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El 'catastrazo' destapó 6.501 inmuebles que no pagaban el IBI en Pontevedra

Vista aérea de la ciudad de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Vista aérea de la ciudad de Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

La inspección realizada por el Gobierno central en 2018 localizó 6.025 nuevas construcciones y 476 ampliaciones de viviendas que evadían la contribución en el municipio ▶ La revisión no detectó ninguna piscina que estuviese oculta al fisco

El catastrazo destapó 6.501 inmuebles que no pagaban el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en Pontevedra. La inspección realizada en 2018 por el Gobierno central localizó 6.025 nuevas construcciones y 476 ampliaciones y rehabilitaciones de viviendas que evadían el pago de la contribución en el municipio. En esta revisión, impulsada por la Dirección General del Catastro, no se detectó ninguna piscina oculta al fisco.

La campaña impulsada por el organismo estatal, dependiente del Ministerio de Hacienda, comenzó oficialmente en diciembre de 2016. El objetivo era encontrar propiedades con piscinas, galpones o construcciones agrícolas que no estaban dadas de alta en 19 concellos de la provincia. Entre ellos estaba Pontevedra.

La Dirección General del Catastro dio de alta 12.193 inmuebles en la campaña que inició en 2016 en la comarca pontevedresa

La inspección en la capital provincial comenzó el año pasado. La hizo una empresa privada contratada por el Catastro, que recorrió el municipio en busca de cualquier tipo de construcción irregular.

Una vez finalizada esta tarea llegó el momento de comunicar a los vecinos las propiedades afectadas. Para ello se echó mano del reparto masivo de cartas. En ellas se explicaba a los contribuyentes que debían pagar una tasa de regularización, lo que supondría el paso previo a la inscripción de su inmueble en el censo municipal.

A mayores, el catastrazo incluía el pago de una infracción de 60 euros por cada propiedad oculta al fisco. Para librarse de esta sanción, muchos vecinos presentaron alegaciones. Y el Concello les facilitó esta tramitación a través de una oficina abierta en el Pazo da Cultura. En ella, una empresa externa contratada por la Administración local se ocupó de revisar los casos uno por uno.

Las opciones de librarse de la multa eran pocas y se reducían, básicamente, a posibles errores en las inspecciones. A mayores de la penalización de 60 euros, el Catastro cobró los atrasos del IBI de los últimos cuatro años a los vecinos con inmuebles ocultos al fisco. Se les giró, por tanto, recibos con carácter retroactivo.

COMARCA. La Dirección General del Catastro no solo puso el ojo en Pontevedra, sino también en otros concellos de la comarca. La campaña iniciada en 2016 destapó 12.193 inmuebles que no pagaban la denominada contribución: 2.299 en Poio, 1.571 en Vilaboa, 793 en Cotobade, 628 en Barro y 401 en A Lama. A ellos hay que sumarles los 6.501 de la capital provincial.

Pero las inspecciones en el distrito comarcal se iniciaron antes. En 2014 se hicieron en Ponte Caldelas y Campo Lameiro. En el primer municipio descubrieron 1.042 que no pagaban el citado impuesto. En el segundo, 194. En 2016 fue el turno de Cerdedo, con 183 nuevas altas.

EXENCIONES. Aunque el IBI lo cobra cada concello, las reglas básicas de quién paga y quién no las dicta el Ministerio de Hacienda. El Estado no cobra este impuesto ni a edificios públicos ni a los bienes comunales. Tampoco pagan este tributo la Iglesia Católica, Cruz Roja o los bienes destinados a centros de enseñanza. Los monumentos o jardines históricos de interés cultural también gozan de amnistía.

Los inmuebles de naturaleza urbana con una cuota fiscal inferior a seis euros y los situados en suelo rústico de menos de doce euros tampoco pagan IBI. Así lo marca, para ambos casos, la ordenanza propia de Pontevedra.

Un impuesto que supone el 39% de los ingresos de las arcas municipales
El IBI es la principal vía de entrada de ingresos en el Concello. Representa el 39% del dinero que se recauda. En 2019, Pontevedra prevé cobrar 18.945.687,35 euros, lo que supone un 2,6% más que durante el ejercicio anterior. El motivo de este repunte se debe a las inspecciones, que han aumentado el censo.

La mayor morosidad
El IBI es el impuesto que más impagos genera al Concello. Entre 2017 y 2018, el nivel de morosidad del IBI ascendía a 3.479.813 euros.

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