La Audiencia Nacional admite a trámite el recurso contra la A-57

Los afectados reclaman el expediente del tramo A Ermida y Pilarteiros para desarrollar la demanda y pedir la paralización cautelar de las obras
Tramo en construcción de la A-57 entre Vilaboa y Marcón. RAFA FARIÑA
photo_camera Tramo en construcción de la A-57 entre Vilaboa y Marcón. RAFA FARIÑA

La Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso contra el segundo tramo de la A-57 que promueven conjuntamente la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega) y los vecinos afectados por esta actuación, proyectada entre A Ermida (Marcón) y Pilarteiros (Xeve).

En realidad, la admisión tuvo lugar hace unas semanas, pero fue informada este jueves por Belén Rodríguez, la secretaria ejecutiva del colectivo ecologista, cuyos abogados han dado un nuevo paso para  frenar la infraestructura en los juzgados. 

Según explicó a este periódico, la plataforma ha vuelto a solicitar la remisión del expediente completo del proyecto aprobado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Un documento imprescindible para poder desarrollar la demanda definitiva y que, al parecer, en la primera versión remitida por el departamento estatal tenía un formato irregular.

"Unha vez que se admite a interposición do recurso, as partes teñen dereito a coñecer o expediente completo para poder elaborar unha demanda fundamentada en datos certeiros. O documento ten que seguir unhas pautas: as páxinas teñen que estar ordenadas e clasificadas, pero o primeiro que pasou o Ministerio non segue unha orde. Ademais, é voluminoso, polo que é case imposible encontrar nada”, explicó la portavoz.

En base a esto, el Ministerio deberá remitir de nuevo el expediente a la Audiencia Nacional y, a su vez, ésta última tendrá que enviarlo a la acusación. Entonces, ecologistas y vecinos tendrán un plazo de 20 días para presentar la denuncia definitiva y, aunque todavía no se puede datar en el calendario, ambas partes avanzan que llegarán hasta el final. De hecho, la previsión es acompañar la demanda con una solicitud de paralización cautelar de las obras con el fin de garantizar que los trabajos no lleguen siquiera a comenzar. 

Impacto ambiental

La batalla judicial será financiada con los más de 10.000 euros recaudados en la campaña solidaria Salva o Lérez. Stop A-57, en la que en apenas un mes se obtuvo la inversión necesaria para llevar la autovía ante los tribunales. 

A falta de recibir y consultar el expediente oficial del Ministerio,  uno de los pilares de la demanda será el impacto ambiental que se asocia a vial, que tiene una longitud de 6,5 kilómetros e incluye la construcción de cuatro viaductos, dos enlaces, cinco pasos superiores y otros seis inferiores.

Adega incide en que la opción escogida, conocida como la alternativa 1, parte en dos la Zona de Especial Conservación del río Lérez y afecta a 6.000 metros cuadrados de superficie con protección ambiental.

Además, critica que el vial tendría un impacto negativo en varios núcleos de población de Xeve y Bora, ya que la obra implica la demolición de al menos 14 viviendas, la desaparición de núcleos de población enteros (como A Cascada) y el cambio del entorno de varias casas, que, según Adega, quedarán soterradas bajo enlaces de acceso, al borde de precipicios o debajo de viaductos

Posible fraude de ley 

Otro de los argumentos que pretende utilizar Adega en la contienda judicial es que la A-57 ha perdido su esencia, ya que en los años 90 fue concebida como una vía de alta capacidad para conectar A Coruña y Ponteareas bajo el nombre de Autovía do Atlántico, pero, según la asociación, las modificaciones realizadas en los últimos 20 años desvirtuaron el proyecto. 

Además, advertirá que la circunvalación de Pontevedra, proyectada dentro de esa autovía, fue dividida en tres tramos, lo que en su opinión puede representar un fraude de ley, ya que asegura que los proyectos deben ser sometidos en su conjunto a evaluación ambiental.

¿Habrá finalmente alternativa?

Los tres partidos políticos con representación en la Corporación municipal acordaron el pasado 22 de enero reclamar al Gobierno central la búsqueda de alternativas para el itinerario proyectado entre A Ermida y Pilarteiros con el fin de reducir su impacto.

El subdelegado del Gobierno también abrió la puerta a una posible negociación sobre el trazado. Sin embargo, en su última respuesta oficial (del mes de febrero) el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible no contemplaba realizar modificaciones, alegando que tanto el expediente de información pública como el estudio de impacto ambiental fueron aprobados por los cauces legales. De hecho, hace dos meses su previsión era dar paso a la redacción del proyecto de construcción y a la licitación de los trabajos. 

El primer cálculo realizado por el Ministerio arrojó una inversión de unos 100 millones, aunque el encarecimiento de los materiales podrían elevar la inversión. De igual modo, los tiempos de ejecución permanecen entre interrogantes y, más aún, con los antecedentes. El primer tramo de la autovía, Vilaboa-A Ermida, fue licitado en 2008, pero las obras no comenzaron hasta 2015 y hoy llevan cinco años de retraso.

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