Los centros educativos de Marín se conciencian con el reciclaje de ropa

El Concello lanza una campaña enfocada a dar una segunda vida a las prendas usadas
La concejala Marián Sanmartín en el CEIP Sequelo repartiendo la bolsa de tela para reciclar ropa usada.
photo_camera La concejala Marián Sanmartín en el CEIP Sequelo repartiendo la bolsa de tela para reciclar ropa usada.

Más allá del reciclaje de plástico, vidrio, papel o cartón, el Concello de Marín, con el objetivo de dar un paso más en la gestión de residuos, ha puesto en marcha una campaña de concienciación que pretende animar a la ciudadanía a dar una segunda vida a la ropa usada. Para ello, miembros del Gobierno local visitaron esta semana diferentes centros educativos del municipio para repartir entre el alumnado unas bolsas de tela en las que reunir las prendas que ya no utilizan.

"Lo que procuramos con esta iniciativa es concienciar a la ciudadanía marinense de la importancia de tener una visión sostenible de la gestión de nuestros residuos en todo momento, no solo en lo que tradicionalmente entendemos por reciclaje", explica la concejala de Medio Ambiente, Marián Sanmartín.

Con las bolsas de tela que los alumnos y alumnas recibieron tras una sesión informativa en materia de aprovechamiento de recursos, estos podrán hacer acopio de todas aquellas prendas que ya no se ponen para, posteriormente, depositarlas en los diferentes colectores de reciclaje de ropa que se pueden encontrar en las calles del municipio.

Desde los centros educativos se asegura que esta iniciativa municipal fue recibida por los estudiantes "con mucha alegría y entusiasmo", tal y como trasladó la profesora del CPR La Inmaculada, Monse García Blanco. Así mismo, la docente añade que concienciar a los más pequeños en materia de cuidados del medio ambiente "forma parte de los valores educativos que se intentan transmitir en cada curso escolar".

Tal y como se indica desde el Gobierno local, esta iniciativa, que dio los primeros pasos en los colegios de la localidad, será llevada en las próximas semanas al Mercadiño de Navidad con el objetivo de que llegue a una gran cantidad de marinenses.

El proyecto supone un paso al frente en contra del consumismo y de la mentalidad de la "moda rápida", unos hábitos que se han instaurado en la ciudadanía y que fomentan la producción masiva de elementos textiles. Estos, a los que se les atribuye una vida corta y un tiempo escaso de uso, podrán volver a ser utilizados para la elaboración de nuevos materiales, tratando de aprovechar al máximo la vida útil de los tejidos.

Aceite

La segunda parte de la campaña promovida por el Concello de Marín incluye también el fomento de una buena gestión del aceite de cocina. Para ello, el Gobierno local repartirá embudos que permitirán recoger este residuo en una botella para su posterior reciclaje.

Tal y como indican fuentes municipales, "es esencial reciclar el aceite que se utiliza en la cocina porque es un residuo altamente contaminante para la red de suministros; también da problemas de obstrucción en tuberías". Así, con una recogida adecuada del mismo se evita la proliferación de organismos perjudiciales para la salud y los malos olores.

Mercadillo de ropa en el CEIP de Seixo
La Asociación de Nais e Pais de Abelendos, del CEIP de Seixo, organizó esta semana un mercadillo con ropa usada, también con el objetivo de dar salida a las prendas que ya no se utilizan. Esta actividad, que según cuenta la tesorera del Anpa, Uxía Garcés, llevaba planeada desde hace años, se llevó a cabo en el marco del proyecto RqueR en el que el colegio lleva inmerso desde el inicio del curso escolar.

Garcés explica que la intención de este rastrillo de ropa, celebrado con un punto de vista ecológico, pretendía "quitar el tabú sobre las prendas de segunda mano, ya que mucha gente considera que es para personas sin recursos económicos". Así, los miembros del Anpa animaron a las familias del centro a aportar su granito de arena en esta iniciativa y montar su propio puesto en el gimnasio del colegio.

La tesorera indicó que, a pesar de ser la primera edición, "estamos muy satisfechos". Hasta 10 familias participaron en el mercadillo, y tal y como anunció Garcés, "toda la ropa a la que no se le dio salida será donada a una ONG". Desde Abelendos ya se ha adelantado que la segunda edición del rastrillo será en primavera.

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