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Un capitán 'furioso' en el Líbano

Celestino Anta pasó de tener a Raphael y a Mecano como ídolos musicales a convertirse en "el fan número uno" de los Furious Monkey House. "Que mi hija Irene sea la guitarra, influye un poco"

El capitán Celes Anta muestra un cartel de Furious Monkey House ante el 'blue barrel' de Naciones Unidas. M.B.EL CAPITÁN Celestino Anta dirige la Compañía del Cuartel General en la base española Miguel de Cervantes, ubicada en el Líbano. Allí llegó el pasado mes de noviembre, junto a otros 600 militares de la Brilat, para participar en la UNIFIL, la misión de Naciones Unidas para mantener la paz en una zona marcada por las tensiones fronterizas con Israel.

Allí, a casi 5.000 kilómetros de distancia de su residencia habitual, se encarga de coordinar la seguridad en el interior del destacamento y en ofrecer los recursos logísticos necesarios para que sus compañeros puedan desenvolver sus funciones con la máxima comodidad y eficacia.

Pero además de su cometido profesional, Celes tiene otra fijación en la cabeza: los Furious Monkey House. Se declara "fan número uno" del grupo pontevedrés, que ha conseguido desplazar del hilo musical de su coche a mitos como Mecano o Raphael.

Su hija Irene es la gran culpable de esa metamorfosis. "Yo estaba en el Consejo Escolar del colegio de Barcelos y buscábamos una persona para dirigir el coro. Apareció el mono furioso y pasamos de no tener ningún niño a no poder coger a ninguno más por estar desbordados".

Su hija, que actualmente tiene 15 años, estaba entre esos elegidos y de ahí llegó la formación de un grupo que ahora arrasa allá donde va. "Nunca me imaginé que acabarían tocando rock. Para mí fue toda una sorpresa, porque mi experiencia en la música se ceñía a Mecano y a Raphael. Pero tras escuchar la primera maqueta me dije, 'Vaya, pues no suenan nada mal'".

Poco tardó el capitán Furioso en convertirse en un incondicional de la banda, siguiéndola en todos sus conciertos e incluso mimetizándose con el público juvenil que corea sus canciones en primera línea. "Si hasta me compré una peluca con una cresta y todo".

Pero la pasión por los acordes no es óbice para estar muy atento a la formación educativa. Los padres de todos los componentes son muy escrupulosos con una parcela que consideran crucial, "porque de momento disfrutan con la música, pero no sabemos lo que pasará el día de mañana".

Y mientras aguarda el lanzamiento de un nuevo disco, pasea a los Furious por todos sus destinos. En el actual del Líbano, varios carteles del grupo empapelan el coqueto despacho del capitán furioso.

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