Las casas con terreno de más de 50 metros deberán tener compostero propio

La nueva ordenanza prevé la instalación de ocho contenedores y la obligación de separar antes de tirar ▶ Escupir o hacer las necesidades en la calle será una infracción leve, con multas que van de 80 a 750 euros
Una mujer hace uso de un compostero individual. DAVID FREIRE
photo_camera Una mujer hace uso de un compostero individual. DAVID FREIRE

Cada ciudadano será responsable de su basura. Es la principal conclusión que se extrae de la nueva ordenanza de residuos que el Concello quiere aplicar a partir de este verano para adaptarse a la Ley. El reglamento, que ha incluido las aportaciones de la oposición, se llevará al Pleno de este mes para su aprobación inicial.

Pontevedra aspira a ser el primer municipio en adaptar su normativa municipal a la legislación estatal, en vigor desde el año 2022. Una de las principales apuestas de la misma es la apuesta por el reciclaje a través de distintas fórmulas, incluido el compostaje.

Las viviendas unifamiliares con terreno de más de 50 metros cuadrados deberán tener compostero doméstico. El Concello dispone de 8.000 unidades de este tipo en la actualidad, si bien solo ha repartido 4.000 en las casas del rural y su uso es voluntario. Su utilización será obligatoria cuando entre en servicio el nuevo contrato de basuras, que está pendiente de ser licitado. En ambos casos, el material será facilitado de forma gratuita por la Administración local, que también prestará asesoramiento a las personas que lo soliciten.

La ordenanza pontevedresa también prevé la instalación de hasta ocho contenedores en el municipio. A los de vidrio, papel y cartón, envases, restos y biorresiduos se unirán las unidades para recoger pilas, aceites usados y ropa o textiles.

El punto limpio no solo tendrá una sede fija en O Campiño, sino que también habrá servicio móvil para la recogida de muebles y otros voluminosos. Las pinturas, medicamentos y otros residuos especiales habrá que depositarlos en otros puntos específicos.

Prohibiciones y multas

 Además de regular el abandono de vehículos en la vía pública y cuestiones como los excrementos de mascotas, la normativa prevé cambios en el sistema de recogida de basura en el casco histórico, que se hará mediante franjas horarias y contenedores de quita y pon.

En paralelo, la ordenanza también apostará por alargar la vida útil de bienes, evitando que se conviertan en basura. Una de las iniciativas que encajan dentro de esta filosofía es la transformación del mercadillo de antigüedades de la calle Serra en una feria de artículos de segunda mano.

Además, Pontevedra establecerá una serie de actividades prohibidas, que implicarán sanciones económicas. Mover un contenedor sin permiso, aparcar a menos de un metro de él o escupir y hacer necesidades fisiológicas en la calle estará tipificado como una infracción leve. En estos casos, las multas irán de 80 a 750 euros.

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