividades ilícitas como puntas de lanza: la violencia doméstica y los delitos contra el patrimonio.

Los 1.017 delitos reflejados en las estadísticas oficiales del Ministerio Público pontevedrés en 2017 suponen 299 más que en los doce meses anteriores. Existe un elemento que altera un tanto la comparación, pues en 2017 se incluyen los delitos leves. Sin embargo, los incrementos en violencia doméstica (en un 20 por ciento) y en hurtos (en un 80 por ciento) son una señal inequívoca de la situación.

La jefa de la Fiscalía de Menores, que cuenta con una amplísima experiencia en la materia, admite que "es cierto que percibimos un aumento en los delitos cometidos en el ámbito familiar, algo que en años anteriores permanecía más o menos estable".

La fiscal explica que ahora los padres denuncian más, existe una concienciación mucho mayor en este sentido 

La asociación Arela lleva a cabo medidas reeducativas que concluyen con un notable éxito y evitan la reincidencia

Sobre las posibles causas, Bullón señala la influencia decisiva de la educación, especialmente en el seno familiar. "La cada vez mayor presencia de familias desestructuradas", con divorcios y otras situaciones que generan inestabilidad, provoca que los hijos "se aprovechen de este tipo de situaciones para conseguir todo lo que quieren, que se les da. No se ponen los límites a tiempo y ahí surgen los problemas más graves".

La fiscal, además, pone sobre la mesa un segundo factor que "también influye mucho. Los padres denuncian más, existe una concienciación mucho mayor que años atrás en este sentido. Ocurre algo similar a lo que estamos viendo en relación con la violencia de género. Las personas se animan a contarlo. En otros tiempos, las familias aguantaban y soportaban de todo, pero ahora ya no es así".

MEDIDAS REEDUCATIVAS. Sí están resultando fructíferas, por otra parte, las medidas reeducativas que se realizan a través de la asociación de apoyo a la infancia Arela, que, desde sus sedes en Vigo y en Pontevedra, desarrolla programas que, previa autorización judicial, sirven para la reinserción social de menores de edad que han sido condenados por diferentes delitos.

Arela acoge a adolescentes que, en la mayor parte de los casos, tienen en vigor una medida de libertad vigilada (en 2017 se dictaron 64) y, curiosamente, los jóvenes que cometieron un delito de violencia en el ámbito familiar suponen el mayor porcentaje de los que forman parte de su plan, un doce por ciento del total, seguidos de los penados por lesiones (en genérico) y por los delitos contra el patrimonio.

Los delitos de lesiones también experimentaron un gran crecimiento, superior al 40 por ciento, en el año 2017

Se aprovechan de que sus familias están desestructuradas para conseguir todo lo que quieren

Sobre la eficacia de esta labor de Arela, que opera de forma coordinada con la Administación, destaca la escasa reincidencia, cifrada semanas atrás por su director en páginas de este periódico en menos de un 20 por ciento.

Los profesionales de Arela, dirigidos por Julio Barreiro, se adentran en la realidad de cada menor para, tras valorar sus factores de riesgo, fomentar y potenciar sus aspectos positivos y reducir a la mínima expresión las actividades que lo aparten de los canales sociales.

RESTO DE DELITOS. En cuanto al resto de delitos investigados en 2017 por la Fiscalía de Pontevedra cometidos por menores de edad destacan, por su cantidad, los robos con fuerza, violencia e intimidación, que aumentan respecto al año anterior aunque levemente, de 109 a 119. En relación con ellos, sí suponen un serio problema los hurtos, de los que, entre delitos graves y leves, el Ministerio Público de Pontevedra detectó cerca de 200 casos. También crecieron los supuestos de violencia de género (de siete a once). Sin embargo, el aumento más significativo se produjo en un apartado relacionado con la violencia: los delitos de lesiones, que aumentaron en más de un 40 por ciento. Así, si en 2016 se cuantificaron 88 agresiones (fuera del hogar y de la pareja), en 2017 esa cifra creció hasta las 120.

Otro aspecto destacable es la obligación de archivar 100 hechos que en principio serían punibles pero que fueron realizados por menores que, por cuestiones de edad, resultaron inimputables, al no haber cumplido los 14 años.

En cuanto a las órdenes de protección dictadas por los órganos judiciales de la provincia, destacan los 588 expedientes abiertos a menores en situación de riesgo. Además, el Ministerio Público, que efectuó 16 visitas de inspección a centros de protección de menores en 2017, coordinó 105 expedientes de tutela automática y otros 90 de guarda automática tras valorar la situación de los investigados.

LAS SENTENCIAS. En cuanto a los dictámenes, que en Menores se ejecutan por el juez a instancias de la Fiscalía, destaca una cifra: el 90 por ciento de los procesos abiertos concluyeron en condena.

Así sucedió en 170 de los 180 juicios celebrados sobre la materia, que se tradujeron en distintas medidas, bien de internamiento, bien de prestaciones en servicio de la comunidad, en aras de la reeducación de los adolescentes que fueron acusados.

Medidas
Se duplicaron los internamientos


Otro de los aspectos de la Memoria de la Fiscalía de Menores correspondiente al año pasado que destaca es el incremento de las medidas de internamiento, la pena más dura que contempla el marco legal vigente. Así, si en 2016 fueron dictadas 21 órdenes de este tipo en la provincia de Pontevedra, en 2017 se ejecutaron 39.

De ellas, la mayor parte, 33, se desarrollaron en centros semiabiertos (como el Avelino Montero), si bien una de ellas tuvo lugar en una entidad con fines terapéuticos y los cinco restantes llevaron a las adolescentes al centro en régimen cerrado de Monteledo.

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