Alquilar un piso por menos de 400 euros en la ciudad ya es misión imposible

Un grupo de personas pasa por delante del escaparate de una inmobiliaria de Pontevedra. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

El precio del metro cuadrado en alquiler subió en la ciudad un 15,6 % en los últimos cuatro años, según Idealista ▶"Un piso que el año pasado costaba 400 euros, ahora está 25 euros más caro", indican las inmobiliarias

Alquilar un piso en la ciudad es cada vez más caro. A los inquilinos que optan por el arriendo en la Boa Vila la mensualidad les cuesta, como mínimo, unos 400 euros. Si en 2014 el precio del metro cuadrado en alquiler era de 5,1 euros, cuatro años después la cifra se ha disparado hasta los 5,9 euros, un 15,6% más, según el portal inmobiliario Idealista.com. Otras webs que cuelgan anuncios de pisos en alquiler coinciden en que la tendencia es al alza, aunque los datos en concreto varían debido a que cada una de ellas toma como referencia el parque de viviendas que figuran en su base de datos.

Fotocasa, por ejemplo, señala que el arrendamiento de una vivienda en Galicia es un 2,2% más caro en el verano de 2018 con respecto a las mismas fechas en 2017. Además, el precio medio por metro cuadrado de las viviendas que se anuncian a día de hoy en Fotocasa para la ciudad de Pontevedra es de 5,21 euros, un precio algo por debajo de la media a lo largo de todo el año. Así, la zona más barata es el casco histórico de la ciudad (que cuenta con edificios más antiguos) y la más cara la de los alrededores de la calle María Victoria Moreno.

Sea como sea, lo cierto es que la tendencia marca una subida progresiva de los precios en los últimos años. También según Fotocasa, el precio del alquiler de viviendas ha ido incrementándose consecutivamente en los últimos 41 meses en España, en donde el alquiler subió un 18% desde 2014.

 

Los expertos en finanzas recomiendan dedicar como máximo un 30% de los ingresos a los gastos de vivienda

 

La conclusión a nivel local es que quien quiera alquilar un piso en Pontevedra sin rascarse el bolsillo lo tiene difícil. Así lo indican los agentes de Fincas Carro. Según la inmobiliaria, todavía es posible encontrar pisos por menos de 400 euros si estos no cuentan con plaza de garaje, pero los inquilinos que quieran resguardar su vehículo no encontrarán una vivienda por menos de esa cantidad. "Según mis cálculos, creo que un piso que el año pasado costaba unos 400 euros, este año está 25 euros más caro", indica una de las agentes inmobiliarias.

A la tendencia al alza en los precios por el aumento de la demanda, en Pontevedra se une otro factor que también influye: la falta de oferta. Y es que el parque de viviendas en alquiler es escaso en la ciudad y esta es una queja que vienen manifestando las inmobiliarias desde hace tiempo. "Depende mucho del momento del año, pero hay meses, como este, en el que llama gente preguntando y no podemos ofrecerle la vivienda con las características que busca. En ese caso nos quedamos con sus datos y nos ponemos en contacto con esas personas por si aparece un piso que se adecúe a sus requisitos", explican en la inmobiliaria. Así, faltan edificios nuevos y en buenas condiciones que no necesiten reformas.

Una búsqueda rápida en cualquier portal inmobiliario permite comprobar que vivir de alquiler no es barato. Por ejemplo, el piso de una habitación con garaje más barato en la ciudad cuesta 400 euros y mide 50 metros cuadrados. Para las familias, las viviendas con dos habitaciones suponen un gasto mensual de alrededor de 500 euros y quienes necesitan tres habitaciones hacen un desembolso de entre 550 hasta casi 1.000 euros en función de las características de la vivienda. Por otra parte, los expertos recomiendan no dedicar más del 30% del sueldo a hacer frente a los gastos de una vivienda. Atendiendo a la realidad de los salarios en la actualidad, la ecuación es difícil de cumplir para la mayoría de los inquilinos. El perfil de quien opta por el alquiler sigue siendo el de una persona de entre 20 y 35 años, pero cada vez son más las familias jóvenes que optan por alquilar en vez de comprar, según Fincas Carro.

ALREDEDORES. Una de las opciones por la que se deciden algunos inquilinos es irse a las afueras. Barrios como Monte Porreiro o las localidades vecinas de Poio o Marín reciben de rebote la demanda de pisos económicos debido a los elevados precios en la ciudad.

"Hay personas que nos marcan un precio máximo y les da igual irse a Monte Porreiro o a Poio si se pueden ahorrar algo de dinero al mes", indican en Fincas Carro. Por otra parte, en Inmobiliaria Portela, de Marín, señalan que "no estamos recibiendo un éxodo masivo de inquilinos de Pontevedra, pero sí se dan casos de personas que preguntan". Alquilar un piso fuera del centro de la ciudad puede suponer una rebaja de unos 50 euros al mes.

Viviendas vacías. 6.886 hogares sin habitar
De las 39.558 viviendas que hay en Pontevedra, 6.886 están vacías. Los datos son del último censo elaborado por el Instituto Español de Estadística y ponen en evidencia una realidad que también existe en España que es la cantidad de pisos o casas que no tienen inquilinos.

300.000
A nivel gallego son 300.000 las viviendas que no están habitadas y, según un estudio elaborado por Pisos.com, sus dueños dejan de ingresar unos 6.700 euros al año al no arrendarlas. En total, si todos los pisos vacíos en Galicia se pusiesen en alquiler se generarían unos ingresos totales de 2.000 millones de euros que irían a parar a los bolsillos de los propietarios. Y es que la subida de los precios del arrendamiento hacen que los dueños de inmuebles saquen cada vez más rentabilidad.

12%
Según dicho informe, el beneficio que obtienen los propietarios de sus inquilinos aumentó en el último año un 12%. Según el portal, Galicia es una de las comunidades autónomas en las que el beneficio que reporta alquilar una vivienda es menor. Por detrás de nuestra comunidad se encuentran Extremadura y Castilla-La Mancha, en donde los beneficios anuales de los alquileres medios son de 5.280 y 5.964, respectivamente. Por otra parte, las comunidades en las que los propietarios ganan más con sus inquilinos son Madrid (16.740 euros) y País Vasco (13.512).