La carta a los Reyes Magos se lee en Boa Vida

La asociación apela a la solidaridad ciudadana para recaudar juguetes en desuso y darles una nueva vida ► El objetivo es superar los 6.000 artículos distribuidos en la campaña del pasado año
Maika Solla y directivas de Boa Vida en la muestra. GONZALO GARCÍA
photo_camera Maika Solla y directivas de Boa Vida en la muestra. GONZALO GARCÍA

Desde packs de figuritas o personajes por medio euro hasta lotes de Playmobil o coches de colección por 80 euros, pasando por patinetes a 10 euros o bicicletas desde 30 euros. Es la amplia oferta de juguetes que Boa Vida presenta en sus dos tiendas de Pontevedra y la tercera de Vilagarcía, que si bien se mantiene durante todo el año, cobra especial protagonismo en la antesala de las Navidades.

Todos los artículos tienen el mismo origen: la solidaridad ciudadana. La oenegé mantiene activos 36 puntos de recogida -entre empresas, colegios, centros profesionales, etc.- pero su objetivo es llegar a los 50. Para ello cuenta con la colaboración fundamental del Rotary Club, cuya presidenta, Maika Solla, asistió este martes a la presentación de la iniciativa Recollida de sorrisos, desgranada por Lourdes Bustamante, coordinadora de tiendas de Boa Vida.

El desafío es superar antes del próximo 5 de enero los 6.000 juguetes distribuidos el pasado año. "De momento ya llevamos 2.500", dijo Bustamante. Para lograrlo es indispensable la colaboración de los ciudadanos, motivo por el que Boa Vida ha dispuesto multitud de vías para poder realizar las donaciones. Lo más rápido es depositarlas en alguno de los tres locales de la oenegé (A Seca, 3 y Santa Clara, 35 en Pontevedra, y San Roque, 11 en Vilagarcía), pero también cabe la posibilidad de entregarlas en algún punto de recogida -se pueden consultar en su página web- o llamar por teléfono para solicitar una recogida a domicilio.

"Lo importante es que la gente colabore con nosotros, que le pueda dar salida a ese juguete que acumula polvo en una estantería o un cajón y que podría hacer feliz a muchísimos niños", sostiene la portavoz de Boa Vida.

Asegura que, en líneas generales, el estado de las donaciones es "bastante aceptable, aunque hay de todo. Hay madres con cajones desastre que nos los traen tal cual y personas que donan juguetes de más de 40 años que conservan impecables, como algunos Playmobil o Nancys". Es en esos casos cuando la cara de satisfacción del donante justifica todo el esfuerzo de la oenegé, "porque desprende una felicidad que no obtendría si lo depositase en un contenedor".

Trabajadores de la asociación se encargan de limpiar, adecentar, clasificar y empaquetar todos los juguetes. Los que no reúnen unas mínimas condiciones de calidad son enviados a contenedores de reciclaje.

Estigma verde. Lourdes Bustamante explica que antiguamente los destinatarios de estos juguetes usados solían ser familias vulnerables o de pocos recursos económicos. Pero la tendencia está cambiando. "Antes existía ese estigma verde por el que se pensaba que las tiendas de segunda mano eran solo para gente pobre. Pero cada vez más gente demuestra su compromiso con el consumo responsable y la conciencia medioambiental. Es algo que se viene fomentando en los colegios y la juventud está cada vez más sensibilizada", subraya.

Con esta campaña no solo se consigue dar una segunda vida a los juguetes en desuso, sino que también se ofrece a la población artículos a precios asequibles. Además, con el dinero obtenido Boa Vida puede continuar con su labor de insertar a personas en riesgo de exclusión social.

Lourdes Bustamante, coordinadora de tiendas: "Cada vez hay menos estigma verde, es decir, pensar que comprar en tiendas de segunda mano es solo cosa de pobres"

En algunos casos, los juguetes no se venden sino que se donan directamente a familias sin recursos que previamente se anotaron en la asociación.

Los usuarios también pueden hacer solicitudes de un juguete concreto y en cuanto está disponible se les avisa para que acudan a recogerlo. "Lo que más nos demandan son juegos de mesa, para jugar en familia, y también educativos". Algo parecido a una carta a los Reyes Magos, solo que desbordante de complicidad y empatía.

Muestra de los numerosos packs y juguetes ofrecidos en las tres tiendas de la asociación. GONZALO GARCÍA
Muestra de los numerosos packs y juguetes ofrecidos en las tres tiendas de la asociación. GONZALO GARCÍA

Los ópticos recomiendan juguetes que estimulen la visión

Aunque es cierto que los videojuegos contribuyen a mejorar la visión periférica, el Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia recomienda otros juguetes que estimulen la visión de los niños durante su desarrollo, es decir, la memoria visual, la motilidad ocular –capacidad de seguir con los ojos un objeto en movimiento– y la coordinación entre el ojo y la mano.

Una de las ventajas de los juguetes es, según el Colexio, que permiten detectar problemas visuales en los niños, sobre todo hasta los seis años. De ahí que los padres deban estar muy atentos ante cualquier síntoma extraño.

Durante los primeros meses de vida, los juguetes deben tener colores llamativos y muy vivos; entre los seis y los diez meses, se debe apostar por libros táctiles que estimulan el enfoque de objetos y la percepción de colores.

A partir de los tres años, la opción más idónea son puzzles o rompecabezas y juegos de ingenio para estimular mejor la percepción y la memoria visual. Desde los seis años se recomiendan juegos de mesa, como el parchís y la oca, que constituyen un "excelente entrenamiento visual"

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