Una casa de Cerponzóns lleva diez años sufriendo daños por el tráfico pesado

"He tenido que instalar una cámara para identificar a los vehículos que me estaban derribando el inmueble", señala la dueña de una vivienda en la que hubo 32 colisiones
Caravana de camiones pasando por el núcleo de Leborei, en Cerponzóns. DP
photo_camera Caravana de camiones pasando por el núcleo de Leborei, en Cerponzóns. DP

El tránsito de vehículos pesados por el interior de Leborei está siendo una pesadilla para los vecinos de este núcleo de la parroquia de San Vicente de Cerponzóns. La circulación de camiones, autobuses y caravanas es cada vez más intensa por una pista que "no reúne las condiciones adecuadas porque apenas tiene un ancho de 2,5 metros", explica Otilia Hermida, propietaria de una vivienda en la que se han registrado un total de 32 colisiones en los últimos diez años.

"He tenido que instalar una cámara para identificar a los vehículos que me estaban derribando la bodega para poder dar parte al seguro", explica la afectada. Mediante este sistema ha podido aportar pruebas que adjuntó a las denuncias que presentó ante la Guardia Civil de Tráfico. Asegura que la propia Benemérita realizó en verano de 2021 un informe en el que le dio la razón a los vecinos al concluir que ese "camino vecinal" no estaba preparado para asumir el tráfico pesado que está soportando.

"Tráfico le pidió al Concello que instalase señalización para prohibir la circulación de los vehículos pesados pero la Administración local ha hecho caso omiso", subraya Otilia Hermida, que también ha puesto la situación en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno y de la Xunta de Galicia. "Si el Concello ha logrado retirar la circulación de vehículos en la avenida de Raíña Vitoria, ¿cuál es el motivo por el que no puede eliminar el tráfico pesado de una pista de 2,5 metros de ancho?", se pregunta la afectada.

"Cualquier día me encuentro con la casa destrozada", añade la propietaria de la vivienda construida en el siglo XIX y que con las reiteradas colisiones ha ido perdiendo parte del alero del tejado. La reparación de los desperfectos le está suponiendo una sangría económica a la dueña del inmueble, con reparaciones que le han obligado a desembolsar "miles de euros" porque, asegura, "aunque algunos conductores paraban a comprobar los daños que habían ocasionado reemprendían la marcha sin dejar ni siquiera una nota".

SEGURIDAD VIAL En paralelo a los daños que los vehículos pesados están provocando en la vivienda de Otilia Hermida y situaciones provocadas por camiones y autobuses que se ven atrapados en el estrecho acceso que cruza Leborei, se están registrando problemas de seguridad vial. Según precisa Otilia Hermida, "ir a arrojar la basura al contenedor es una situación de peligro para los peatones. Con el paso de los años una zona rural que era muy tranquila ha pasado a ser un auténtico infierno provocado por la cada vez mayor densidad de tráfico que se registra el Leborei".

Además, la afectada está convencida de que el aumento del tráfico rodado por el interior de Cerponzóns es la causa por la que están muriendo los árboles de una "carballeira" del siglo XIX. "Cada vez hay más contaminación".

"Por el interior de Leborei pasan más vehículos que por la carretera general (N-550). Estoy convencida de que buena parte del tráfico que opta por esta ruta interior es debido a que muchos conductores quieren evitar los controles de radar que suelen ser frecuentes en la carretera general", sentencia Otilia Hermida.