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Alumnos de 12 a 18 años medirán la calidad del aire en la ciudad a través de los líquenes

Imagen de profesores y alumnos trabajando en la primera fase del proyecto. DP
Imagen de profesores y alumnos trabajando en la primera fase del proyecto. DP
Pontevedra participa, junto a Oviedo y Pamplona, en el proyecto Liquencity, mediante una aplicación para el móvil

Pontevedra se apunta al cuidado del medio ambiente y tendrá especial interés en fomentar el respeto por la calidad del aire. El pasado 25 de octubre, el Concello anunció un proyecto piloto para comprobar los cambios en la contaminación de la zona centro antes y después de la reforma urbana. Para ello se instalarán medidores precisos de CO2, ruido y luminosidad que controlarán la evolución durante dos años e incluirán parámetros correctores como la evolución del número de habitantes o de negocios abiertos en cada zona.

La intención es utilizar las conclusiones para adoptar las medidas necesarias y también para promocionar el modelo urbano pontevedrés.

Desde este mismo miércoles, el Concello dispondrá de una segunda experiencia aprovechable. La ciudad acaba de ser seleccionada como una de las urbes piloto en la prueba de Liquencity, un proyecto experimental que pretende medir la calidad del aire a través de una aplicación en el teléfono móvil. La intención es observar y cuantificar los efectos de la contaminación en los líquenes con idénticos objetivos: la acumulación de datos que permitan abordar soluciones a corto y medio plazo.

La app móvil. DP - Proyecto liquencity
La app móvil. DP
 

En colaboración con la Universidad de Vigo, alumnos de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional de Pontevedra, Oviedo y Pamplona aprenderán a identificar los líquenes para desvelar la calidad del aire de sus respectivas ciudades. El proyecto considera que los líquenes son excelentes indicadores de la contaminación y han sido utilizados para medir estos niveles en numerosas urbes de todo el mundo.

Junto a la aplicación móvil, el proyecto Liquencity incluye mapas de diversidad liquénica y contaminación atmosférica en cada ciudad, con el objetivo de concienciar a la población de los efectos de la contaminación invisible del aire en la salud.

Alumnos y profesores de estas tres ciudades analizarán durante varios meses los líquenes de cada territorio y su papel como bioindicadores de la calidad del aire. Hasta ahora, varios estudios previos han revelado que las afecciones respiratorias tienen una alta correlación con la presencia o ausencia de ciertas especies de líquenes en las ciudades. Según el último informe de la Carga Global de Enfermedad, cada año se producen al menos 15.000 muertes atribuibles a la contaminación atmosférica en España.

Las investigadoras de la EE Forestal Eugenia López de Silanes e Graciela Paz. DP - Proyecto liquencity
Las investigadoras de la EE Forestal Eugenia López de Silanes e Graciela Paz. DP
 

Esta segunda fase del proyecto está coordinada por el Real Jardín Botánico, con la participación de las universidades de Oviedo, Vigo y Navarra, del Instituto de las Ciencias del Mar, el Institut de Recerca de la Biodiversitat de Barcelona (IRBio) y la asociación Terrabiota de Pamplona.

Además, cuenta con el apoyo de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT) y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El coordinador del proyecto, Sergio Pérez-Ortega, ha explicado que los alumnos y profesores dispondrán de una aplicación móvil que facilitará la toma de datos y que contará con material específico para cada ciudad, como fichas de árboles y líquenes.

Estos datos serán validados por expertos liquenólogos y pasarán a formar parte de la Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad, por lo que además de ser un proyecto de sensibilización también será de ayuda a la comunidad científica global.

La primera fase de Liquencity permitió estudiar los niveles de contaminación en los distritos de grandes ciudades como Madrid y Barcelona, gracias a la colaboración de más de 2.000 ciudadanos, en su mayoría estudiantes de Educación Secundaria.

Alumnos de 12 a 18 años medirán la calidad del aire en la ciudad a...
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