Dos años de prisión para un hombre que estafó 84.000 euros a una mujer que conoció por Tinder

La Audiencia de Pontevedra obliga al condenado a pagar también el valor de unas joyas que ella le prestó y jamás le devolvió
Logo de la aplicación de Tinder en un móvil. EUROPA PRESS
photo_camera Logo de la aplicación de Tinder en un móvil. EUROPA PRESS

Un hombre ha aceptado dos años de prisión por haber estafado cerca de 84.000 euros a una mujer a la que conoció a través de la aplicación de contactos Tinder.

El caso, que debía haberse juzgado este martes en la Audiencia de Pontevedra, se ha resuelto con un acuerdo de conformidad mediante el cual el acusado ha reconocido los hechos.

El condenado no tendrá que entrar en prisión si durante los dos próximos años no comete ningún otro delito y si devuelve a la víctima todo el dinero que le estafó y le paga el valor de las joyas que ella le prestó y que jamás le devolvió.

Junto con los 21 meses de prisión por un delito continuado de estafa y los tres meses por un delito de apropiación indebida, el tribunal le obliga a abonar una multa de casi 3.000 euros.

Este hombre conoció a la víctima en julio de 2021 a través de una aplicación de citas y, con ánimo de lucro, "le hizo creer que se encontraba interesado en ella y que quería mantener una relación sentimental, ganándose, con ello, su absoluta confianza", según el escrito del fiscal.

Una vez conseguida esa confianza, el hombre comenzó a pedirle a la mujer distintas cantidades de dinero "fingiendo unas necesidades inexistentes".

La víctima, "movida por el afecto recíproco que creía que la unía al acusado, y creyendo en su palabra", transfirió desde su cuenta 10.000 euros el 26 de julio y 60.000 euros el 2 de agosto.

Además, le autorizó para utilizar su banca electrónica y su tarjeta de crédito, a través de la que se hizo otro ingreso de 10.000 euros y reintegros en metálico por casi 4.000 euros más.

En una ocasión en la que ambos se encontraban en la vivienda de ella en Ponteareas, el acusado le dijo que poseía unas joyas muy bonitas y le pidió que se las dejara para mostrárselas a su hija.

La mujer le dejó un anillo de caballero tipo sello, dos pulseras de mujer, tres anillos, un cordón, una esclava, dos juegos de pendientes y un colgante, todo ello de oro, y que el hombre no devolvió.