Esta es mi calle | Andrés Mellado, la calle que sirvió como refugio de ataques aéreos

La vía Andrés Mellado surgió para unir la antigua Estación de Ferrocarril con la carretera de Vigo y en la actualidad en ella conviven establecimientos históricos como el Hotel Madrid o el bar Nox

photo_camera Calle Andrés Mellado. GONZALO GARCÍA

Conectando la popular Praza de Galicia con la Rúa Peregrina se encuentra en Pontevedra la calle Andrés Mellado. Una vía de prácticamente 150 metros de longitud y que adquirió su denominación actual en el año 1905. La corporación municipal acordó abrir la vía a la ciudadanía con el objetivo de unir la antigua Estación de Ferrocarril, que se encontraba en aquel entonces en la plaza, con la carretera de Vigo, "ó tempo que a denomina Andrés Mellado, a solicitude dos veciños do barrio da Virxe do Camiño, en gratitude a este publicista que enalteceu a Pontevedra", recuerda Juan Juega Puig en su libro Rúas de Pontevedra.

Al desaparecer la antigua estación y desmantelarse las vías, aseguran también en la web callesdepontevedra.blogspot.com, "se aprovecharon parte de los terrenos anexos para ejecutar un importante ensanche del vial, tomando las dimensiones que presenta a día de hoy".

Hace no muchos años, esta calle mostraba " unha chea de fermosos edificios que nos falaban dese o pasado de gran cidade, agora derrubados e substituídos por novas edificacións de vivendas; son só lugar para a memoria e algún que outro recordo fotográfico", señala Ramón Rozas en su libro Rúas de Pontevedra.

En uno de los que se mantienen en pie, añade Rozas, "lemos "Refuxio ataques aéreos", sinalización dese triste acubillo nos tempos da Guerra Civil" y gran recuerdo de lo que un día fue esta calle.

Negocios

Pero, ¿qué queda actualmente en esta vía? ¿Qué negocios continúan con su actividad a día de hoy? Uno de los establecimientos más históricos de esta vía es el Hotel Madrid, que cumple este verano 30 años.

"Anteriormente mi familia tenía un hostal en el número 11 de esta calle, negocio que comenzó mi abuelo y continuaron mis padres. Yo misma nací en el habitación 104 de aquel hostal. Actualmente este hotel es un negocio familiar, ya que mi hermano y yo tomamos el relevo cuando mis padres se jubilaron", explica la gerente, Paula Lourido.

La vía en la década de los 70. ARCHIVO
La vía en la década de los 70. ARCHIVO

Otro de los negocios con más historia de esta vía es el bar Nox, que abrió el 21 de agosto de 2004. Su dueño, José María Mariño, asegura que desde aquel año "cambiaron mucho las costumbres de la gente, primero con la crisis del 2008, que ya la cosa pegó un bajón, y ahora con la pandemia".

En cuanto a la calle, Mariño asegura que "esta es una zona muy tranquila, le falta comercio porque apenas hay negocios en activo pero afortunadamente yo tengo mi clientela fiel". "Cuando abrí había mucho más movimiento que ahora, pero creo que eso es algo generalizado a toda la ciudad", añade el hostelero.

Entre el hotel y esta cafetería se encuentra la librería Aviones de Papel, que abrió sus puertas hace 10 años, aunque su dueño, Emilio Suárez, conoce el entorno desde hace más tiempo. "Mi padre nació en este edificio y tenía un negocio aquí, una agencia de transporte. Antes había muchos más negocios que ahora, había un negocio de congelados, una tienda de ropa... Ahora es una zona más residencial porque comercialmente no tiene la vida que tenía", afirma el empresario.

Suárez cree que "el gran cambio que dio este barrio fue cuando trasladaron la Estación de tren de aquí. En aquel momento el entorno tenía un montón de vida pero ahí empezó el declive".

Esto también lo recuerda Raimundo Argibay, empleado del negocio Famaliving, que abrió en julio de 2015. "La calle está bien pero le faltan muchas cosas. Hay poca iluminación y está un poco abandonada, y eso que estamos al lado de la milla de oro", reconoce.

"Por aquí pasa mucha gente pero, sobre todo en la parte baja de la calle, hay varios edificios en ruínas", añade Argibay, que también insiste en una petición. "Llevamos mucho tiempo reclamando que nos pongan un espacio de carga y descarga, pero no hay forma", lamenta.

En la calle Andrés Mellado conviven establecimientos históricos, como los hasta ahora mencionados, con otros más actuales. Es el caso de Sentia, un centro de psicología, nutrición, fisioterapia y pilates que abrió en noviembre de 2023.

"Elegimos esta zona porque yo me crié aquí y este local nos encajaba con las características que necesitábamos. Creo que esta es una de las calles más céntricas de Pontevedra y es como un escaparate, porque todo el mundo pasa por aquí", afirma su propietaria, Ana Latorre.

Lo peor, en su opinión, "es el tráfico, porque parar por aquí un momento con el coche es muy complicado".

Muy próximo a este local se encuentra Detecta, una clínica especializado en psicología y logopedia que abrió este mismo año. Su dueña, Ángela Otero, asegura que "esta vía es céntrica pero a la vez está un pelín apartada, y eso es lo que realmente nosotros necesitábamos para nuestro negocio".

En el aspecto negativo, Andrés Mellado "no tiene zona de aparcamiento para carga y descarga", pero, en el otro lado de la balanza, resalta Otero, "es una vía espaciosa, luminosa y con mucho movimiento".

Menos de un año es el tiempo que lleva también Kike Romero en esta calle con su negocio de Marmaterapia y sonido. El empresario define la zona como "tranquila pero, a la vez, con mucho movimiento y tránsito de personas".

Otros establecimientos

En la calle Andrés Mellado hay varios bajos vacíos, aunque en los últimos meses parece que ha habido más empresarios que han apostado por esta zona para abrir sus negocios.

Entre los locales que conviven en este entorno destaca también Muebles Manuel, que tiene más de 40 años de actividad, la peluquería Marga Calviño, la arquitecta Eva Penado o la tienda Silva.

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