Carlos Moreno: "El coche no es nuestro enemigo"

Asegura que el cambio climático, el covid y la crisis energética por la guerra de Ucrania son una "oportunidad" para reducir el uso del vehículo privado. "Pontevedra ha tenido el coraje de transformar una ciudad que tenía 70.000 coches que la atravesaban cada día", destaca este experto en innovación urbana, que explica que el desafío de la capital de las Rías Baixas es ampliar el sistema de movilidad para evitar la dependencia del automóvil en ámbitos como el rural
Carlos Moreno, durante su intervención de este miércoles en el Teatro Principal. GONZALO GARCÍA
photo_camera Carlos Moreno, durante su intervención de este miércoles en el Teatro Principal. GONZALO GARCÍA

Es el creador de la denominada Ciudad de los 15 minutos, que apuesta porque todos los servicios, los comercios, los colegios o los centros de trabajo sean accesibles y estén a un cuarto de hora a pie o en bicicleta del domicilio del ciudadano. El objetivo es reducir el transporte privado y construir ciudades más verdes y respetuosas con el medio ambiente. Sobre el futuro de las urbes habló ayer en el Teatro Principal el profesor de la Universidad de La Sorbona y asesor científico de la Alcaldía de París, Carlos Moreno (Tunja, Colombia, 1959), en una de las ponencias del congreso Placemaking, que Pontevedra acoge hasta mañana viernes.

¿Es Pontevedra una ciudad de 15 minutos?
Pontevedra es excepcional. Soy un admirador de lo que él ha hecho aquí de una manera pionera. Si echamos la vista atrás, vemos que en Pontevedra se ha hecho algo completamente excepcional: se ha tenido el coraje de transformar una ciudad que tenía 70.000 coches al día que atravesaban el centro. Hoy en día, todo ese espacio público es para los peatones, para los servicios de proximidad, para actividades culturales y para calidad de vida para cada uno de sus habitantes. Esto no solo ha permitido que cada vez más gente venga a Pontevedra, sino que también ha dado a una generación de niños una nueva mentalidad sobre el uso del espacio urbano.

Cambio generacional
"Cada vez hay menos jóvenes con permisos de conducir a los 18 años y que sueñan con tener un coche y pasarse todo el día conduciendo"

¿Hay que ponerle aún más restricciones al coche?
El coche no es nuestro enemigo. Simplemente tiene que estar en el lugar que le corresponde. Lo que no queremos son autos utilizados por una sola persona, para trayectos cortos y que se convierten en ventosas, es decir, están todo el día aparcados ocupando un espacio público que debería ser para todo el mundo. Si hay autos, tienen que ser para cumplir objetivos muy precisos de movilidad. Esa debe ser una regla de oro. Una parte de la ciudadanía ve en el coche su única forma de transporte y se resiste al cambio, bien por comodidad o porque no tiene otras alternativas. Henry Ford creó los carros a principios del siglo XX. Estamos hablando de más de cien años de un negocio que ha generado ciudades para los coches, con pavimentos y grandes avenidas. Esto provocó que el lugar que ocupaba el peatón fuera cada vez más excluyente, haciendo pensar que el auto era la libertad. Ahora, una nueva generación de urbanistas y ciudadanos estamos luchando para cambiar el modelo cultural. Estamos viviendo en un mundo que ya no es sostenible bajo ese principio. Los cambios culturales se producen con choques que obliguen a las personas a hacerse ciertas preguntas. Es un trabajo de pedagogía, pero también de aplicación de medidas para que se produzcan los cambios. No podemos esperar a que todo el mundo diga que  a las cosas. La nueva generación de jóvenes, que es la de Greta Thunberg, está cambiando. Están viendo que las catástrofes climáticas ya no son en Asia o en África, sino que están aquí en nuestras ciudades. Cada vez menos jóvenes tienen permisos de conducir al cumplir los 18 años, sueñan menos con tener un coche o pasearse todo el día conduciendo. El cambio está ahí.

El precio de los carburantes se ha disparado como consecuencia de la guerra de Ucrania. ¿Es una oportunidad para reducir el uso del automóvil?
Las transformaciones que estamos viviendo hoy en día, con la guerra en Ucrania, el aumento del precio de la energía, la subida de las materias primas, las dificultades para tener una vida de calidad o el covid han propiciado ciertos cambios. Con el covid hemos aprendido a trabajar a distancia y a aprovechar el tiempo. Los jóvenes trabajadores, de 20 a 40 años, no quieren ir a su oficina, que está lejos, y llegar a casa tarde, de noche. El cambio climático, el covid y ahora los efectos energéticos de la guerra en Ucrania han producido una especie de nueva oportunidad para un cambio de cultura sobre el uso del auto.

¿Qué mejoraría de Pontevedra?
Pienso que el desafío es el tratamiento de los alrededores de Pontevedra, para que tengan la misma calidad de vida que, por ejemplo, en el casco histórico. Las zonas de menor densidad de población son los más adeptos al uso de autos particulares. El desafío está ahí.

Nuevos vehículos
"Necesitamos una cultura urbana en la que los usuarios de patinete no se apoderen de las aceras, anden a toda velocidad y tomen como suyo el espacio público"

Dice que no ve al coche como un enemigo, pero ¿qué piensa de los nuevos vehículos como los patinetes eléctricos?
Digo lo mismo que con los coches. No son un enemigo, pero tienen que estar en su lugar. Necesitamos una cultura urbana en la que los usuarios de patinete no se apoderen de las aceras; anden a toda velocidad y atropellen a gente y tomen como suyo el espacio público, que debería ser para los peatones. Tener un patinete no debe significar que puedas hacer lo que te dé la gana.

Usted asesora a la Alcaldía de París en materias como la innovación y las nuevas ciudades del futuro, concretamente a su alcaldesa, Anne Hidalgo. ¿Los políticos siempre escuchan a los expertos?
Si hablamos a nivel mundial, podemos decir que los políticos no escuchan siempre a los expertos y a los científicos. Y el motivo es que hay demasiadas ansias de poder y de inmediatismo. Para ser elegidos, muchos políticos cuentan cosas que luego no se hacen. En el caso de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, hablamos de una mujer visionaria, pionera y comprometida. Ha tomado medidas muy impopulares, transformando la zona que atravesaba el Sena en un parque urbano, disminuyendo el tráfico y creando áreas para peatones y ciclistas. Fueron medidas impopulares. Las tomó y sigue siendo alcaldesa. A fin de cuentas, en política lo que se necesita es tener visión, ser pioneros, tener coraje y mantenerse en que los cambios siempre son a favor del bien común. Este es el caso de Miguel Anxo Fernández Lores. Por eso siempre me gusta venir a Pontevedra. Porque aquí encuentro ese espíritu transformador.

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