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El atentado de Mali, ¿punto de inflexión?

Imagen aérea tomada por un dron minutos después de que los militares de la Brilat impidieran una masacre en la base española. CEDIDA
Imagen aérea tomada por un dron minutos después de que los militares de la Brilat impidieran una masacre en la base española. CEDIDA
Un especialista en desactivación de explosivos de la Brilat recomienda implantar el uso de drones en el Ejército una vez constatada su utilidad tras el frustrado ataque a la base española

El atentado sufrido por las tropas españolas en Mali en la madrugada del 24 de febrero de 2019 puede haber marcado un antes y un después en la estrategia militar de este país. No solo porque la eficaz respuesta de los soldados de la Brilat (al frente de la base en aquellas fechas) evitó "una masacre segura", en palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, sino porque tras neutralizar la primera embestida de los yihadistas, hubo que desactivar el coche bomba que no lograron hacer explotar, tarea que se desarrolló con éxito debido, en gran medida, al uso de drones.

El brigada Óscar Nestar Gutiérrez acumula 18 años de experiencia en la desactivación de explosivos y actualmente está al frente de una de estas unidades especializadas de la Brilat. Él fue uno de los seis militares condecorados en septiembre por su participación en aquella acción defensiva, de repercusión mundial. Y a él también corresponde un artículo publicado recientemente en el memorial del arma de Ingenieros, en el que repasa el violento incidente y pone el acento en una novedosa incorporación: el empleo de drones en la neutralización del riesgo.

"Nos encontramos ante un coche bomba sin explosionar –más tarde se supo que portaba 500 kilos de explosivo casero– en un escenario que no encajaba con los casos previstos. Se requería un protocolo nuevo", subraya el militar pontevedrés.

Simulacro de desactivación en el que participan conjuntamente un dron y el robot terrestre Teodor. CEDIDA
Simulacro de desactivación en el que participan conjuntamente un dron y el robot terrestre Teodor. CEDIDA
 

Nestar recuerda que "cuando estás trabajando en una desactivación, tienes una unidad de Infantería desplegada para darte una burbuja de seguridad. Y está expuesta al peligro mientras dure nuestra actuación. De ahí la importancia de agilizar tiempos".

Fue en el inesperado escenario de Mali cuando los expertos se percataron de que los drones "agilizan el proceso del robot terrestre –llamado Teodor– proporcionando una doble imagen al operador y eso recortaba mucho los tiempos de intervención, además de ofrecer más seguridad".

"El enemigo evoluciona con las nuevas tecnologías y nosotros debemos ir a su par, no quedarnos atrás"

Los primeros contactos con las aeronaves no tripuladas se remontan a las misiones en Afganistán (año 2010), donde quedó de manifiesto que una menor exposición de las tropas de apoyo y de los propios artificieros reducía enormemente la posibilidad de ser atacados por los talibanes. "Los movimientos de los robots necesitan de precisión tanto en sus desplazamientos, como en las actuaciones del brazo principal, y estos se ven muy ralentizados por la falta de referencias a la hora de calcular las distancias por medio de la observación de las cámaras del propio robot", refleja el brigada en su análisis.

En su afán por reducir los tiempos de intervención, en 2013 comenzaron a introducir los drones en su rutina. "Después de las primeras pruebas, se pudieron observar las prestaciones de su uso, no solo en desactivación, sino también para obtener de información para los pelotones de zapadores y los equipos de reconocimiento".

"Los drones de uso militar deben mejorar el cifrado de imágenes, la autonomía e impedir la intervención ajena"

MEJORABLES. Los modelos empleados son de producción comercial, primero un Phantom 3 Advanced y ya en Mali un Mavic 2 Zoom. Sin embargo, el experto sugiere que para implantar esta tecnología en el ámbito militar son necesarias algunas mejoras, "como aumentar la autonomía, encriptar las imágenes para impedir que sean pirateadas y cifrar la señal para que el dron no pueda ser manipulado por extraños".

En cualquier caso, la positiva experiencia del uso de drones en la desactivación de un coche bomba en Mali puede marcar un antes y un después en la estrategia militar, de llegar a buen puerto las sugerencias del brigada Nestar.

El atentado de Mali, ¿punto de inflexión?
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