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Ocho años sin muertos en las vías urbanas

Señal de zona 30 con lombos en Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Señal de zona 30 con lombos en Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

La última víctima de un accidente de tráfico en Pontevedra murió atropellada cuando cruzaba un paso de peatones en Os Tirantes ▶El Concello estudia limitar a diez kilómetros por hora algunas zonas de la ciudad y unificará el tamaño de los lombos 15 años después

Jesús García Tomé fue la última víctima mortal en un accidente de tráfico en vías urbanas de Pontevedra. Tenía 81 años cuando fue atropellado por una furgoneta de reparto mientras cruzaba un paso de peatones en el puente de Os Tirantes. El fatídico suceso ocurrió hace ahora ocho años, el 18 de febrero de 2011. Desde entonces, los viales municipales no han vuelto a registrar ninguna muerte.

"Hay que seguir el ejemplo de Pontevedra, que ha logrado alcanzar las cero víctimas", asegura la presidenta de Stop Accidentes Galicia, Jeanne Picard, que reivindica más medidas para reducir la velocidad a la que circulan los conductores en las ciudades.

"Un peatón atropellado a 30 kilómetros por hora puede salvarse. A 50, no. Si la velocidad se reduce el riesgo sería menor"

En Pontevedra, esta limitación llegó en 2010. Fue el año en el que se obligó a los coches a circular a un máximo de 30 kilómetros por hora en todas las carreteras de titularidad municipal.

La denominada zona 30 está ahora en la agenda de muchas urbes españolas. La Dirección General de Tráfico (DGT) apuesta por extender esta medida por todo el país después de haber rebajado de 100 a 90 la velocidad a la que pueden circular los conductores en las carreteras convencionales.

En el Concello, el límite de 30 también está en revisión. Después de rebajar la velocidad de varias áreas de la ciudad a 20 kilómetros por hora, el Gobierno local estudia ahora la posibilidad de implantar la zona diez en zonas urbanas concretas. El objetivo es reforzar la seguridad del peatón, como expuso el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, durante el Fórum Smart City celebrado en noviembre del año pasado en París.

"Para que se respeten los límites hay dos alternativas: poner un policía en cada paso de peatones o un lombo"

"Lo ideal es que las calles sean peatonales. Pero hay un tráfico necesario, como el de las ambulancias o los taxis. La convivencia es la clave", sostiene Picard, que incide en la importancia de caminar como principal forma de desplazamiento. "Para ello hay que garantizar medidas de seguridad para los viandantes", añadió.

SINIESTROS. La responsable de Stop Accidentes en la comunidad reconoce, sin embargo, que el objetivo de "cero accidentes de tráfico es más complicado en las ciudades". Los últimos datos oficiales revelan que Pontevedra cerró 2016 con 884 siniestros, un 10,4% más de los 792 registrados en 2015. De ellos, 131 fueron con heridos, 18 de ellos de gravedad.

"Los accidentes son evitables, por eso hay que insistir en la velocidad. Un peatón atropellado a 30 kilómetros por hora puede salvarse. A 50, no. Lo matas. Si la velocidad se reduce a 20 o a 10 kilómetros por hora el riesgo sería menor", señala Picard, que recuerda que "para que se respeten los límites hay dos alternativas: poner un policía en cada paso de peatones o un impedimento físico (un lombo)".

Los pasos sobreelevados llevan en Pontevedra 15 años. Los primeros se instalaron en 2004 en Orillamar por la presión de los vecinos ante las excesivas velocidades de algunos conductores que iban o venían de Monte Porreiro, el principal barrio de la ciudad. Según el último informe municipal, elaborado en 2016, Pontevedra tiene 353 lombos. A partir de este año, el Concello unificará el tamaño de estos dispositivos de reducción de la velocidad, que Lores cifró en 900 durante el discurso que dio en el citado congreso de París.

Stop Accidentes pide restringir el paso de coches cerca de colegios
"No hay ninguna justificación para que haya filas de coches de padres y madres esperando a sus hijos frente a los colegios. Los niños tienen que ir andando y deben garantizarse las medidas de seguridad oportunas", aseguró este lunes la presidenta de Stop Accidentes Galicia, Jeanne Picard.

Camiños Escolares
Pontevedra dispone desde 2010 el plan Camiños Escolares, que persigue que los niños vayan caminando al colegio. En 2017, el Concello eliminó la red de vigilantes (pagados) de estas rutas, que están implantadas en siete centros del municipio. El único que mantiene monitores (voluntarios) es el CEP Marcos da Portela.

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