Aparece el cuerpo del piragüista desaparecido en el Lérez

El cadáver de José Manuel Penas Balchada, 'Keni', fue hallado por un viandante a un kilómetro del lugar en el que se produjo el accidente con su embarcación

Traslado del cuerpo, en la mañana de este martes. GONZALO GARCÍA
photo_camera Traslado del cuerpo, en la mañana de este martes. GONZALO GARCÍA

El cadáver de José Manuel Penas Balchada, Keni, el piragüista desaparecido el pasado viernes en el río Lérez, en Pontevedra, ha sido hallado en la mañana de este martes a un kilómetro del lugar donde había volcado con su embarcación.

Una persona que paseaba por las inmediaciones dio el aviso a los servicios de emergencia al descubrir un cuerpo flotando en la ría de Pontevedra a las 9.30. El informante trasladó a Emerxencias que creía que una persona se había quitado la vida en el puente de la autopista. Desplazados al punto miembros de la Policía y de los Bomberos, comprobaron que no se trataba de un nuevo suceso, sino que había emergido el cuerpo del piragüista.

De este modo, el cadáver de Keni apareció en la desembocadura de la ría, frente a Lourido y la antigua fábrica de construcción de Raimundo Váquez, pegado al paseo marítimo entre Pontevedra y Marín.

Los servicios de emergencia y las autoridades esperaron la llegada del juez de guardia para proceder al levantamiento del cadáver. A la zona se desplazó un coche fúnebre y los familiares del fallecido.

Está previsto que los restos mortales sean trasladados al Hospital Provincial para la realización de la autopsia.

Este martes se había iniciado el quinto día del dispositivo de búsqueda puesto en marcha desde la desaparición, aunque, finalmente, el cuerpo de la víctima emergió del agua en las primeras horas y pudo ser localizado.

En el operativo, han estado trabajando buzos del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, y miembros de los bomberos y de la Policía Local de la capital pontevedresa, entre otros.

La turbidez del agua ha sido un escollo para avanzar en los trabajos de búsqueda.

La familia ha solicitado que todos los trámites se practicasen con la mayor celeridad para dar sepultura a Keni cuanto antes. La concejala de Seguridad Ciudadana de Pontevedra, Eva Villaverde, en declaraciones a la Radio Galega, ha lamentado que se tardase cuatro días en encontrar el cuerpo, pero ha apuntado que "quien conoce el río sabe que podía ser aún peor" tras destacar que la zona de búsqueda ha sido muy amplia y recordar las dificultades por la turbidez con las que bajaban las aguas debido a las lluvias de los pasados días.

El piragüista desapareció en las inmediaciones del Puente de As Correntes

El reloj rozaba las 12.30 horas del viernes cuando un piragüista del Club Piragüismo Ría de Pontevedra vio a un hombre cayendo de su piragua en las inmediaciones del Puente de As Correntes. El deportista intentaba agarrarse a su embarcación, que había volcado, pero la marea le llevaba al fondo.

El joven llamó al 112 e, inmediatamente, se lanzó al agua para intentar ayudarle. Nada pudo hacer por él, ya que rápidamente se le perdió la pista.

Testigos del suceso aseguran que incluso una persona que paseaba en ese momento por la zona le llegó a preguntar al hombre si necesitaba ayuda, a lo que el piragüista respondió con un gesto de afirmación con la cabeza.

Según trascendió, la víctima no llevaba chaleco en el momento del accidente.

¿Quién es 'Keni'? El piragüismo fue su tabla de salvación

José Manuel Penas Balchada. DP
José Manuel Penas Balchada. DP

"Es un hombre estupendo con muchísima experiencia en el piragüismo", así le definen los compañeros que compartieron con él su pasión.

Hermano de la expalista olímpica Ana Penas, José Manuel Penas Balchada, Keni, trabajó en la juguetería Juguettos (Chacón) hasta hace un par de años, cuando se jubiló por enfermedad, y era muy conocido en la Boa Vila.

Como sus propios amigos dicen, "es un pontevedrés de toda la vida". Vivía en la calle Monteleón y sus vecinos le definen como "el alma de la fiesta".

A sus 49 años, Keni se había ganado un gran hueco en este deporte, en el que encontró la paz que necesitaba en uno de los momentos más complicados de su vida. Se aferró al piragüismo y este se convirtió en su refugio, al cual se dedicó en cuerpo y alma durante años.

Un problema en los pulmones le alejó de su querida embarcación, pero, en cuanto tuvo la oportunidad, fue volviendo poco a poco a esta práctica deportiva, aunque solo fuese para "dar paseos por el río".

Las motos eran su otra gran pasión.

Penas era padre de un hijo de 15 años, que también es piragüista en el Club Naval.