Un camión se queda atrapado en Cerponzóns por segunda vez en una semana

El pasado miércoles otro vehículo articulado generó un atasco en la misma zona
Camión atrapado en Cerponzóns. DP
photo_camera Camión atrapado en Cerponzóns. DP

Un camión quedó atrapado este miércoles en Leborei, en la parroquia de Cerponzóns. Es la segunda vez en un plazo de siete días que ocurre un suceso similar en esta zona. 

El incidente no es nuevo para los vecinos de la zona, que tienen que lidiar de forma recurrente con este tipo de problemas, pues este estrecho vial que comunica las carreteras de Vilagarcía y Santiago es utilizado por numerosos conductores como atajo e incluso como una manera de escapar de los controles de tráfico, además de que por sus escasas dimensiones es un foco continuo de conflictos con los vehículos de gran tamaño.

Hace dos semanas, sin ir más lejos, la dueña de una vivienda de la zona en la que se registraron ya 32 colisiones relató su caso a Diario de Pontevedra, poniendo el foco en los desperfectos que le ocasionan las maniobras imposibles que tienen que realizar los vehículos pesados atrapados en el lugar. "He tenido que instalar una cámara para identificar a los que me estaban derribando la bodega para poder dar parte al seguro", protestaba Otilia Hermida.

ATASCOS. En lo que respecta a los atascos, uno de los casos recogidos por este periódico fue el de un camionero búlgaro que atascó su vehículo en esta pista en 2020. En aquella ocasión, el GPS le jugó una mala pasada al transportista, que antes de quedarse encajado en el vial empotró su vehículo contra un poste del alumbrado público debido, según argumentó, a un problema mecánico: la rotura de la dirección.

El accidente ocurrió justo a la entrada de la casa de la presidenta de la asociación de vecinos O Chedeiro, Liliana Casás. "Esto ocurre un día tras otro –aseguraba en aquel momento–, con camiones que al darse cuenta de que el paso es imposible por lo estrecho de la pista tienen que efectuar una maniobra complicada y dar marcha atrás".

Además, aseguraba que el Conello conoce el problema del que O Chedeiro le ha venido informando desde 2013, así como también de la solución propuesta por la entidad vecinal: la colocación de señales informativas a la entrada del vial. "Nos instalaron lombos cuando lo que de verdad necesitamos es señalización", apostilló Liliana Casás.