La Armada recibe órdenes de redoblar el apoyo a la Policía para impedir los alijos

La ministra de Defensa activa los medios navales para evitar la entrada de barcos con cocaína por las costas gallegas ► Los GEO podrán realizar los abordajes desde barcos de guerra y la Guardia Civil y Aduanas también se beneficiarán
La última gran operación contra el narcotráfico gallego con el apoyo de la Armada fue en 2020 con la caída del Karar. GONZALO GARCÍA
photo_camera La última gran operación contra el narcotráfico gallego con el apoyo de la Armada fue en 2020 con la caída del Karar. GONZALO GARCÍA

La actual avalancha de alijos de cocaína de la que se viene alertando en páginas de este periódico desde hace meses no parecía tener respuesta por parte de las autoridades en forma de una implementación de más medios para minimizar el problema. Sin embargo, el asesinato de dos guardias civiles por parte de los narcotraficantes en Barbate (Cádiz) parece haber despertado a quienes tienen responsabilidades políticas en la materia. Así, al incremento de la actividad represora de la actividad de tráfico de drogas en el sur de España, con operaciones que se han sucedido un día tras otro tras la muerte de los agentes, se unen medidas que benefician a los policías que siguen intentando anteponerse entre los narcos y sus negocios en las costas gallegas.

De esta manera, y a requerimiento de los especialistas en la materia, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha dado las órdenes oportunas para que las grandes embarcaciones de las que dispone la Armada Española prioricen la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, en especial, con la Policía Nacional (que carece de medios navales), para poner fin a un asunto que estaba suponiendo un grave quebranto para la seguridad en aguas del Atlántico y en dirección a la provincia de Pontevedra: la entrada en el territorio de barcos sobre cuya presencia se tenía conocimiento, cargados con cocaína, pero que, por falta de medios, conseguían sus objetivos y hacían llegar la droga a sus clientes.

Cierto es que la Armada Española ya ha participado históricamente en operaciones de abordaje, en especial junto al Cuerpo Nacional de Policía, pero también de forma conjunta con la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera. Sin embargo, lo que ahora se pretende es que toda esa labor de investigación que se desarrolla en las distintas sedes policiales, no solo en la Udyco Central, sino también en la UCO, en Vigilancia Aduanera, en la Comandancia o en la Comisaría de Pontevedra, puedan tener su reflejo en exitosos abordajes, incautaciones de droga y detención de sus responsables. En el caso del Cuerpo Nacional de Policía, dispone de un equipo entrenado especialmente para efectuar esta clase de operaciones de riesgo en altamar, el Grupo Especial de Operaciones (GEO).

La idea es que sus integrantes puedan aprovechar los grandes barcos de la Armada para introducir en ellos sus embarcaciones de asalto y, desde la mismas y con la supervisión de los antidroga, apresar a los narcos en altamar.

Antecedentes

La colaboración entre la Armada Española y el Cuerpo Nacional de Policía para la intervención de barcos cargados con cocaína en dirección a Galicia viene de años atrás. Sin embargo, desde 2021 no se registró ningún gran operativo conjunto y, curiosamente, en los últimos años ha entrado más cocaína que nunca por las rías gallegas.

Ejemplos de años anteriores son, por orden cronológico, el abordaje del velero Wallstreet, una embarcación de gran lujo que ya ha sido subastada y que fue abordada en el año 2018 en un despliegue del Grupo Especial de Operaciones al dictado de la Sección Greco Galicia de la Udyco Central.

El siguiente que se recuerda es el del mercante Karar, interceptado a unas 80 millas de costas gallegas con cuatro toneladas de cocaína en la primavera de 2020, en pleno confinamiento. El juicio por aquellos hechos se celebrará en cuestión de tres semanas en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial, con la organización atribuida a Juan Carlos Santórum en el centro del escenario.

La última colaboración relevante entre las Fuerzas de Seguridad y la Armada tuvo lugar en el mes de febrero de 2021 en aguas cercanas a Ribadeo, después de que los narcotransportistas gallegos no saliesen en busca del alijo por la presión policial. Desde entonces, la cocaína ha llegado en mayores cantidades que nunca.

El asesinato de los guardias civiles, detonante

Una circunstancia que influye poderosamente en la decisión del Gobierno de ordenar el apoyo incondicional de la Armada a las grandes operaciones contra el tráfico internacional de cocaína en dirección a Galicia viene motivada por lo sucedido en Barbate, con el presunto asesinato de dos agentes de la Guardia Civil a manos de narcotraficantes.

El terrible suceso sirvió para que los dirigentes abran los ojos, pues hasta ahora la incautación de los mayores alijos de todos los tiempos, que tuvieron lugar en 2023, parecían no calar demasiado. La violencia que conlleva el crimen organizado es una realidad muy presente en todos los escenarios.