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La AP-9 hace caja a 15.900 euros por hora

Obras de la ampliación del puente de Rande. ALBA SOTELO
Obras de la ampliación del puente de Rande. ALBA SOTELO

La concesionaria de la autopista gallega superará los 143 millones de facturación en 2018 con la subida del 3,1 % en los peajes, con los que este año logró recaudar cerca de 381.000 euros al día

PONTEVEDRA. En la caja de Audasa, la concesionaria de la autopista gallega, caen 265 euros cada minuto. El vial de pago que une las grandes ciudades del litoral gallego, propiedad de Autopistas del Atlántico S.A. factura algo más de 381.000 euros al día, a un ritmo de 15.900 por hora.

Es, con diferencia, la autopista más rentable de España, entre otras cuestiones porque algunas de sus infraestructuras más caras, como el impresionante puente de Rande (actualmente en obras para aumentar un nuevo carril en cada sentido), están amortizadas desde hace años.

Lo cierto es que las cabinas de los 48 peajes establecidos a lo largo de los 219,6 kilómetros entre Ferrol y Tui le aportan al grupo Itínere, propietario de Audasa, uno de cada dos euros de su cifra total de negocio. Al menos así sucedió en el ejercicio de 2016, tal y como figura en la cuenta anual consolidada.

Y la subida prevista para 2018 en los peajes, un 3,1%, hará posible que Audasa se embolse más de 143 millones en 2018 si la intensidad media de vehículos no mengua. Ahora mismo cada día circulan algo más de 21.000 coches por la autopista gallega, cifra que llegó a rondar los 30.000 en el mejor año (2009).

Precisamente el final de la ampliación de Rande (previsto para el próximo verano) y la conclusión de las obras de mejora en el entorno de Santiago son las mejores bazas de la compañía para aumentar la intensidad media de vehículos.

Este año, entre la veintena de autopistas de peaje estatales, la gallega es la cuarta con más tráfico, sólo por detrás de la catalana, la que accede a Madrid desde el noroeste peninsular y el vial andaluz que presta servicio al área de Málaga.

Ello indica que el uso de la autopista en Galicia, donde habita una población sensiblemente menor que en las autonomías de Cataluña, Andalucía o Madrid, es sensiblemente mayor que en el resto del país, entre otras cuestiones por la carencia de alternativas reales a la vía de pago, como sucede entre Vigo y Pontevedra, el tramo con mayor densidad de tráfico de toda la AP-9.

Cuestión aparte es la titularidad del vial. Pese a los múltiples intentos de la Xunta, el precio de los peajes en la AP-9 sigue en manos del Ministerio de Fomento. Y, a pesar de todos estos datos, en el último año el beneficio de Audasa cayó un 15,5%, hasta situarse en los 8,6 millones de euros.

La AP-9 hace caja a 15.900 euros por hora