El cambio de estación aviva la esperanza de que termine la sequía

Desde el 27 de julio, Pontevedra y otros concellos del área mantienen restricciones en el consumo de agua de la traída
Caudal del río Lérez a 31 de agosto. BEATRIZ CÍSCAR
photo_camera Caudal del río Lérez a 31 de agosto. BEATRIZ CÍSCAR

La parte más negativa de un verano tan cálido y seco ha sido, sin duda, la sequía. Por primera vez en la historia, el Concello de Pontevedra se vio obligado a poner límites a los consumos innecesarios del agua de la traída. Fue el 27 de julio y desde entonces las medidas siguen en vigor y se mantendrán hasta que la situación se estabilice. Más concretamente, el bando del Concello prohíbe el uso de la traída municipal para llenar piscinas, regar jardines o huertas y lavar vehículos. También insta a las empresas e industrias a que minimicen el consumo de agua, sin que esta medida sea una prohibición. En el ámbito público, el Concello ha reducido los consumos hídricos municipales en cuestiones como baldeos de calles y riego de zonas verdes y jardines. También se ha cortado el grifo a las fuentes ornamentales.

Además de la capital, los concellos del entorno también han aplicado similares medidas de contención para reducir el gasto de agua y de momento se desconoce cuando podrán retirar esas prohibiciones, pues la prealerta por sequía que afecta a la cuenca del Lérez podría continuar vigente hasta el próximo mes de noviembre. La Consellería de Infraestruturas e Mobilidade precisó que para levantar la prealerta se necesita que los indicadores que determinan este tipo de situaciones estén en verde dos meses. Entre esos parámetros clave se encuentran el caudal del río Lérez, del que se surten Pontevedra, Poio, Marín y Sanxenxo, y el volumen de agua embalsada en O Pontillón do Castro, cerrado a cal y canto para garantizar una reserva de agua; si bien existe cierta flexibilidad, de modo que, si septiembre es un mes excepcionalmente lluvioso, el cambio de fase podría acelerarse.

Además de las restricciones señaladas para particulares y en el ámbito público, la sequía también está afectando a las empresas. Ence es la única que ha tenido que parar máquinas por la seca y de momento sigue sin fecha para poder reanudar su actividad, paralizada el pasado 21 de julio por la bajada del caudal ecológico del Lérez (del que se abastece para producir pasta).

Celulosas podrá volver a producir cuando su actividad sea compatible con ese caudal, que exige un mínimo de 1,6 metros cúbicos por segundo, pero de momento no hay novedades en este sentido ni tampoco con respecto a la posibilidad en estudio de captar agua de la Edar de Os Praceres.

La suspensión de su actividad llevó a Ence a aprobar un Erte de cuatro meses para la plantilla, en la que 60 de los cerca de 400 trabajadores están afectados por la medida, además de los que están en período de vacaciones y en tareas de mantenimiento.

¿Y AHORA? La sequía de este verano ha hecho evidente una realidad que se viene constatando cada vez de forma más clara y las previsiones de un otoño con menos precipitaciones de lo normal tampoco dibujan un panorama muy alentador de aquí en adelante. Es por ello que las administraciones han empezado a poner sobre la mesa la necesidad urgente de buscar alternativas para ampliar las reservas de agua.

En lo que respecta a la cuenca del Lérez, el Concello capitalino planteó la posibilidad de construir presas río arriba, pero, al menos oficialmente, en los planes de la Xunta no existe todavía ninguna previsión de construir un nuevo embalse ni de ampliar O Pontillón y Augas de Galicia volvió a insistir recientemente en que la propuesta municipal no sería efectiva y solo cubriría el abastecimiento durante cinco días.

Cinco zonas de la demarcación Galicia Costa en prealerta
Toda la demarcación hidrográfica Galicia Costa sufre una sequía prolongada que ha provocado que actualmente se mantengan en situación de prealerta cinco sistemas de explotación.

Además del del río Lérez/Ría de Pontevedra; también lo están el 10 (Río Anllóns/Costa da Coruña hasta el límite con Arteixo), el 9 (cuenca del río Grande y del resto de ríos que desembocan en la ría de Camariñas y en el resto de la costa de Camariñas y las de Cabana, Laxe y Muxía); el 6 (cuenca del río Tambre y los demás que desembocan en la ría de Muros-Noia) y el 11 (cuenca del Río Mero, Arteixo y Ría da Coruña).

Las cuencas de los ríos Bahíña y Zamáns presentan una situación equivalente a la de prealerta por escasez de agua.

Comentarios