Los cargos a tarjetas de crédito ajenas impulsan la delincuencia en la ciudad

La tasa de criminalidad creció en un 16 por ciento en la Boa Vila en el primer trimestre del año ► Marín también presenta datos al alza que deben puntalizarse: son muy similares a los de 2022
Un instante de la Junta Provincial de Seguridad celebrada en la Subdelegación. DP
photo_camera Un instante de la Junta Provincial de Seguridad celebrada en la Subdelegación. DP

La Junta Provincial de Seguridad, en la que se trataron, entre otros temas, los problemas que, según las fuerzas de seguridad, acarrea la instalación de los ya famosos bolardos en la calle Peregrina, se desarrolló en la mañana de este lunes en la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra. A ella asistieron, además del subdelegado, Abel Losada, el comisario provincial, Juan José Díaz, el coronel de la Guardia Civil, Simón Venzal, el capitán del subsector de Tráfico del Instituto Armado, Antonio Pérez Piteira, y el comisario de Vigo, Ramiro Gómez. En la misma, además del asunto que ya ha saltado al escenario político, se pusieron sobre la mesa las estadísticas de criminalidad del primer trimestre del año, que arrojan datos alcistas en casi todos los casos: los delitos suben un 16 por ciento en Pontevedra, un 5 por ciento en Vigo y hasta un 39 por ciento en Marín. El único descenso se detectó en Vilagarcía, en un 13 por ciento, así como en todas las poblaciones del rural, competencia directa de la Guardia Civil, donde el crimen se mantuvo estable, con una reducción media de un 0,5 por ciento.

Matizando las cifras, que en Pontevedra crecieron de 710 a 827 delitos en ese primer trimestre, destaca un cambio legislativo que empuja la estadística: todos los usos fraudulentos de tarjetas de crédito o cuentas bancarias ajenas se consideran ahora delito, independientemente de la cuantía defraudada, lo que hace que esta modalidad de ciberdelincuencia haya ido en aumento, amén de pequeños repuntes cíclicos en distintas modalidades.

En el caso de Marín, la casuística es diferente. La capital de O Morrazo disfrutó en 2023 de unas cifras de criminalidad nunca vistas (por lo escasas), difícilmente repetibles. Así, los 160 delitos registrados en el primer trimestre del año 24 superan en mucho a los del mismo período del ejercicio precedente, pero son muy similares, por ejemplo, a las de 2022. Hurtos en el interior de vehículos, algunos robos con fuerza y casos de violencia contra la mujer son los más repetidos en una localidad en la que la eficacia policial ha aumentado, con unos niveles de esclarecimiento de delito muy elevados.

Reacciones: "Vivimos nunha provincia moi segura"

El subdelegado contextualizó este primer trimestre, "que case sempre é o peor do ano, coa foto real da provincia, que ten unha taxa de criminalidade de 36 delitos por cada mil habitantes, mentres que no conxunto de España está nun 51 por mil, polo que podemos dicir que vivimos nunha provincia moi segura". Sin embargo, añadió, "somos inconformistas e queremos estar moi espertos para actuar sobre calquera sinal de alerta".

Abel Losada fue informado, por otra parte, de que los primeros meses de este mes de abril dan señales claras de que la delincuencia comienza a disminuir en todas las ciudades y se mantiene estable en el área rural, por lo que se espera que las cifras, al finalizar el año, sean muy similares a las del conjunto de 2023.

El último apartado abordado en la Junta Provincial de Seguridad fue el de accidentes de tráfico en este primer trimestre. En total fallecieron ocho personas (una más que en el mismo período del año pasado). Vuelve a preocupar el número de usuarios vulnerables, pues de las ocho personas, tres eran motoristas y dos peatones.

El subdelegado anunció que la próxima campaña de seguridad de la Dirección General de Tráfico afectará directamente a los motoristas. Además, lanzó un mensaje de prudencia a los transeúntes, ya que una de las dos víctimas atropelladas este trimestre caminaba de madrugada por la N-640 en Agolada vestida de oscuro y la otra cruzaba la autovía VG-20.

Comentarios