Una de cada diez parejas que conviven juntas en Pontevedra no está casada

El porcentaje se eleva hasta el 33% en el caso de los treintañeros. La estadística del INE refleja que el 86% de los matrimonios se celebraron por lo civil y el 14% restante por la Iglesia
La estadística revela que las parejas son cada vez más reticentes a sellar sus compromisos. DP
photo_camera La estadística revela que las parejas son cada vez más reticentes a sellar sus compromisos. DP

No por habitual deja de sorprender que cada vez haya más parejas convivientes que no han sellado ningún tipo de vínculo. Ni siquiera las de larga duración. Así lo refleja la Encuesta de Características Esenciales de la Población y Viviendas elaborada por el INE, cuyos datos referidos a la ciudad de Pontevedra revelan que el 12,7% de las parejas no están casada, ni por lo civil ni por la Iglesia.

El porcentaje es aún mayor entre los jóvenes, pues el 34,6% (es decir, una de cada tres) de las relaciones entre treintañeros rehuyen este compromiso escrito. Es justo el doble que la cuarentena, donde representan el 17,1%.

Aunque los datos se refieren a 2022, el INE no los publicó hasta finales del pasado año y ahora ha sido el portal especializado en parejas SugarDaters el que los ha analizado de forma independiente. Entre sus conclusiones destaca que en la provincia de Pontevedra, el 86% de los matrimonios se celebraron por lo civil y el 14% a través de una boda religiosa (la gran mayoría, católica).

Alexandra Olariu, responsable de márketing de la plataforma digital, interpreta que esta tendencia apunta a dos posibles interpretaciones: "por un lado, es posible que las parejas estén simplemente retrasando sus matrimonios; por otro, puede que muchas estén directamente descartando la idea de casarse".

La pirámide generacional es demoledora, en este sentido. El 83% de los convivientes de 18 a 20 años no están casados ni se registraron como pareja de hecho. La tendencia disminuye a medida que aumenta la edad. Así, en la franja media (de 41 a 50 años) el porcentaje de uniones se eleva hasta el 83% y el de "no casados" se queda en el 17%. La diferencia es todavía mayor en el bloque de mayores de 70 años, donde el 98,3% sí oficializaron su unión y solo el 1,7% rehusaron hacerlo.

A nivel estatal, los territorios con más bodas religiosas en 2022 (incluyendo todas las religiones) fueron Ceuta (57%), Jaén (47,5%) y Córdoba (41,5%). En cambio, donde hay más parejas sin casar es en Canarias (22,5%) y Baleares (17%).

Las ventajas de oficializar la unión

Los expertos en enlaces matrimoniales coinciden en subrayar las ventajas de sellar una relación mediante el matrimonio o, al menos, como pareja de hecho.

Tributación, herencias, pensiones, atención sanitaria o permisos de trabajo son algunos de los beneficios cuando el casamiento se ha formalizado.

Una pareja de hecho no tiene las mismas connotaciones que un matrimonio (sea civil o religioso), pero también tiene sus pros, entre ellos, los reconocimientos de pensiones y permisos.

"Si dos personas dudan entre inscribirse como pareja de hecho o contraer matrimonio, es recomendable tener en cuenta la normativa de cada comunidad autónoma para comprobar las diferencias entre ambas figuras», subraya Alexandra Olariu.

Los datos del INE apuntan que, a nivel nacional, Barcelona es la provincia con mayor ratio de parejas casadas por lo civil (91%), seguida por Guipúzcoa (90,9%).

Los hombres son 2,6 años más maduros que las mujeres en los nuevos enlaces

Otra de las conclusiones de la encuesta elaborada por el INE está relacionada con los matrimonios contraídos en la provincia de Pontevedra durante el año 2022. Atendiendo a la edad de los cónyuges se aprecia que los varones son 2,6 años más mayores que las mujeres.

De hecho, los hombres se suelen casar de promedio a los 40,6 años, mientras que ellas lo hacen a los 38 años.

Estos promedios en Pontevedra son coincidentes, en líneas generales, con el resto del Estado, ya que en todos ellos los hombres presentan unas edades superiores a las de sus parejas.

El 63,9% de los casamientos que se llevaron a cabo en 2022 en la Boa Vila y su entorno estuvo formado por un hombre mayor que una mujer. En el 24,5% de los casos fue a la inversa (ella mayor que él) y solo en uno de cada diez enlaces la edad de ambos contrayentes era idéntica.

Los motivos que mayoritariamente conducen a los hombres a casarse con mujeres más jóvenes son, según la experta Alexandra Olariu, "en primer lugar, la asociación natural que podrían realizar entre juventud y fertilidad. Su propio instinto conduce a los hombres a sentirse atraídos por mujeres más jóvenes que ellos.

Por otro lado, algunos hombres sienten que necesitan alcanzar ciertos hitos profesionales antes de comprometerse en un matrimonio. Esto podría explicar por qué algunos buscan parejas más jóvenes, ya que ellas podrían estar en etapas diferentes de sus vidas». 

"En el caso de las mujeres, es posible que prefieran un lugar seguro y estable, rasgos que podrían encontrar en una persona mayor y por tanto con más experiencia. El estereotipo de hombre protector y proveedor podría estar, en realidad, insertado en el instinto de ambos de forma natural", subraya la portavoz de SugarDaters.

Ampliando el escenario al resto del país, destaca el caso de Ceuta y Melilla, que al tener una realidad sociocultural ligeramente distinta, son los territorios con una mayor diferencia entre la edad promedio del hombre y la de la mujer: cuatro años.

Son, además, los territorios con las edades de casamiento más jóvenes de España, tanto en hombres (36,4 años en Ceuta y 36,8 en Melilla) como en mujeres (32,3 y 32,2 años respectivamente).

Las bodas en Canarias reflejan los promedios de edad más elevados y donde más se retrasan las nupcias. Los hombres de Las Palmas se casan a los 42,8 años, mientras que en Santa Cruz de Tenerife esta cifra es de 42,5 años. En el caso de las mujeres, estas cifras son de 39,4 y 39,3 años.

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